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Especial

Los 5 casos más curiosos de censura en los videojuegos

Soluciones curiosas, casos inauditos y otras curiosidades que ni te imaginabas cuando la censura se pone firme.

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En los últimos tiempos hemos vivido innumerables casos de censura en los videojuegos. Desde una Valve que finalmente eliminó la censura de Steam a los pocos días de implementarla, hasta un Agony que también se las vio y se las deseó y acabó anunciando una versión sin cortes llamada Agony Unrated que finalmente fue cancelada. También ha sufrido tajos y censura la popular y aparentemente inocente serie de anime de Pokémon, y eso nos ha llevado a recordar cuáles han sido los casos más curiosos y desconcertantes de censura en los videojuegos. Desde elementos que se quedaron fuera sin razón aparente, hasta soluciones y arreglos de lo más chocante para tratar de salvarla.


Estos son los 5 casos más curiosos de censura en los videojuegos.


Team Fortress 2 y los Robots
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Team Fortress 2 y los Robots Ya sabes que en Alemania son algo picajosillos con el tema de la violencia. Por ejemplo, te recordamos lo de que a los juegos de la saga DOOM les cambian la sangre roja por verde, esa es ya legendaria, pero lo de Team Fortress 2 es un poco más desconcertante. En el país europeo se sustituyen a los emblemáticos personajes del shooter de [b]Valve[/b] por versiones robóticas de éstos. En los últimos tiempos se había rumoreado que se podría liberar una versión no censurada, pero de momento los alemanes tienen que conformarse con estas divertidas batallas entre Terminators.

¡Eh! Sin Empinar el Codo
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¡Eh! Sin Empinar el Codo En la década de los 90 los diferentes mercados de videojuegos de occidente se tomaban muy en serio lo de no dejar que este tipo de entretenimiento fuera una mala influencia para los aficionados. Por ello se pueden ver omisiones más bien curiosas como el caso de Super Mario Kart, de SNES, que cuando algunos de los personajes ganaban un torneo se bebían el champán que se les daba. Concretamente eran dos: Bowser, que lo hacía de un trago, y la princesa Peach que se ponía colorada después de ingerir la bebida alcohólica. Ambas animaciones fueron suprimidas o modificadas en Europa y Norteamérica.

Recortando hasta las Carátulas
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Recortando hasta las Carátulas En Alemania se toman tan en serio lo de no dejar que los videojuegos sean una mala influencia que, en ocasiones, rozan hasta la parodia. El caso del primer Left 4 Dead no deja de tener su gracia. El shooter multijugador de zombies de Valve presentaba una portada sencilla con una mano de zombie mostrando cuatro dedos, y con el pulgar terroríficamente cercenado. En Alemania, ni cortos ni perezosos, eliminaron cualquier rastro de la mutilación e hicieron que, sencillamente, el dedo apareciera recogido detrás de la palma de la mano. Ahora ya sabes cómo las gastan los alemanes.

Pero, ¿Qué Pasa con los Dedos?
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Pero, ¿Qué Pasa con los Dedos? Es curioso lo de Japón con los dedos de las manos. No toleran lo de las manos de cuatro dedos. Lo sufrió Crash Bandicoot en la portada de la N. Sane Trilogy, que no sólo cambiaba su diseño sino que parecía dejar ver un quinto dedo en la mano del protagonista. Y también Los Simpsons, que en todos los juegos que se han lanzado allí han aumentado el número de dedos de su mano como puedes ver en la imagen que acompaña al artículo. ¿Se hace raro ver a Bart con una mano “llena de dedos”, ¿verdad? No dejaba de ser raro que esto sólo pasara en las portadas, porque los modelos in-game no se modificaban.

Un Afeitado Rápido… ¡Y listo!
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Un Afeitado Rápido… ¡Y listo! Lo que en Alemania tienen en cuanto a lucha por mantener a raya el nazismo en sus memorias es toda una batalla, lo que provoca que en los videojuegos hayamos vivido muchos casos en los que la simbología del Tercer Reich es transformada o directamente eliminada. El caso de Adolph Hitler en Wolfenstein 2: The New Colossus no deja de ser curioso. Para evitar que el dictador sea reconocible a los censores alemanes les bastó con eliminar su bigote. Cualquiera con dos dedos de frente puede deducir de quién se trata, pero el esfuerzo por camuflarlo no deja de ser curioso.

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