Sony ha anunciado oficialmente que abandona el formato físico. A partir del próximo 1 de enero de 2028, la compañía dejará de distribuir discos y apostará exclusivamente por las ediciones digitales. Se trata de una decisión que al principio afectará solo a PlayStation 5, pero que deja un mensaje inequívoco de cara a próximas generaciones. Y es que es imposible imaginar que una futura PlayStation 6 incluya lector de discos, lo que genera una pregunta más que razonable: ¿qué pasa con todos esos juegos que ya tengo en mi estantería?
Dos opciones terribles y una muy mala
En Sony sabían de sobra que, más allá del cabreo, el anuncio iba a generar dudas entre los usuarios, especialmente entre aquellos que más tiempo llevan apostando por sus productos. Pese a todo, la compañía no ha querido resolver las dudas o contarnos si es que existe un plan para que su próxima consola —que debería llegar en dos o tres años— pueda reproducir los juegos que ya hemos comprado. En cualquier caso, todo parece reducirse a tres opciones: descartar la retrocompatibilidad con los juegos físicos, vender un lector de discos por separado para que PS6 pueda ejecutar juegos físicos de anteriores sistemas o implementar algún sistema que nos permita digitalizar nuestra biblioteca.
Ninguna de estas alternativas parece particularmente ilusionante. Limitar la retrocompatibilidad al formato digital sería una burla a los usuarios que han apoyado la marca durante más tiempo y vender un lector de discos por separado solo para que PlayStation 6 pueda ejecutar los títulos físicos de viejos sistemas se interpretaría, de forma razonable, como la burla definitiva. Si en esta generación la idea de cobrar el lector de discos por separado no ha sido demasiado popular, no me quiero imaginar hasta qué punto llegarían las protestas si este dispositivo se convierte en una especie de impuesto a la retrocompatibilidad.
Esto sería malo para los usuarios, pero también podría tener consecuencias nefastas para la propia Sony. El estreno de PlayStation 6 va a estar rodeado de desafíos. La actual crisis de la RAM hace pensar que, incluso si la consola se retrasa a 2028 o 2029, el precio va a ser mucho más elevado de lo razonable. Una circunstancia a la que se suma el descontento con el desarrollo de juegos como servicio y a la que ahora se añade una ruptura tanto emocional como práctica. No solo se trata de que los usuarios se vayan a sentir menos ligados a la marca por su cambio de política, sino de que ya no hay nada que los ate a ella. Si los juegos que tienes no funcionasen en PlayStation 6, ¿qué te llevaría a elegir esa consola?
No hace tanto, el formato físico era incuestionable.
Las consolas se parecen cada vez más a los ordenadores, pero no ofrecen las ventajas que sí tienen este tipo de sistemas. Normalmente hay una única tienda, los juegos suelen ser más caros, hay que pagar suscripciones y el concepto de propiedad resulta mucho más difuso. No solo se trata de que, con todos sus defectos, Steam haya creado una relación de confianza mucho más sólida con los usuarios, sino de que hay alternativas como GOG en las que realmente eres dueño, al menos de facto, de tus juegos. Además puedes navegar entre ofertas o aprovecharte de repartos de juegos gratuitos que no existen en el resto de plataformas.
Todo esto nos lleva a la tercera opción, que es abrir un proceso de digitalización. Se trata de una opción en la que Microsoft parece estar trabajando de cara a XBOX Helix, pero que también deja muchas dudas. Teóricamente podríamos convertir la licencia de nuestro disco en una licencia digital ligada a nuestra cuenta de Microsoft y descargarlo en la nueva consola. El disco podría prestarse y otra persona podría llevar a cabo el mismo proceso, momento en el que dejaríamos de poder ejecutarlo en nuestra cuenta ya que nuestra licencia quedaría desactivada. Los pormenores de cuáles serían los mecanismos tras este sistema, si es que llega a lanzarse, todavía no se han detallado.
Una tecnología de este estilo sería la opción menos mala, pero no por ello positiva. A fin de cuentas es una alternativa que convertiría nuestra colección viva en un conjunto de cacharros que, utilizados una vez, ya no cumplen ningún propósito claro. No hay que olvidarse, además, de que si las nuevas consolas no incluyen lector todo este proceso debería llevarse a cabo en una máquina que luego estarías obligado a mantener por si tienes la descabellada idea de añadir nuevos juegos físicos a tu colección. Es una complicación de un proceso que hasta ahora era muy sencillo. También una tecnología que parece difícil de justificar en términos económicos, y no nos confundamos: maximizar las ganancias es lo único que Sony ha buscado al tomar esta decisión.
En 3DJuegos | Se acabó una era. PlayStation pone fecha al cierre de la tienda de PS3 y PSVita, y comenzará dentro de muy poco.
En 3DJuegos | PlayStation anuncia los 3 juegos de julio de 2026 para miembros de PS Plus.
Ver 3 comentarios