Llevo un buen rato dándole vueltas al fichaje y no consigo verlo del todo claro. Cuando leí que Amazon ya tiene protagonista para su RoboCop di por hecho que saldría un nombre de gimnasio, con mandíbula de cartel y un par de pelis de acción de medio pelo a la espalda. Y va y aparece Dan Stevens, que empezó siendo el yerno perfecto de Downton Abbey y ha acabado siendo uno de los actores más raros e interesantes de la actualidd. Su fichaje lo adelantó Deadline en exclusiva y cuanto más lo pienso, más me parece un fichaje interesante, pero arriesgado.
Dan Stevens, el nuevo RoboCop de Prime Video
Amazon no ha fichado a un tipo duro, ha fichado a un actor que da miedo
El registro de Stevens es muy concreto y llevamos una década viéndolo afinarlo. En The Guest sonreía con amabilidad de teletienda mientras hacía cosas espantosas, y esa sigue siendo su mejor carta de presentación. En Legion se pasó tres temporadas haciendo de hombre que se siente incómodo dentro de su propio cuerpo, que es el argumento de RoboCop en clave de body horror cyberpunk. Después llegaron Abigail y Cuckoo, las dos de 2024, y su cazador de titanes en Godzilla x Kong, siempre en la línea entre lo simpático y lo perturbador. Veremos cómo le sienta la piel cromada de Alex Murphy.
Hay otra cosa a favor que tiene que ver tanto con el oficio coo con el carisma. Lo que hizo Peter Weller en 1987 fue una cuestión de cuerpo más que de voz, un trabajo de movimiento medido al milímetro que convertía cada giro de cuello en información sobre lo que quedaba del hombre ahí dentro. Buena parte de los intentos posteriores fallaron justo ahí, porque trataron el traje como un disfraz y no como una prisión. Aquí entra el juego tanto el trabajo actuarial de Stevens como el enfoque que los directores de la serie quieran darle a este nuevo RoboCop. Si la serie entiende eso, tiene medio camino hecho antes de estrenarse.
Seis actores se han puesto ese casco desde 1987
RoboCop he tenido muchos nombres bajo el casco. Weller fue RoboCop en 1987 y en 1990, y no volvió para la tercera porque rodaba El almuerzo desnudo, así que el relevo fue para Robert John Burke y una película PG-13 que se quedó en 47 millones mundiales y un 18 % de críticas positivas. En 1994 llegó Richard Eden con RoboCop: The Series, veintidós episodios con la violencia rebajada para los chavales y cancelados porque cada capítulo costaba entre 1,2 y 1,5 millones. En 2001 le tocó a Page Fletcher en los cuatro telefilmes canadienses de Prime Directives, y ni había visto las películas al aceptar. Y en 2014 llegó Joel Kinnaman con José Padilha y 242 millones que no bastaron para una secuela.
A mí RoboCop me encanta, ya lo sabeís, y por eso reconozco que ya con RoboCop 2 me quedó claro que entender a este personaje como lo entendía Paul Verhoeven era dificilísimo. Todo lo que ha venido después se ha esforzado en demostrármelo, marcando una tendencia que ojalá se rompa aquí. Lo curioso es que la única pieza reciente que dio en la diana fue un videojuego polaco: Teyon convenció a Weller para poner otra vez la voz en RoboCop: Rogue City y aquello funcionó como no lo hacía desde 1990. Sumen las voces de animación de Robert Bockstael y David Sobolov y tenemos un personaje que ha pasado por más manos que un mando de una recreativa. ¿De verdad creéis que el problema ha sido siempre el actor?
El fichaje está muy bien, pero me ilusiona otra cosa
Amazon MGM pidió ocho episodios el pasado 23 de julio, con Peter Ocko como showrunner y guionista y con James Wan produciendo desde Blumhouse Atomic Monster. Todo eso está bien ahí, me fío de Blumhouse para esto, pero lo importante viene ahora. Ed Neumeier y Michael Miner, los dos hombres que escribieron el guion original de 1987, figuran como productores ejecutivos. Ellos metieron dentro de una película de acción los anuncios falsos, el noticiario cínico y la sátira sobre una ciudad que vende su departamento de policía al mejor postor. Esa sátira es lo que hacen interesante el universo de RoboCop, y en mi opinión las versiones posteriores a las de 1987 se quedaron en lo anecdótico y acabaron por no entender de qué iba realmente RoboCop.
Una sátira sobre la privatización de la seguridad pública, financiada por una de las mayores empresas del planeta, tiene su punto. Veremos si esta nueva serie entiende la importancia de esa idea en nuestro contexto social y político actual. Por otro lado, no podemos olvidarnos de RoboCop y de Murphy. Al final de la película del 87, cuando le preguntan cómo se llama, el tipo del casco tarda un segundo, esboza algo parecido a una sonrisa y contesta "Murphy". Y funciona genial. Toda la franquicia lleva desde entonces intentando volver a ese momento y ninguna de las cinco versiones posteriores ha estado ni cerca. Ojalá dentro de dos años esté escribiendo aquí que Dan Stevens fue el que nos hizo creernos otra vez que había un ser humano, un buen hombre, encerrado en ese horror tecnológico.
¿Y tú qué opinas? ¿Confías en este nuevo proyecto de RoboCop, tienes ganas de ver esta serie? Puedes unirte al servidor de Discord de 3DJuegos y compartir tu opinión con otros fans.
En 3DJuegos | En RoboCop ya no solo me traumatiza la violencia visual, ahora también la de los efectos de sonido
Ver 1 comentarios