Nadie estrena tantas series en televisión como Netflix. Sí, buena parte de sus producciones pasan completamente desapercibidas, y algunas ni siquiera llegan a tener algo que pueda llamarse promoción. Pero hay un caso que resultó, como mínimo, bastante complicado de entender: el de Jupiter's Legacy.
Desde el fin de su colaboración con Marvel TV para el desarrollo de series tan aclamadas como Daredevil o The Punisher, que ahora están de vuelta triunfal en Disney+, la plataforma ha estado buscando con ahínco su propia incursión en el género de superhéroes. Ha tenido algún que otro éxito, como The Umbrella Academy pero con Jupiter's Legacy quisieron ir un paso más allá, y eso incluía un presupuesto considerablemente mayor. A la altura de una de The Witcher.
Basada en la historieta escrita por Mark Millar e ilustrada por Frank Quitely —dos auténticas leyendas del cómic— el programa ofrecía un acercamiento distinto al estándar de Marvel y DC: un grupo de superhéroes de primera generación preparándose para pasar el testigo a una nueva generación de defensores del planeta. Sobre el papel, todo parecía prometedor, y sus primeras imágenes también dejaban motivo para la esperanza. Sin embargo, fue levantarse el embargo de la crítica y darse de bruces con la realidad: esto no gustaba.
Tuvo un pequeño pico de audiencia al comienzo y generó conversación en redes, pero muy pronto quedó claro que no iba a ser el gran éxito que Netflix esperaba para volver al género por la puerta grande. Tanto es así que el gigante de la N roja tomó la decisión de cancelar el programa un mes después de su estreno.
¿A dónde fue su presupuesto?
Y no fue por falta de recursos. Si bien el presupuesto original era de 130 millones de dólares, los rodajes de tomas adicionales y las demoras en la producción dispararon el coste hasta los 200 millones, una cifra a la altura de muy pocas propuestas en streaming como hemos hemos comentado antes. Para poner esa cifra en perspectiva: la primera temporada de The Boys, show que claramente tuvo que ser un referente para Netflix, costó unos 60 millones de dólares.
La serie sigue generando conversaciones esporádicas en redes sociales. Muchos se preguntan si todo esto no fue una extraña forma de lavar dinero, mientras otros reconocen que ni siquiera sabían de la existencia del programa, lo que reabre el debate sobre la nula confianza que Netflix depositó en su propia apuesta. Lo que quizás desconocen algunos es que después de aquello, Netflix decidió olividare el resto de proyectos vinculados al universo Millarworld —adquirido por Netflix en 2017 por una cifra no revelada, estimada en cientos de millones— poco después de la debacle de Jupiter's Legacy. La plataforma había anunciado adaptaciones de otras obras del autor como Supercrooks o American Jesus, pero el fracaso de su serie más ambiciosa enfrió cualquier plan de expansión.
El derroche con esta serie recuerda una época no muy lejana en la batalla por el streaming en la que Netflix no hacía un control exhaustivo de sus cuentas. Todo eso parece haber acabado: la plataforma ha endurecido su política de inversión y ha encargado pilotos por primera vez en su historia, señal inequívoca de que los años del gasto sin red han llegado a su fin y ahora son más selectivos.
En 3DJuegos | Cómo es posible que Thor, un dios de Asgard, pueda hablar sin problemas con cualquier ser del universo Marvel
Ver 0 comentarios