No es un secreto que J.K Rowling se ha inspirado en múltiples elementos de la mitología griega para dar forma al Mundo Mágico. Desde los nombres de algunos personajes hasta la inclusión de seres que forman parte de la misma, su universo está plagado de referencias. Sin embargo, detrás de estas se ocultan historias fascinantes a las que merece la pena echar un ojo. Una de mis preferidas versa en torno al Inframundo. La presencia de Fluffy, un perro de tres cabezas, para guardar la Piedra Filosofal no es casualidad. Este alude a Cerbero, custodio de las puertas del Hades e integrante de uno de los relatos más dramáticos.
La historia de Orfeo y Eurídice
En el universo de Harry Potter, Fluffy se presenta como un perro de tres cabezas del que pocas alusiones a su especie se hacen. Como tantas otras criaturas llamativas, es criado por Rubeus Hagrid, aunque nunca se llega a saber cómo lo obtuvo. Lo que sí sabemos es que, tal y como el guardabosques le confiesa a Quirrell durante una partida de cartas, es sensible a la música.
Este dato es una referencia casi más interesante a Cerbero que la propia estructura física, ya que alude a uno de los mitos griegos más tristes (y eso que hay unos cuantos). Este no es otro que la historia de Orfeo y Eurídice, y de su intento por escapar del Inframundo, donde la música juega un papel fundamental.
Orfeo era un joven griego capaz de tocar una música tan bella que era capaz de adormecer a las fieras. Un día estaba arreglando su lira, cuando se topó con la ninfa Eurídice. Tal fue el amor que sintió por ella, que no tardaron en casarse. Sin embargo, la dicha no duró demasiado y Eurídice murió a causa de la mordedura de una serpiente. Lleno de dolor, Orfeo decidió bajar hasta el mismo Inframundo para traerla de vuelta.
El recorrido no fue sencillo. Primero tuvo que cruzar las lagunas junto a Caronte, pero después encontró que las puertas estaban guardadas por el perro de tres cabezas, al que consiguió domar con su lira. Así pudo llegar hasta Hades y Perséfone, rogándoles que les permitieran volver con su mujer.
La muerte de Eurídice, Erasmus Quellinus II en 1630
Los dioses cedieron, pero con una condición: no podía girarse a mirar a su mujer hasta que estuvieran fuera del Inframundo. Sin embargo, en el último momento, temeroso de que fuera un engaño, se giró y Eurídice no pudo regresar al mundo de los vivos. Orfeo pasó el resto de su vida retirado en la naturaleza.
El propio descenso en busca de la piedra a las zonas más bajas del castillo es una forma de representar el que realizó Orfeo en el mito
Si nos fijamos, en Harry Potter: La Piedra Filosofal, Quirrell utiliza un arpa para adormecer al sabueso; un instrumento que comparte muchas similitudes con la lira. Todo ello es una referencia directa a este mito, pero presentado de una nueva forma. El propio descenso en busca de la piedra a las zonas más bajas del castillo es una forma de representar el que realizó Orfeo en el mito.
Dado que se trata de una historia para el público joven, la escena siempre ha sido relevante por otros detalles graciosos, como la cara de Ron Weasly al ver al sabueso despertar o el chorro de babas que cae sobre ellos. Como curiosidad, Fluffy terminó en Grecia, donde lo mandó Dumbledore tras los sucesos de la película.
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