Hay novelas que cambian el mundo. Hay novelas que cambian la ficción. Y hay una sola novela que ha hecho las dos cosas: Neuromancer. Claro, ante semejante logro, nadie en cuatro décadas se atreviera a llevarla a pantalla. Ahora Apple TV+ se lía la manta a la cabeza estrenará la adaptación de William Gibson a finales de 2026, dirigida por JD Dillard y con Graham Roland como showrunner, y cualquiera que haya leído el libro entiende perfectamente por qué Hollywood llevaba cuatro décadas esquivándolo este proyecto como quien se mete un campo de minas. Y yo me pregunto si no será muy tarde.
El ciberespacio se creó en una máquina de escribir de los años treinta
En 1981, William Gibson estaba sentado en un piso de Vancouver tecleando en una Hermes 2000 manual, una máquina de escribir suiza de los años treinta que le había llegado de manos del padrastro periodista de su mujer. El cacharro pesaba como un yunque y era un trasto sin pantalla, sin disco duro, sin nada parecido a nada que suene ni remotamente futurista, Gibson acuñó la palabra "ciberespacio" en un relato corto publicado en Omni en 1982 y la pulió luego durante la redacción de la novela larga. Conviene parar un segundo y fijarnos de la importancia de ese momento: el padre fundador del ciberespacio escribió su acta fundacional con un artilugio del que no se podía hacer ctrl-Z.
El padre fundador del ciberespacio escribió su acta fundacional con un artilugio del que no se podía hacer ctrl-Z
En julio de 1984, Ace Books publica Neuromancer directamente en edición de bolsillo, sin ningún tipo de promoción y sin poder preveer que iban a cambiar el mundo. La historia de Case, el hacker quemado, y de Molly Millions, la samurái callejera con espejos por ojos, se filtra al circuito fanzinero y especializado del fandom por el boca a boca antes de que la el mundo entendiera lo que tiene entre manos. Al año siguiente la novela hace algo que nadie ha vuelto a hacer un debut: ganar el Hugo, el Nébula y el Philip K. Dick en la misma temporada. La triple corona de la ciencia ficción anglosajona.
Imagen de Ghost In The Shell
Cuarenta y un años de Hollywood saqueando a Gibson sin atreverse a adaptarlo
Lo que pasó a partir de ahí es uno de los casos más raros de la historia reciente de la cultura pop. La novela fundacional del ciberpunk se convirtió en una fuente de conceptos, ideas y escenarios prácticamente inagotable para la cultura pop. AKIRA la leyó al detalle. Blade Runner le debe muchísimo. Ghost in the Shell es prácticamente un homenaje en código manga. Matrix recogió la estructura básica del jacking in y la convirtió en mito pop universal. Cyberpunk 2077 y Edgerunners construyeron Night City sobre el plano arquitectónico del Sprawl gibsoniano, y Carbono Alterado tomó prestado el mestizaje noir-corporativo sin demasiado disimulo. La lista es larga, y de categoría, y la conclusión me parece evidente: una industria entera lleva cuarenta años copiando Neuromancer sin atreverse a adaptarlo directamente.
La pregunta obvia es por qué. Existen explicaciones técnicas razonables: la novela es atmosférica, fragmentaria, plagada de jerga inventada por el autor para describir un mundo digital que en 1984 nadie había visto, y sus mejores secuencias ocurren dentro de la cabeza de los personajes, en alucinaciones inducidas por drogas o en la red abstracta del ciberespacio, lugares que cuesta horrores rodar sin caer en la cutrez visual de los noventa o en el clon involuntario de Matrix. Varios cineastas se acercaron al material a lo largo de las décadas (Vincenzo Natali, Joseph Kahn, Tim Miller) y todos terminaron dejándolo por imposible. No se puede negar que las obras fundacionales de cualquier género siempre tardan más en llegar a la pantalla que las obras que las imitan, y el Drácula de Stoker tardó décadas a una adaptación digna mientras Nosferatu (la de 1922, no la de Robert Eggers) triunfaba, o el Profesor Tolkien y su Tierra Media, declarado infilmable durante cuarenta años, son precedentes exactos del caso de que la industria del cine ha crecido y tiene herramientas que no tenía en 1984. No creo que la duda sea ya si Neuromancer es inadaptable, es si la industria ha preferido los sucedáneos, por buenos que sean, al original.
Callum Turner protagoizará Neuromancer
Apple TV+ es el primer estudio que parece tener la filosofía correcta para hacerla
Apple TV+ ha construido en seis años un catálogo de ciencia ficción seria que ninguna otra plataforma puede mirar con tranquilidad. Fundación, también considerada inadaptable en su momento, lleva tres temporadas haciendo lo que se consideraba imposible con Asimov. Silo ha demostrado que se puede hacer ciencia ficción interesante y fidelizar al público. Severance ha probado que se puede volar la cabeza al espectador y que el espectador lo va a aplaudir. Murderbot, Para toda la humanidad, y Dark Matter completan un mosaico que ninguna otra plataforma de streaming tiene. La consecuencia es que Apple ya no tiene que demostrar nada al accionariado sobre su capacidad de hacer ciencia ficción adulta, y eso le da margen para asumir un riesgo del tamaño de Neuromancer sin que los inversores se echen a temblar.
No creo que la duda sea ya si Neuromancer es inadaptable, es si la industria ha preferido los sucedáneos, por buenos que sean, al original
La verdad es que el proyecto pinta bien sobre el papel. Graham Roland, veterano de Jack Ryan y Perdidos, ejerce de showrunner. JD Dillard dirige el piloto, y es exactamente el perfil de cineasta-autor en trayectoria por el que Apple ha sabido apostar: el director que tuvo un debut de lo más interesante (Sleight como opera prima, Sweetheart a continuación, Devotion después) y que necesita la oportunidad importante para confirmarse. Además los grandes proyectos no le son ajenos, ya que ha trabajado con franquicias tan complicadas de manejar como Star Wars. Pero lo más importante tal vez sea que el propio Gibson forma parte del equipo creativo. No firma como simple consultor ni me parece que sea un mero gesto de cortesía, sino que participa como productor ejecutivo. Él mismo escribió en sus redes sociales cómo estaba siendo el proceso, y se mostró de lo más sincero para lo que suelen ser este tipo de declaraciones, en las que todo el mundo parece estar siempre encantado con todo. Gison afirmó que a pesar de su implicación en el proceso, "no tengo poder de veto. El showrunner y el director sí lo tienen, porque la adaptación es su creación, no la mía. Una novela es una creación solitaria. Una adaptación es una creación fundamentalmente colaborativa, así que, en primer lugar, no va a "ser el libro". Esa transparencia, en una industria adicta al gaslighting promocional, ya es por sí sola un argumento a favor.
Esto también ha hecho saltar las alarmas de no pocos fans, tampoco es algo que se pueda ocultar. En 2022, Prime Video estrenó The Peripheral, la adaptación de otra novela suya producida por el equipo de Westworld y protagonizada por Chloë Grace Moretz. La serie era ambiciosa, visualmente arriesgada, narrativamente densa, y tenía el tipo de público culto que en otra época hubiera bastado para sostenerla. Fue una oblea bastante grande. Prime Video la canceló sin pestañear después de una temporada, dejando la historia colgada en mitad de un cliffhanger del que ya no habrá resolución. Es una pena, me parecía que la serie estaba realmente bien. Pero no nos podemos engañar y debemos admitir que esto es exactamente lo que es: la decisión de un departamento de finanzas que mira la curva de retención, no le sale el número que quiere ver, y borra del catálogo cualquier cosa que no sea rentable. "Es el mercado, amigo".
Apple ya no tiene que demostrar nada al accionariado sobre su capacidad de hacer ciencia ficción adulta
La consecuencia de aquella cancelación es que Neuromancer llega a Apple TV+ con expectativas moderadas, y tal vez poco margen de error. Si la serie funciona, abre una vía para que el resto de la saga de Gibson, la saga Spraw (Neuromancer, Conde Zero y Mona Lisa Acelerada) encuentre por fin su sitio audiovisual. Si tropieza, tal vez las plataformas tarden otra década en atreverse con un autor cuyas adaptaciones acumulan más fracasos que éxitos.
Cyberpunk 2077 es una de las obras qu emejor ha sabido interpretar el imaginario original de Neuromancer
El futuro de Neuromancer ya nos ha alcanzado
Hay una hipótesis que que no he terminado de presentar del todo: las predicciones más exactas sobre el futuro no las hacen los que están dentro de él, las hacen los que lo observan desde fuera con la distancia suficiente para verlo con perspectiva. Gibson no escribió Neuromancer porque tuviera un módem en el escritorio. La escribió precisamente porque no lo tenía, porque podía imaginarse el ciberespacio sin el lastre de la realidad que tendría cualquiera ya conectado a una red. La paradoja del oficio de novelista de ciencia ficción es que el contacto demasiado estrecho con la tecnología degrada la capacidad de imaginarla. Eso no quiere decir que Gibson escribiera a ciegas, ni mucho menos. Como escritor de ciencia ficción Gibson conocía la tecnología, pero no el límite de sus aplicaciones.
Gibson conocía la tecnología, pero no el límite de sus aplicaciones
En mi opinión esa diferencia es la que la serie de Apple TV+ tiene que entender para no estrellarse. Los replicantes de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? nos parecen fascinantes no porque Phillip K Dick no pudiera vislumbrar cómo serían las inteligencia artificiales, sino porque en 1968 no sabía cómo iba a ser el proceso que les daría forma. Adaptar a Gibson en 2026, como apuntaba esta misma semana Collider en su análisis sobre lo que está en juego, no consiste en replicar visualmente Chiba City con drones y postproducción de blockbuster hollywoodiense. Consiste en replicar la perspectiva del observador externo que vio el futuro antes de habitarlo, que es justo el ángulo más difícil de mantener cuando ya estás dentro. Porque, por si no os habéis dado cuenta, desde el punto de vista del momento en el que se escribió Neuromancer, el futuro ya nos ha alcanzado.
Trilogía de Sprawl nº 01/03 Neuromante (NE): 1 (Biblioteca William Gibson)
Si Dillard y Roland aciertan con su visión del cíberfuturo, como han hecho otras grandes obras inspiradas por Ginson, Neuromancer será la adaptación definitiva del ciberpunk y el momento en que el género logre rendirle homenaje a una hombre a la le debe muchísimo. Si fallan, será otro fracaso del que nadie se acordará en 5 años. Será una deuda histórica que poco a poco irá perdiendo sentido porque el escenario que nos presenta está ya desfasado respecto a nuestra realidad. Gibson lleva décadas diciendo que el futuro ya está aquí, y la única forma de adaptar Neuromancer en 2026 es desde la posición desde la que se escribió, no desde la posición desde la que vivimos. Crucemos los dedos.
¿Y tú qué opinas? ¿Crees que Neuromancer será un éxito o que no logrará conquistar al gran público? ¿Sigues pensando que se trata de una obra inadaptable? ¿Conoces el libro o vas a esperar a la serie para sumergirte en su universo? Puedes unirte al servidor de Discord de 3DJuegos y compartir tu opinión con otros fans.
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