Pues ya estaría. Ayer, 6 de octubre, Paramount cerró la compra de Warner Bros. Discovery por unos 110.000 millones de dólares, deuda incluida, y la compañía resultante ha pasado a llamarse simplemente Skydance, como la productora que David Ellison fundó hace dos décadas. Detrás quedan casi doce meses de ofertas, contraofertas, cartas a los accionistas, a Netflix que llegó a tener el acuerdo firmado y acabó retirándose, y un Ellison que, según recoge el Philadelphia Inquirer, tuvo que presentar hasta nueve ofertas para salirse con la suya. Parece un rollo empresarial, y lo es un poco, pero de él dependen algunas de las licencias más importantes del ocio moderno.
Lo que de verdad me interesa ahora no es la cifra del acuerdo ni el baile de nombres de los diferentes cargos que empezarán a sonar ahora en la empresa, sino lo que viene de cara a la cultura pop. Hasta ayer todo eran hipótesis, y a partir de hoy empezamos a ver las consecuencias reales de una decisión de las que marcan época, tanto en lo económico como en lo cultural. Bajo el mismo techo conviven ahora tres estudios de cine, Paramount, Warner Bros. y la propia Skydance, dos plataformas como HBO Max y Paramount+, y dos cadenas de noticias como CNN y CBS. Dicho de otra forma, Batman, Superman, Harry Potter, Poniente, el Enterprise y Ethan Hunt comparten dueño. Y eso, para bien o para mal, va a notarse en nuestras pantallas.
Treinta películas al año y ni una menos
Con el ojo puesto en el cine, el gran protagonista de esta jugada es Paramount, y la cosa tiene miga. Para entender por qué esta fusión ha puesto en guardia a medio Hollywood, hay que mirar atrás, porque Paramount tiene un historial con los monopolios. Su nombre va ligado a la sentencia del Tribunal Supremo de 1948 que obligó a los grandes estudios, Warner incluida, a desprenderse de sus cines. Hasta entonces lo controlaban todo: producían las películas, las distribuían y además eran dueños de las salas donde se proyectaban. Aquella sentencia desmanteló ese sistema, y sus reglas se enterraron en 2020 por considerarse obsoletas. Seis años después, Paramount y Warner son ya una sola empresa. Las vueltas que da la vida, especialmente con millones de dólares de por medio. Y aquí está la clave de lo que viene a continuación: a los reguladores les sigue inquietando que dos de las grandes distribuidoras se junten, porque eso les da mucho peso para decidir cuántas películas llegan a las salas y en qué condiciones. De ahí salen las exigencias de los fiscales estadounidenses y las de Bruselas.
Bajo el mismo techo conviven ahora tres estudios de cine, Paramount, Warner Bros. y la propia Skydance, dos plataformas como HBO Max y Paramount+
Para que doce fiscales generales estatales, con California a la cabeza, retiraran su demanda antimonopolio, Paramount Skydance firmó un acuerdo que la obliga a estrenar en cines al menos 30 películas al año (32 a partir del tercer año), a respetar una ventana de exclusividad en salas de 45 días y a no llevarlas al streaming por suscripción hasta pasados 90. Y si se queda corta, la broma sale cara: 30 millones de dólares por cada película que falte, que irán a los fondos de salud y jubilación de los sindicatos de la industria. Una jueza federal validó el pacto a finales de septiembre y, de propina, incluye un seguro de cumplimiento: si Paramount se lo salta, podría tener que vender activos como su participación en Miramax. Sobre el papel, es una buena noticia para los que seguimos defendiendo la sala como el sitio donde de verdad se ven las pelis.
En Europa el proceso ha sido otro. La Comisión Europea dio su visto bueno en julio con una condición: que Paramount abandone United International Pictures, la distribuidora que comparte con Universal en buena parte del continente, en un plazo de 13 meses desde el cierre de la operación, y que durante diez años no vuelva a aliarse con Universal para distribuir pelis en Europa. En nuestra cartelera el cambio debería notarse poco, porque España no figura entre los países donde opera esa distribuidora conjunta (Portugal, por ejemplo, sí).
DC sobrevive a la purga
Par amí, como fan, la primera gran incógnita era qué pasaría con James Gunn y Peter Safran, y de momento la respuesta es tranquilizadora, al menos para los fans de Gunn. Ellison ha prescindido de Michael De Luca y Pam Abdy, los responsables de Warner Bros. Pictures que habían enderezado el estudio, y ha puesto el negocio de cine en manos de ejecutivos de Paramount. Gunn y Safran, en cambio, siguen al frente de DC Studios, y todo apunta a que Ellison considera a DC uno de los pilares de esas 30 pelis anuales. No es poca cosa, teniendo en cuenta que en las fusiones de este tamaño lo habitual es que ruede alguna cabeza creativa para dejar claro quién manda…
todo apunta a que Ellison considera a DC uno de los pilares de esas 30 pelis anuales
El problema es que DC no llega a la fusión en su mejor momento. Superman funcionó muy bien en 2025, pero Supergirl se estrelló este verano con un estreno de 38 millones de dólares en Estados Unidos para una peli que costó unos 170, peor arranque que el de The Flash. Lanterns terminó el pasado domingo su primera temporada en HBO con muy buenas críticas, pero no ha logrado convertirse en un fenómeno masivo. Lo próximo es Clayface, que llega a los cines a finales de este mes, y en 2027 nos esperan Man of Tomorrow en julio y The Batman Part II en octubre, a pesar del actual parón por motivos personales de su director. Sabiendo que los contratos de Gunn y Safran vencen en abril de 2027, ¿estamos ante un respaldo de verdad al proyecto a largo plazo o ante un periodo de prueba con fecha de caducidad?
Poniente y Potter, de momento, en buenas manos
Con Juego de Tronos el panorama es más cómodo. Casey Bloys, el responsable de HBO, ha pasado a dirigir todo el streaming de Skydance, incluido Paramount+, y Ellison lleva meses repitiendo que HBO debe seguir siendo HBO y operar con independencia. Los números, además, le dan la razón a Bloys. La tercera temporada de La casa del dragón (House of the Dragon), emitida entre junio y agosto, ha rondado los 34 millones de espectadores de media por episodio, casi lo mismo que la segunda. La cuarta y última llegará en 2028, y El caballero de los Siete Reinos (A Knight of the Seven Kingdoms) tiene su segunda temporada prevista para 2027.
Harry Potter es, seguramente, la licencia que mejor sale parada de toda esta operación
Harry Potter es, seguramente, la licencia que mejor sale parada de toda esta operación, y la razón es sencilla: su gran movimiento ya estaba en marcha. La serie de HBO, con Francesca Gardiner como showrunner y Dominic McLaughlin, Arabella Stanton y Alastair Stout como el trío protagonista, se estrena el 25 de diciembre en HBO Max. Además, la plataforma ni siquiera ha esperado a ver cómo la recibimos para renovarla por una segunda temporada basada en La cámara secreta, que empieza a rodarse este otoño. Que Casey Bloys, que ya estaba al frente de HBO cuando se anunció el proyecto, sea ahora quien manda en todo el streaming de Skydance es probablemente la mejor garantía que podía tener la serie.
La duda, igual que en Poniente, está en el largo plazo. Diez años de rodajes en Leavesden, con actores que crecen entre temporada y temporada y un nivel visual que no admite rebajas, es justo el tipo de compromiso que se mira con lupa en una compañía que arranca con cerca de 80.000 millones de dólares de deuda. También es verdad que pocas propiedades venden tanto mercha como esta, y que será uno de los grandes reclamos de esa futura plataforma conjunta con Paramount+, así que cuesta imaginar a nadie en Skydance metiéndole la tijera. Lo curioso es que, pese a la promesa de las 30 pelis al año, de momento no hay ninguna película nueva del mundo mágico anunciada, y que Hogwarts Legacy, uno de los grandes éxitos de Warner Bros. Games, también cambia de dueño con todo esto.
Star Trek es la gran incógnita
El caso de Star Trek es el más delicado, y os confieso que a mí es la liciencia que más me preocupa. La coincidencia de fechas no ayuda, porque la franquicia cumplió 60 años el pasado 8 de septiembre sin la gran celebración que sus fans esperábamos. En julio se estrenó la cuarta temporada de Strange New Worlds, pero la quinta será la última y Starfleet Academy también se despedirá con su segunda temporada, ambas previstas para 2027. Según TrekMovie, a principios de año no había ninguna serie nueva de Star Trek en producción ni con luz verde, algo que no pasaba desde hacía más de una década. Para una saga que ha vivido en televisión casi sin interrupción durante los últimos años, es un vacío considerable.
Star Trek ahora debería ser una candidata natural para volver a los cines
Lo único concreto es la peli de John Francis Daley y Jonathan Goldstein, los directores de Dragones y mazmorras: Honor entre ladrones, que en la Comic-Con de San Diego confirmaron que están escribiendo el guion, con personajes nuevos y una historia ambientada más lejos en el futuro que nada de lo visto hasta ahora. Ellison conoce bien la casa, porque Skydance coprodujo Star Trek: En la oscuridad (Star Trek Into Darkness) y Star Trek: Más allá (Star Trek Beyond). Con la red de distribución de Warner y la obligación de llenar 30 huecos al año en cartelera, una saga con seis décadas de historia debería ser una candidata natural para volver a los cines de manera recurrente. Pero de momento es eso, una posibilidad, y no un plan.
SkyShowtime ya no encaja en el puzle
Para los que vivimos en España, la consecuencia más visible puede llegar por el lado de las plataformas. Ellison ya anunció en marzo que su intención es juntar HBO Max y Paramount+ en un único servicio en los próximos años, con más de 200 millones de suscriptores entre ambos. El problema es que aquí Paramount+ nunca ha existido como tal: el catálogo de Paramount nos llega a través de SkyShowtime, una plataforma que Paramount comparte al 50% con Comcast, la dueña de Universal. Mantener ese reparto teniendo HBO Max en casa tiene poco sentido, y a mediados de septiembre ambas compañías comunicaron a la plantilla que abrían una revisión estratégica que contempla incluso el cierre del servicio, aunque la decisión no se espera hasta 2027.
A mediados de septiembre ambas compañías comunicaron a la plantilla que abrían una revisión estratégica que contempla incluso el cierre del servicio
Mientras tanto, SkyShowtime sigue funcionando con normalidad, y conviene no adelantar acontecimientos. Pero si Yellowstone, Misión: Imposible o el propio Star Trek acaban mudándose a HBO Max, es razonable preguntarse por el futuro de esa otra plataforma y los contenidos que alberga. Y luego están los videojuegos, que en 3DJuegos no podemos dejar pasar. Paramount presentó en junio Paramount Games Studio, su nuevo estudio unificado, y ahora la misma casa es también dueña de Warner Bros. Games, es decir, de Hogwarts Legacy, Mortal Kombat y la saga Batman: Arkham. Nadie ha explicado todavía cómo van a encajar ambas piezas, pero ya sabéis cómo andan algunas de estas licencias, como la del juego de Wonder Woman.
Ahora empieza lo interesante
Siempre he pensado que las fusiones se juzgan años después, cuando lo importante ya no son las cifras y solo quedan los estrenos, las cancelaciones y el precio de las suscripciones a las plataformas. A día de hoy una larga lista de proyectos dependen de cómo sigan las muchas fichas que hay todavía en el aire y de ver cómo van saliendo las cuentas. Lo que sí tengo claro es que hoy se acaba el culebrón y empieza lo interesante, porque a partir de ahora vamos a ver sus consecuencias en las salas y en el sofá de casa. En Star Trek II: La ira de Khan, Spock se despedía de Kirk recordándole que las necesidades de la mayoría pesan más que las de unos pocos. Me pregunto quién va a ser esa mayoría en Skydance, si los que pagamos los espectadores o los accionistas que esperan recuperar su inversión. ¿Vosotros qué pensáis?
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