Os contaba hace unos días que el 3x01 de La Casa del Dragón nos ha dejado muchos más temas de los que su encarnizada Batalla del Gaznate nos permitió ver a simple vista. El episodio no solo marca un punto de inflexión en la guerra, sino que abre misterios que no esperábamos ver en la serie y presenta personajes a los que sí esperamos encontrarnos los espectadores. Es de uno de ellos de lo que quiero hablaros brevemente en este tema. Y quiero hacerlo por dos motivos: porque nos encanta el actor y por el trasfondo que hay detrás.
Por supuesto, ya sabéis que intentamos evitar al máximo profundizar en la precuela de Juego de Tronos para no caer en destripes argumentales que puedan arruinaros parte del visionado. Este tema pretende mantenerse libre de spoilers; aun así, si eres especialmente susceptible a cualquier detalle narrativo, quizá sea mejor dejar de leer a partir de aquí. En caso contrario, permitidme invitaros a explorar una realidad incómoda sobre el Norte en Poniente: una tierra que arrastra problemas mucho más profundos que los que acechan al otro lado del Muro y que la serie original no estuvo del todo acertada al abordar.
Los Lobos del Invierno
Y es que el invierno en el Norte es duro, pero duro de verdad. No solo por el frío que cala hasta los huesos, sino por la falta de alimentos y las demasiadas bocas que alimentar. Cuando la nieve cubre los campos durante meses, las cosechas desaparecen y el ganado flaquea. Es en este contexto donde surge un grupo de soldados conocido como los Lobos del Invierno, hombres ya entrados en años que marchaban hacia el sur para no convertirse en una carga más para sus familias. Tommy Flanagan, conocido por su papel en Gladiator (2000), Alien vs. Predator (2004) y, sobre todo, Sons of Anarchy, interpreta a uno de esos hombres, concretamente a Lord Roderick Dustin, Roody el Ruinoso, quien en un momento dado del 3x01 grita a Daemon: "Hemos venido a morir por la reina dragón".
En los inviernos más duros, es costumbre que los norteños de mayor edad se vayan de caza para no volver
Pero, como digo, a fin de evitar cualquier destripe argumental por metedura de pata personal, no quiero profundizar más en este personaje ni en lo que le rodea, sino en una inquietante y dolorosa tradición del Norte. Tal y como explica George R. R. Martin en El mundo de hielo y fuego, durante los inviernos más duros es costumbre que los norteños de mayor edad o de peor salud anuncien que se van de caza, aun sabiendo que jamás volverán. Lo hacen para que sus familias tengan una ración más de comida y una posibilidad más de sobrevivir. Por eso, cuando estallaba alguna guerra en el sur en esas mismas fechas, más de uno no dudaba en viajar hasta allí en busca de una muerte digna.
Realmente, el universo de Canción de Hielo y Fuego es mucho más profundo de lo que hemos visto hasta ahora en pantalla, y es por eso que series como El Caballero de los Siete Reinos, que busca alejarse un poco de las intrigas palaciegas para zambullirse entre la plebe, fue tan bien recibida por una parte del público. No todo es conflicto en Juego de Tronos, que también, y George R. R. Martin, la verdad, estuvo muy acertado a la hora de diseñar todo este mundo. Esperemos que pronto lo expanda con más libros.
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