Pese a ser el precio del oro lo que sube como la espuma, la minería de tierras raras es el campo donde más atención está poniendo el resto del mundo por una sencilla razón: las necesitamos como el respirar. La escasez de minerales para la creación de baterías y placas solares ha colocado a Jaén en el epicentro de esa fiebre.
Según la empresa Osmond Resources, las zonas de Aldeaquemada, Castellar, Montizón y Santisteban del Puerto, suponen uno de los yacimientos más importantes de toda Europa. En un momento crítico en el que la Unión Europea busca reducir la dependencia de China, es como si nos hubiese tocado la lotería de las tierras raras. El problema es que, como ya podéis imaginar por el nombre, dicha empresa no es española, es australiana.
¿A quién pertenecen las tierras raras de Jaén?
Justo ahí es donde entra en juego una situación que no todos conocen, ¿qué ocurre cuando una empresa extranjera encuentra tierras raras en España y puede extraerlas? ¿A quién pertenecen esas tierras raras que tanto codicia el panorama geopolítico actual? ¿Tiene Australia derecho a llevárselas por el mero hecho de ser ellos los que las extraen?
Digamos que sí y no. La Ley de Minería de 1973 establece que todos los recursos que se encuentran en nuestro suelo son de dominio público, pero como el Estado no cuentan con empresas propias que se dediquen a extraerlo, lo que hace es otorgar concesiones de explotación a compañías privadas. Si la minería en esa zona es viable en cuestiones de seguridad e impacto medioambiental, la empresa australiana puede extraer esos minerales y quedarse con ellos.
A partir de ese punto entra en juego la letra pequeña. Esas concesiones son temporales y se mantienen bajo ciertas condiciones establecidas antes de empezar a trabajar, lo que evita que en un caso como este España se vaya con las manos vacías. En primer lugar, esa compañía tiene que pagar aquí su impuesto de sociedades, lo que se convierte en un beneficio directo para el Estado en base a todos los beneficios que genere la mina. De rebote, también está obligada a impulsar la creación de puestos de trabajo en la zona derivados de su trabajo.
El punto más crítico, en cualquier caso, está en el hecho de que la Unión Europea activó en 2024 una ley que establece que la UE debe minar al menos el 10% de lo que consume, y que obliga a empresas extranjeras a que el 40% de los minerales extraídos terminen refinados en Europa en vez de volar hasta otros países como China. Además, bajo una situación de crisis de materiales, la UE tendría potestad para frenar la exportación de las tierras raras de Jaén si el suministro interno está en riesgo.
Imagen | Team Kiesel
En 3DJuegos | El Santo Grial de China han resultado ser las tierras raras, pero donde unos ven riqueza otros sufren sus consecuencias
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