El pasado 17 de febrero una jubilada de Texas acudió a su aplicación habitual de lotería para comprar 10 combinaciones de 20 dólares. Esa misma noche se llevó la mayor alegría de su vida al descubrir que había ganado 83,5 millones de dólares. Sin embargo, la alegría no le duró mucho, ya que apenas unos días después la Comisión de la Lotería anunció la prohibición inmediata de ese tipo de aplicaciones y retuvo el pago del premio.
Tras demandar a la Comisión de la Lotería por haber congelado su pago y "cambiar las reglas a posteriori", el dinero se encuentra en un limbo legal en el que, además, la aplicación se ha lavado las manos suspendiendo sus operaciones en el estado de Texas. Lamentablemente, pese a ser algo que ha ocurrido a kilómetros de aquí no es completamente ajeno, y el sindiós en el que se ha convertido la venta de décimos de Lotería por internet da buena cuenta de ello.
El problema de las loterías por internet en España
El pasado 23 de mayo la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado trasladaba el debate a España al anunciar la creación de un canal único de venta por Internet que gestionarían ellos mismos con la misma intención que lo ocurrido en Texas: frenar posibles fraudes y la compra masiva de números destinadas a lavar dinero o financiar actos ilícitos.
El problema es que, con la intención de buscar alternativas válidas frente al frenazo que supuso la pandemia, más de 4.000 administraciones se vieron abocadas a crear sus propias webs y apps, además de asociarse con canales adicionales como TuLotero o Lotopía, para poder seguir vendiendo números en un negocio online que no ha dejado de crecer desde entonces.
El problema procede de que, pese a haber un reglamento específico de venta online que exige la autorización de SELAE, no tiene criterios específicos que vayan en contra de acciones como el blanqueo de capitales o la venta a menores, lo que parece haber empujado a Loterías y Apuestas del Estado a crear una plataforma única que ya ha avalado el Supremo.
Con un negocio de venta por internet que ronda los 1.000 millones de euros anuales suponiendo el 10% de la facturación total, y que para algunas administraciones llega hasta el 30% de los ingresos, las asociaciones de loteros aseguran ahora que una jugada como esta puede suponer hasta 1.000 cierres y despidos masivos si pierden el canal online y no se suben sus comisiones, que actualmente está en el 4%.
Alertan que SELAE ya controla el monopolio del producto, pero no el de su comercialización, y que llevarse esa posibilidad a los canales online les deja en una situación muy compleja que, además, echaría por tierra toda la inversión que realizaron en dichas plataformas durante la pandemia. Frente a un escenario así, la posibilidad de que el día de mañana un número de Lotería comprado por internet no pueda cobrarse por cuestiones legales o sospechas de fraude, es cada vez mayor.
Imagen | Pixabay
Ver 6 comentarios