Creíamos que las frases de los vecinos de Animal Crossing eran entrañables, pero en realidad escondían algo más. Según expertos en psicología, hay ciertas frases que sirven para animar al resto y elevar su felicidad, y lo que hizo el juego de Nintendo fue forzar los mecanismos que hay detrás de ellas. Estas cinco frases que utilizan las personas más amables son buena prueba de ello.
"Es muy amable por tu parte"
Según la psicología, el hecho de estar frente a un acto de bondad y saber no sólo apreciarlo, sino también verbalizar la satisfacción que ha producido, libera dopamina en quienes pronuncian la frase y sirve para que la otra persona vea reconocido su mérito, lo que genera satisfacción y empuja a repetir una situación similar.
"Gracias por…"
Aunque sea una costumbre que lamentablemente estamos perdiendo, los estudios sobre hasta qué punto nos afecta de forma positiva agradecer las cosas verbalizándolo en voz alta deberían empujarnos a hacerlo más. Los expertos coinciden en que dar las gracias de forma recurrente puede asociarse a personas más sanas con menos niveles de estrés y ansiedad.
"Es maravilloso"
Además de ese factor de sugestión que supone centrar tu cabeza en lo positivo en vez de en lo negativo, ese tipo de entusiasmo también termina salpicando a quienes están cerca, así que podría decirse que esa positividad puede terminar resultando contagiosa. Que algunos lo aprovechen como una forma de atraer a otras personas no es casualidad.
"Déjame ayudarte"
No hay que ser el lápiz más afilado del estuche para entender que si alguien viene a soltarte esta frase te va a terminar cayendo mucho mejor que todos los que no lo han hecho. Sin embargo, además del factor social, los estudios certifican que hay motivos para pensar que ese tipo de acciones favorecen el sistema inmunitario y reducen la presión arterial.
Cualquier otra frase motivacional
La quinta categoría no es una frase per se, sino un conjunto de ellas. Por alguna extraña razón que a muchos nos cuesta entender, las frases motivacionales en las que se combinan fortalezas y debilidades, del estilo "no soy lo que me ha pasado, soy lo que decido ser", generan un fenómeno en el que, especialmente si se dicen cara a cara, se activa la misma región de recompensa que se enciende frente a otras actividades que dan placer. Que a veces nos guste escucharlas y decirlas está estrechamente relacionado con ello.
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