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He probado el monitor 5K2K más grande del mundo y como te puedes imaginar, hay que estar preparado para él. Análisis del LG UltraGear 52G930B

He probado el monitor 5K2K más grande del mundo y como te puedes imaginar, hay que estar preparado para él. Análisis del LG UltraGear 52G930B

Es un monitor ultraversátil que sirve tanto para jugar como trabajar

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alejandro-pascual

Alejandro Pascual

Editor Senior
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Alejandro Pascual

Editor Senior

Mira que este último año he probado monitores de todos los tamaños, desde los típicos modelos 4K de 32 pulgadas, ultrapanorámicos OLED hasta el LG ultrapanorámico de 45 pulgadas que ya me pareció gigantesco, pero nada de eso se puede comparar al tamaño de este LG UltraGear 52G930B. Incluso siendo solo un poco más pequeño que la típica TV actual de 55", os aseguro que este monitor impresiona, porque una cosa es sentarte en un sofá y otra a un metro escaso de él. Mide casi 1,18 metros de ancho y prácticamente ocupa todo tu campo de visión mires adonde mires.

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LG dice que es el monitor 5K2K más grande del mundo y es cierto que no se trata del monitor gaming con más pulgadas jamás fabricado, pero sí ante el modelo 5K2K más grande disponible comercialmente. En cualquier caso, es uno de los monitores para jugar más grandes que podemos poner sobre una mesa y, como he podido comprobar, eso condiciona absolutamente toda la experiencia.

LG UltraGear 52G930B

Especificaciones

Tamaño y formato

51,6 pulgadas, 21:9, acabado antirreflejos

Panel

VA con retroiluminación W-LED en los bordes

Resolución

5.120 x 2.160 píxeles, 108 ppp

Curvatura

1000R

Frecuencia de refresco

240 Hz

Tiempo de respuesta anunciado

1 ms GtG

Brillo

400 nits típicos, certificación DisplayHDR 600

Contraste

4.000:1 típico

Color

10 bits mediante 8 bits + FRC, 95% DCI-P3

Sincronización

AMD FreeSync Premium y Adaptive-Sync; compatible con G-SYNC sin certificación oficial

Conexiones

DisplayPort 2.1, 2 HDMI 2.1, USB-C con 90 W, hub de 2 USB-A y salida de auriculares

Funciones

PIP, PBP, KVM, LG Switch, Dual Controller y DTS Headphone


Sonido

2 altavoces de 10 W

Ajustes de la peana

120 mm de altura, inclinación y giro lateral

Dimensiones con peana

1.174,6 x 593,1-713,1 x 350 mm

Peso

16,8 kg con peana

Precio recomendado

1.699 euros

Con un monitor tan grande no es tan importante qué GPU tienes, sino qué mesa. Como decía, son casi 1,18 metros de anchura y, aunque la base en forma de L ocupa bastante menos de lo que cabría esperar, el conjunto pesa 16,8 kilos. Sí, ha sido bastante gracioso montarlo, así que te recomendaría que pidieras ayuda. En los requisitos de la mesa tan importante es el ancho como el largo. La mía mide 80 cm que fondo, que es a partir de donde empieza a tener sentido, pero lo ideal es acercarse al metro entre los ojos y el panel. Es la distancia para la que la curvatura 1000R encaja de verdad y permite abarcar mejor una pantalla que es abrumadora.

LG Monitor Gaming Ultragear 52G930B-B - 52'', VA, Morado

También es importante la altura. Cuando una pantalla es tan grande y está relativamente cerca, colocarla demasiado arriba termina cargando el cuello porque obliga a levantar la mirada de forma constante. Esto es algo que LG ha tenido muy en cuenta por lo que puedes bajar el monitor hasta a cinco centímetros de la mesa. Prácticamente a ras. Así es como más cómodo me ha resultado utilizarlo para no dejarse el cuello en el proceso. Además, la peana también permite inclinar y girar el panel, aunque lo necesites demasiado. El conjunto se siente sólido y la instalación es One Click, así que resulta muy sencilla.

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No es OLED, y por este precio se nota

La gran concesión del LG 52G930B está en el panel, que no, no es OLED. Y no, tampoco es Mini LED. Estamos ante un panel VA con iluminación W-LED en los bordes y, después de probar lo que puede ofrecer un buen QD-OLED, es imposible no echar de menos sus negros perfectos y su respuesta de píxel. Resulta especialmente difícil de ignorar con un precio recomendado de 1.699 euros, porque por esa cantidad hay monitores OLED excelentes. El problema es que, claro, ninguno va a ofrecerte estas pulgadas, resolución y frecuencia de refresco. Así que el 52G930B no compite tanto con ellos como en el tamaño.

Al menos, se trata de un VA muy competente. LG afirma que se trata de un contraste nativo de 4.000:1. Cuenta con un modo Deep Black Pro que puede elevar aún más el contraste percibido. No es sustitutivo de OLED, pero ayuda en condiciones de poca luz. Además, al no serlo, el brillo es su punto fuerte. Aunque la ficha habla de 400 nits, puede llegar incluso a 450 y 470 nits en SDR, cifras que incluso los recientes Tandem OLED les está costando alcanzar. En HDR supera los 600 nits e incluso más con el modo Deep Black Pro y sin picos de brillo, claro, sino manteniendo este nivel en una gran parte de la pantalla.

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El color también llega bien ajustado de fábrica con hasta 94-95% de DCI-P3. Creo que para edición de vídeo, fotografía y creación de contenido es bastante competente. Las limitaciones propias del VA siguen ahí, claro: halos alrededor de objetos luminosos y fondos negros, el borde inferior que no es perfectamente uniforme y un poco de resplandor en habitaciones oscuras. Nada desastroso, pero al ser tan grande se puede apreciar más.


Grande en tamaño y exigencia

Que la mesa sea tu principal preocupación no significa que tu equipo no deba ser exigente. Estamos hablando de un 5K2K: 5.120 x 2.160 píxeles hasta 240 Hz. Incluso con mi RTX 5080, DLSS, generación de fotogramas es difícil alcanzar esta frecuencia de refresco, pero tampoco tienes que aprovecharla toda en superproducciones. Está genial tenerla tanto para títulos competitivos como para simplemente moverte por el escritorio y los programas. El monitor tiene una latencia de entrada muy baja y la sensación de respuesta es excelente. Cuenta con FreeSync Premium para la fluidez cuando el rendimiento fluctúa y también he podido usar Adaptive-Sync con una gráfica NVIDIA, aunque LG no anuncia una certificación G-SYNC oficial para este modelo.

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La experiencia en juegos es increíble, quizá la que más me ha sorprendido en cuestión de tamaño son los juegos de conducción y shooters en primera y tercera persona, porque la pantalla llega a cubrir casi toda la visión periférica y te da mayor sensación de velocidad en las carreras y todo lo que abarca la vista con los disparos. También en juegos de mundo abierto es espectacular cada vez que llegas a uno de esos momentos donde recrearte la vista.

Por contra, un monitor tan grande tiene sus pegas, y la mayor es sin duda la densidad de píxeles por pulgada. Aquí se queda en 108, que personalmente me parece bastante baja para los que nos gusta ver los textos y el código cristalinos. Equivale aproximadamente a la de un monitor de 27 pulgadas y 1440p cuando lo ideal para mí suele estar entre los 200-220.

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Por supuesto, otra de las ventajas de un monitor así son los modos duales. El LG 52G930B es prácticamente como dos pantallas grandes colocadas una al lado de la otra, pero sin marco en el centro. Para gente que haga mucho trabajo multitarea, con varias ventanas, es una maravilla. En edición de vídeo lo es aún más, al obtener esa larguísima línea de tiempo que te permite hacer cortes precisos sin tener que estar jugando constantemente con el zoom.

En cuanto a fuentes: cuenta con dos HDMI 2.1, DisplayPort 2.1 y USB-C. Puedes mostrar dos señales al mismo tiempo y usar KVM para cambiar entre equipos. Mientras que el USB-C es de los buenos, dando señal de vídeo y carga de hasta 90 W. Eso sí, el USB-C alcanza un máximo de 200 Hz a resolución nativa. Para llegar a 240 Hz hay que recurrir a DisplayPort 2.1 o a uno de los dos HDMI 2.1. Tampoco se incluye un cable USB-C en la caja, una ausencia un poco difícil de justificar en un producto de este precio. Los dos USB-A del hub se quedan algo cortos, pero bastan para teclado y ratón si queremos aprovechar el KVM.

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Los altavoces integrados de 10 W por canal son útiles para pequeñas pruebas y momentos de necesidad, pero ya sabéis, no te van a sustituir la compra de un equipo dedicado aunque tengan algo más de cuerpo y volumen de lo habitual. También cuenta con salida de auriculares DTS Headphone. ¿Y el OSD? Lo de siempre, joystick pequeño situado en la parte inferior, que aquí es especialmente incómodo por la necesidad de tener el monitor bajo. Echo especialmente de menos un mando a distancia, porque es un monitor que a veces puede ser muy utilizado a una distancia mayor de lo habitual. 

Claramente con el LG UltraGear 52G930B hay que usar la famosa frase: no es un monitor para todo el mundo. Necesitas mucha preparación para él: no solo un equipo potente, sino una mesa ancha y profunda. Y quizá también aceptar el hecho de que cueste 1.699 euros sin ser OLED. Pero si lo consideras es porque su inmensidad cambia por completo la experiencia. En los juegos por la inmersión que produce y en el trabajo por el plus de productividad al tener un lienzo tan enorme. Sobre todo, quítate miedos por el tamaño porque LG ha hecho el trabajo para que este monitor no acabe con tu cuello y tu espalda.

En definitiva, es un monitor para quien sabe lo que busca y eso no son negros perfectos, sino tamaño, escala, inmersión y versatilidad. No importa tanto si es el monitor más grande del mundo, es que sencillamente no hay casi nada parecido a él.

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