No sé vosotros, pero yo cuando pienso en LucasArts me acuerdo de todos los videojuegos clásicos de Star Wars y por supuesto de la compañía que fue la punta de lanza de las aventuras gráficas con sagas como Monkey Island, Maniac Mansion, Indiana Jones y otras obras mas extravagantes y personales. El estudio apadrinado por George Lucas le ponía un mimo y cuidado a todos sus juegos -propios y editados por ellos- que, si bien puede que algunos no calaran demasiado entre los aficionados por lo "únicos" que eran, dejaron una huella indeleble en la historia del gaming.
Por eso mismo, cuando veo que no mucha gente se acuerda de Armed & Dangerous, tampoco puedo decir que me sorprenda. Es un juego feo técnicamente hablando, con una temática o ambientación que no parece que siga un set de características que la definan de forma alguna (no se sabe si es fantasía, ciencia ficción, post apocalíptico...) y una jugabilidad tan simple y breve en su duración que de salir hoy en día lo pondríamos de chupa de dómine... Pero es el videojuego más irreverentemente gracioso y desternillante de cuantos editó la firma, y que creó el discreto estudio Planet Moon (autores entre otros de Giants: Citizen Kabuto), para convertirse en un referente del género pero por la parodia de juego que es, y pretende ser, para el género.
El Monty Python de los juegos de acción
La trama de esta joya de la locura nos pone en la piel del líder de los Lionhearts, un grupo de mercenarios "por la libertad" a sueldo que quieren destronar al Rey Forge del reino de Miola usando el "Libro de la Regla", un grimorio con suficiente poder para derrotarle a él y a su ejercito. Para ello necesitan la ayuda de Rexus, el vidente ciego y último guardián del libro que él mismo perdió -ya veis el palo del que va el juego, ni la trama se toma en serio a sí misma por las bromas, pero no es un punto negativo-; se inicia así una aventura en shooter de tercera persona en la que manejamos a Roman, el líder del grupo, con más explosiones que en un film de Michael Bay y parodias y chascarrillos propios de grupos humoristas como los Monty Python.
Armed & Dangerous podría considerarse, a nivel de jugabilidad, un título simplón: tiene acción a raudales pero la estructura de sus misiones no pasa de ser la clásica de "ve del punto A al punto B masacrando todo lo que veas" y hasta terminando de forma abrupta sus niveles. Incluso las escenas que seguían a la parte del gameplay (aparte de ser feas como hemos dicho) se saltaban el 'racord'; en una misión rescatabas a Rexus de unas cadenas y en la escena de su liberación era como si lo hubieran encontrado tendido en el suelo y medio enterrado en la nieve.
Este tipo de errores de continuidad eran moneda corriente en el juego, aparte de algunos fallos técnicos en las escenas, pero aquí está el truco: los desarrolladores eran conscientes de ellos y los usaban para reforzar el carácter de "juego de serie B" e irreverente que era. Porque este tipo de detalles eran sólo la punta de un iceberg de cachondeo y locura no visto en muchos juegos. Algunos diríais que es algo más propio de abortos de juegos como Postal 4 No Regerts, pero a diferencia de "eso", las situaciones de Armed & Dangerous tenían gracia.
Los diálogos y pretextos de algunas escenas eran parodias de grandes obras de la ficción, como la introducción de "La Dama del Charco" casi asesinada por una piedra que lanza Jonesey al agua para que rebote, cansado de esperar a que salga, y le da en toda la frente; que para salvar a Rexus de morir congelado Q tratara de meterlo en las entrañas de una bestia como Han Solo hizo con Luke Skywalker en El Imperio Contraataca... sólo que en vez de abrir en canal al animalito acabó metiéndolo por la vía rectal del mismo; o que el propio Rexus quisiera imitar a Obi-Wan Kenobi confundiendo a unos guardias del Rey Forge con un torpísimo uso de la Fuerza para obligarlos a huir haciéndoles creer que eran franceses.
Son sólo algunas de las situaciones cómicas y que el juego sabía narrar con una combinación de desparpajo y "cutrez" a la par de los gráficos que mostraba en sus escenas. Lo dicho, homenajes claros al humor absurdo pero inteligente de Monty Python y a su desconcertante pero hilarante aleatoriedad vista en films como "Los Caballeros de la Mesa Cuadrada".
El arsenal más loco y alucinante de un videojuego
Pero hablando del juego en sí, Armed & Dangerous se presenta como un juego de acción en tercera persona con algunas secciones de First Person Shooter. Los niveles como hemos dicho no son un derroche de originalidad en cuanto a diseño, pero ayudaban a ser el hilo conductor de esta absurda y desternillante trama. En su favor, al menos decir que -pese a su simplicidad- era divertido hacer las veces de Silvester Stallone o Schwarzenegger por sus niveles; sin parar de disparar y movernos. Esporádicamente debíamos rescatar a aldeanos y llevarlos a sus hogares... aunque parecía que estaban muertos; no tenían animaciones.
También había detalles como que, usando según qué armas, los cadáveres de los enemigos cayeran junto a nosotros (incluso cuando la física debía hacer que cayeran lejos), o que para llevar un fusil ametralladora jamás tuviéramos que recargar; eran detalles en forma de sátira a esas escenas y juegos de acción que tanto abundaban a inicios del S.XXI. Pero iban mucho más allá.
Había armas tan bizarras como una que disparaba tiburones blancos para devorar a los enemigos; un mecanismo que le daba la vuelta al escenario -haciendo que el suelo fuese el techo de un mundo en el que caías al cielo- y eliminabas a los enemigos haciéndolos caer; o manejar una torreta para defender poblaciones de los ejércitos del Rey Forge... y que podías disparar contra las casas y quienes tenías que defender sin ninguna repercusión.
Pero no os equivoquéis, el juego era difícil, aunque no durara más de unas 9 horas y pico si tratamos de completarlo al 100%. Y a medida que avanzabas no sólo las armas eran lo único que se ampliaba en el arsenal de los Lionhearts; podíamos disponer de un Jetpack con el que era divertido sobrevolar los toscos escenarios, reventando a todo bicho viviente que hubiera en pantalla. En resumen, una locura de videojuego, que si muchos no recuerdan también es por el hecho de que LucasArts lo lanzó cuando estaba empezando su declive y atravesaba su momento económico más difícil desde su creación; casi todos los esfuerzos se destinaron a las producciones relacionadas con Star Wars, y este juego que nos ocupa no recibió la difusión que debería haber tenido.
Al menos podemos disfrutarlo hoy en día, y se convertirá en tu placer culpable favorito si le das una oportunidad. La providencia ha querido sea posible disfrutarlo tanto en Steam como en GOG, aunque recomiendo esta última versión ¿Que por qué? Porque hasta el manual de este juego, que podéis descargar como bonus en la plataforma de CD Projekt, tampoco se toma en serio a sí mismo y le añade más humor al juego en sí.