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Palomitas, coches de policía y matamarcianos: los juegos más raros y desconocidos de Sonic

Palomitas, coches de policía y matamarcianos: los juegos más raros y desconocidos de Sonic

Por  /  21 de junio de 2020       
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Pensarías que todo lo que ha sacado Sega con la marca Sonic se ha lanzado en consolas, pero nada más lejos de la realidad. De hecho, los juegos más extraños están lejos de los sistemas domésticos. ¿Cuáles son? Hoy te hablamos de los juegos de Sonic más raros e inaccesibles de la saga.

El mundo de Sonic, a pocos meses de la celebración de su 30º aniversario, es fascinante. No hay un solo personaje de la industria del videojuego capaz de sobreponerse con éxito a tantos traspiés en su veloz y dotada carrera, pero ahí sigue, nutriendo con un juego al año las ansias de sus incansables fans. No obstante, más allá de los grandes éxitos y los grandes fracasos, hay una cantidad ingente de videojuegos de la saga que quedan en un segundo y tercer plano que, por no ser tan conocidos como sus homónimos más famosos, los llevan al total desconocimiento por parte de la fanaticada.


Y no penséis que hablamos de Sonic Spinball, las aventuras de Tails de GameGear o los espectaculares juegos de Master System, no: hablamos de videojuegos que, por sus circunstancias y lanzamientos, hoy son prácticamente imposibles de jugar en su formato original. Y no, tampoco nos vamos a meter en el territorio de lo creepy-pasta y los falsos mitos creados por una comunidad que disfruta de lo excéntrico y lo inquietante: nos vamos a centrar en juegos auténticos de Sega que hoy están olvidados por todos. ¿Injustamente? Me atrevería a decir que, sin duda, algunos de los seleccionados sí, los otros… bueno, no está de más recordarlos.


Hoy en 3DJuegos queremos ver qué hay en lo más hondo del cofre de juegos de Sonic para conocer sus juegos oficiales más raros y desconocidos. ¿Qué aguarda más allá de lo que la vista ve de Sonic y sus amigos?


SegaSonic The Hedgehog

Nos viene de perlas, puesto que en la actualidad se ha hablado recientemente del software como uno de los juegos más misteriosos y, de hecho, el mejor juego de Sonic de los últimos 15 años rescató a sus coprotagonistas, Mighty y Ray, hace unos meses. SegaSonic se lanzó poco después del debut del erizo, y se sirvió de la trackball para presentar un frenético arcade con vista isométrica en la que debíamos controlar al erizo, armadillo y ardilla por un enorme laberinto repleto de trampas ingeniado por el siempre pérfido Dr. Robotnik.


El juego es incuestionablemente divertido. Cuenta con un apartado técnico muy superior a lo que veíamos en las consolas domésticas de principios de los 90 y lo tenía todo, incluido una marca importante en la que apoyarse, para convertirse en un auténtico hit de los salones recreativos de la época… pero no tuvo demasiada trascendencia más allá de Japón. ¿Quizás por el uso de la trackball y su concepción para tres jugadores, que lo limitó a tener un mueble difícilmente replicable en los salones del momento? Un hipotético estreno en algún nuevo recopilatorio de Sonic sería una bendición.


  • Uno de los pocos videojuegos de Sonic creados en exclusiva para arcade
  • Mighty también aparecería en el no menos extraño Knuckles Chaotix de 32X.
  • Se lanzó en la placa System 32, una de las más legendarias placas de Sega.

Sonic Cafe

Una colección de videojuegos que se lanzaron en un servicio de juegos de móvil a principios de los 2000 en Japón. El concepto de Sonic Cafe daría, de hecho, para un artículo propio, porque se las ingenió para sobrevivir más de seis años ofreciendo una amplia colección de pequeños minijuegos descargables de múltiples y variados géneros. Desde revisiones JAVA de los clásicos Sonic de Mega Drive a distintas producciones de carreras y habilidad protagonizadas por Sonic y sus amigos.


Tampoco faltaron los deportes: el servicio se estrenó con Sonic Tennis y siguió con pesca, billar, bolos, dardos y carreras. Juegos de mesa como el Reversi, un clon exacto del Buscaminas o distintas producciones de carreras que continuarían el legado de los Sonic Drift de GameGear y precederían lo que venía con Sonic & Sega All-Stars Racing también se hicieron un hueco en el catálogo, que no dejó de crecer hasta que, en el año 2007, momento en el que se puso fin al proyecto de Sega en Japón.


  • Hubo juegos protagonizados por todos los personajes de la saga.
  • El servicio era muy barato: apenas superaba los 2 euros al mes en Japón.
  • Es muy difícil acceder hoy a la colección de juegos.

Waku Waku Sonic Patrol Car

Imagen: Sonic Retro Forums.Imagen: Sonic Retro Forums.

Historia curiosa la de Waku Waku Sonic Patrol Car: pone al erizo en la piel de un agente de policía que debe patrullar una manzana en pos de acabar con los planes del doctor Robotnik. ¿La peculiaridad? Para comenzar, que es un videojuego infantil que se juega en un coche de policía. El niño se sienta, toma el volante y conduce con Sonic, que debe esquivar obstáculos y los ataques de Eggman.


Algo curioso sobre el juego es que fue muy difícil acceder a una rom hasta hace unos años. Fue gracias al portal español Sonic Paradise, que compartió un gameplay de una máquina del juego perfectamente funcional en un centro comercial de Madrid lo que ayudó a obrar el milagro. Hoy el juego puede ser disfrutado por la comunidad sin necesidad de fantasear sobre su mera existencia. Uno de los juegos más curiosos y extraños de Sonic, sin duda.


  • La máquina es espectacular. El sueño de todo chaval amante de los “cacharritos”.
  • Cabía un adulto. Podía acompañar al chaval que jugaba… ¡o jugar él!
  • Toda la atracción estaba decorada con motivos reconocibles del personaje.

Sonic Cosmo Fighter

Las aventuras del erizo en el territorio de las atracciones para niños no acabó con las patrullas callejeras: dos años después de Waku Waku Sonic Patrol se lanzó Cosmo Fighter, una nueva producción infantil protagonizada por Sonic que haría las delicias de los chavales nipones que pudieron disfrutarla en los años 90. Podríamos conocerla como una suerte de evolución de Waku Waku, puesto que mejoraba en lo gráfico al juego de policías y ofrecía una jugabilidad mucho más variada y espectacular a la de su anterior producción.


Durante los minutos que duraba la partida, el niño se subía a una nave espacial y controlaba a Sonic en un matamarcianos muy sencillo e infantil, pero ideal para los más pequeños fans de Sonic. Como en Waku Waku Patrol, los nenes veían recompensada su pericia con una puntuación de una a cinco estrellas dependiendo de lo bien que lo había hecho. No te pierdas su batalla final contra un Robotnik subido a un robot gigante: un auténtico espectáculo.


  • La nave de Sonic tenía distintas armas. ¡Puños fuera!
  • Los Flickies volvían a aparecer en el juego. Despedían a Sonic al final de la partida.
  • Al ser una atracción infantil, no esperes dramáticos Game Over. Siempre acababa bien.

Sonic Popcorn Shop

En los tiempos de los salones recreativos recuerdo que algunos tenían máquinas expendedoras que te hacían palomitas en pocos minutos, y parece ser que el modelo era conocido por Sega y quiso sacarle partido con su nueva y flamante mascota para servir palomitas a los usuarios de todo el mundo. Salvo que en un futurible recopilatorio de Sonic se incluya una máquina de palomitas compatible con la consola de turno, no va a tener ningún sentido traer de vuelta a Popcorn Shop. El mecanismo es sencillo: metes tu moneda y se inicia un minijuego mientras esperas que se hagan las palomitas.


Deberás escoger qué palomitas quieres primero y después evitar que Eggman arruine tus palomitas ayudando a Sonic a correr en una cinta transportadora en la que tu maíz cae mientras Tails se encarga de calentar la brasa con sus dos colas. Entrañable máquina con nula trascendencia más allá de Japón. Más allá de la curiosidad histórica, la animación cambiaba si la máquina detectaba algún problema, con Sonic echando la culpa a Robotnik por no tener tus palomitas y pidiéndote que buscases a algún encargado del salón recreativo.


  • Desgraciadamente, no os podemos decir si las palomitas estaban buenas o malas.
  • Sonic se movía con una polea que el jugador debía mover.
  • No, por mal que lo hicieses, acabas teniendo tus palomitas. No hay problema.

Sonic Athletics

Imagen: Gladys Broce.Imagen: Gladys Broce.

Si sabes algo de la industria arcade sabes que que Sega fue una de las más grandes desarrolladoras del sector recreativo, y aunque en los tiempos actuales no cuentan las máquinas con el empuje que tenían en los ochenta y los noventa, la firma sigue haciendo sus pinitos con las recreativas. Sonic, de hecho, protagonizó Sonic Athletics, una de las últimas máquinas hechas por la firma azul en los últimos años. Se inspira claramente en Mario y Sonic en los Juegos Olímpicos, y lleva al jugador a competir en una carrera de 100 metros lisos… ¡en una cinta de correr!


La gracia de Sonic Athletics está en que debes competir con otros siete amigos por ver quién es más rápido. Para la ocasión, Sega reunió a muchos de los amigos habituales de Sonic para la presente competición deportiva, deparando en una experiencia multijugador divertida que he llegué a ver hace unos meses en el New Park del Baricentro, en Barberà del Vallès, Barcelona. En Japón es fácil verlo en salones recreativos grandes, ya que es una máquina de enormes dimensiones.


  • Las animaciones y modelos, efectivamente, parecen rescatados de Mario y Sonic en los JJ.OO.
  • No tiene ninguna relación con edición alguna de los Juegos Olímpicos.
  • A pesar de la velocidad de Sonic, cualquiera puede ganar el desafío, claro.

Sonic Brain Ranking

Imagen: Tokyo Joypolis.Imagen: Tokyo Joypolis.

A lo largo del artículo hemos visto que, a pesar de ser juegos de Sonic, no es completamente necesario que la temática tenga que ver con el erizo azul más allá de su mera presencia. Sonic Brain Ranking es un ejemplo más de ello. El juego se pudo jugar en Tokyo Joypolis de 2013 a 2018, y presentaba una suerte de concurso de preguntas en el que los jugadores debían responder correctamente a ciertas cuestiones de índole variada.


No era barato: las partidas costaban 500 yenes y podían participar hasta nueve jugadores, cada uno con su panel y su pantalla táctil en la que poder contestar a las preguntas, que variaban su puntuación según lo rápido y lo bien que se contestaban. Desde luego, no inventaron la rueda en Sega, pero su rareza radica hoy en lo difícil que va a ser que cualquier fan de Sonic pueda disfrutarlo en su formato original algún día.


  • La máquina estaba decorada con motivos de Green Hill Zone.
  • Joypolis es uno de los mayores salones de Tokio.
  • El centro, de hecho, tiene su propio merchandising exclusivo de Sonic.

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