|
Inicio
PC
PS4
XOne
Switch
3DS
PS3
X360
Wii U
iOS
Android
Videos
Foros
eSports
  • Portada
  • Noticias
  • Videos
  • Imágenes
  • Análisis
  • Artículos y Reportajes
  • Hardware
  • Guías
  • Trucos
  • Todos los Juegos
  • Top100
  • Lanzamientos

Juegos "de Libro"

Por  /  2 de marzo de 2013       
117 comentarios
Recientes

De las páginas de un libro a nuestras pantallas. Las grandes obras de la literatura han sido desde siempre una magnífica fuente de inspiración para los estudios de desarrollo, que no han dudado en usar estos referentes culturales para crear sus propios mundos de juego. Por eso, nos hemos propuesto recorrer junto a vosotros la historia tras este tipo de adaptaciones.

Las barreras que separaban al mundo del videojuego de otros medios de entretenimiento y cultura hace tiempo que cayeron. De hecho, estamos muy acostumbrados a ver juegos basados en grandes éxitos de taquilla o inspirados en los personajes más populares del mundo del cómic… ¡y a la inversa! Y aunque los resultados no siempre son tan buenos como desearíamos, es innegable que este tipo de adaptaciones se han convertido ya en el pan nuestro de cada día.


Fenómeno que podemos extrapolar perfectamente al mundo de la literatura, más unido a los videojuegos de lo que se podría imaginar desde hace décadas. Y es que desde de las míticas adaptaciones de clásicos como Las Aventuras de Tom Sawyer, El Hobbit o El Nombre de la Rosa, pasando por obras más recientes inspiradas en novelas de gran éxito como The Witcher o Canción de Hielo y Fuego; la literatura y los videojuegos han crecido de la mano regalándonos obras memorables en ambos medios.


Motivos más que suficientes para que en 3DJuegos nos hayamos animado a repasar la extensa historia que une literatura y videojuegos, gracias a lo cual hemos disfrutado de grandes alegrías, pero también de tropiezos antológicos.




LOS CLÁSICOS COMO FUENTE DE INSPIRACIÓN


Del mismo modo que Hollywood ha hecho propios algunos de los relatos literarios más importantes de la historia para llevarlos a la gran pantalla, la industria del videojuego ha seguido el mismo camino apoyándose fuertemente en una enorme variedad de obras de referencia para cualquier lector. ¡Y no exageramos! Porque a bote pronto cualquiera de vosotros podría citar al menos cinco videojuegos basados en libros de gran calado popular. Pero ¿y si os decimos que también los hay inspirados en el Don Quijote de Cervantes? ¿Y en Las mil y una noches? Por haber, hay hasta juegos que toman como referencia a la Biblia.


Porque en esto de las adaptaciones literarias no hay límites más allá de la propia imaginación de los desarrolladores, que deben esforzarse al máximo para trasladar las páginas de un libro a un mundo virtual que resulte divertido de explorar. Solo así se entiende que el relato bíblico de Isaac haya terminado convertido en un grotesco y macabro juego de acción y rol de la vieja escuela como el genial The Binding of Isaac, que la historia recogida en el Libro de Enoc se haya plasmado visualmente de una forma tan espectacular en un juego como El Shaddai: Ascension of the Metatron; o que incluso una obra legendaria como La Isla del Tesoro tuviera su propia aventura en el ya lejano 1984, cuando los videojuegos daban sus primeros pasos.


Precisamente, fue durante la década de los ochenta cuando nacieron un buen puñado de videojuegos inspirados en libros de referencia como el citado anteriormente, obra de Robert Louis Stevenson, resultando francamente original la forma en la que muchos de estos proyectos dieron el salto del papel a los circuitos de las consolas y ordenadores de la época. Hablamos por ejemplo de las aventuras de texto basadas en libros como El Hobbit (1982) o El Autoestopista Galáctico (1985); vetustos recopilatorios de minijuegos como el de Charlie y la Fábrica de Chocolate publicado en VX Spectrum (1985), o la antológica aventura gráfica La Abadía del Crimen, con la que el equipo español de Opera Soft adaptó de forma espectacular la historia de Umberto Eco, El Nombre de la Rosa.


Y la lista podría alargarse durante muchas y muchas páginas, teniendo en cuenta la enorme cantidad de juegos que se han publicado durante los últimos años. Basta remarcar, una vez más, que prácticamente ningún clásico literario con un mínimo de atractivo de cara a los apasionados por los videojuegos se ha escapado de estas adaptaciones. Así que a poco que busquéis, encontraréis juegos construidos sobre las historias de autores como Julio Verne, Alexandre Dumas, Sir Arthur Conan Doyle o Mark Twain por citar solo algunos de los más destacados.


E insistimos una vez más en la variada temática de estas propuestas, porque en algunos casos, videojuegos basados en una misma obra literaria se han adaptado siguiendo caminos muy distintos; y en ocasiones de forma sorprendentemente original. ¿O es que alguien se imaginaba a la protagonista de Alicia en el País de las Maravillas repartiendo estopa en un lúgubre y oscuro mundo de pesadilla como se ha visto en Alice: Madness y su secuela? ¿Acaso os esperabais que la adaptación de La Divina Comedia terminara convirtiéndose en un frenético juego de acción en Dante's Inferno? Pues lo hizo, y por partida doble, ya que aparte del reciente juego de Visceral Games, en 1986 se publicó un título de corte similar en Commodore 64.


Los imprescindibles


• The Binding of Isaac, por su original forma de plasmar el relato bíblico de Isaac.
• Alice Madness, por su impecable diseño artístico.
• Abadía del Crimen, por ser una magnífica aventura gráfica.




LA FANTASÍA MANDA


"Un Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos; un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas". Os suena ¿verdad? Si hablamos de fantasía y aventuras, El Señor de los Anillos es indudablemente la obra de referencia. Por eso no es de extrañar que esta saga de novelas de J.R.R. Tolkien, y también las películas de Peter Jackson, se hayan convertido en una de las más habituales en esto de las adaptaciones. Y también, por qué no decirlo, en una de las que mejores resultados ha cosechado entre los jugadores.


Porque con sus más y sus menos, los juegos ambientados en la Tierra Media nos han atrapado durante cerca de treinta años; sin que parezca que el fin de esta fructífera relación vaya a desaparecer en un futuro cercano. Y es que algo está claro: El Señor de los Anillos da para mucho, lo que ha permitido a los desarrolladores crear videojuegos de toda clase basados en momentos clave de esta historia, sin necesidad de seguir a pies juntillas los acontecimientos de sus protagonistas principales.


Así, al margen de las obras clásicas basadas en la lucha de Frodo y compañía contra las huestes de Sauron, nos hemos encontrado con juegos más originales que han ahondado en la magia de este universo de fantasía, para deleite de sus seguidores. Hablamos por ejemplo del curioso juego de acción Shadowfax, en el que debíamos guiar a Gandalf a lomos de Sombragrís evitando el encuentro con los Nazgul; o los destacables juegos de estrategia War in Middle Earth y J.R.R. Tolkien's Riders of Rohan publicados en 1988 y 1991 respectivamente.


Obras que de una u otra forma han inspirado a los títulos más recientes de El Señor de los Anillos, que prácticamente han imitado estas fórmulas de juego en su afán por recrear la Tierra Media de la forma más creíble y detallada posible. Algo que nos ha permitido explorar nuevas regiones de este belicoso mundo de fantasía en obras tan destacables como el juego de acción y rol La Guerra del Norte (centrado en la lucha contra uno de los caudillos de Sauron), o hacerlo de forma completamente original como comprobamos recientemente en el divertido LEGO: El Señor de los Anillos.


Sin embargo, en este punto es imposible no acordarse del potente MMORPG El Señor de los Anillos Online, que es sin duda alguna la obra más extensa y ambiciosa basado en este universo de fantasía. Y es que este género resulta perfecto para explorar con total libertad la épica y fantasía que se oculta tras las páginas de estos relatos literarios, como comprobamos también años atrás con el notable Age of Conan. Uno de los mejores videojuegos basados en este devastador personaje creado por el genial Robert E. Howard en su breve pero intensa carrera como escritor.


En este sentido, las aventuras del Cimmerio no han corrido tanta suerte como las de El Señor de los Anillos, a pesar de ser una de las primeras obras literarias en dar el salto al mundo de los videojuegos con el Conan: The Cimmerian publicado en PC y Amiga en 1991. Desgraciadamente, como decíamos, aparte del citado MMO desarrollado por Funcom, pocos títulos basados en este personaje de ficción han representado con total fidelidad la crudeza y épica de este oscuro universo de fantasía. Algo que nos entristece enormemente teniendo en cuenta que otras obras literarias de corte similar han corrido muchísima mejor suerte en esto de las adaptaciones.


Hablamos, claro está, de los juegos basados en la popular saga The Witcher escrita por el polaco Andrzej Sapkowski, que no podría estar más orgulloso con el trabajo realizado por los chicos de CD Projekt. Un equipo con un enorme talento creativo que no solo han sido capaces de plasmar con gran esmero la magia de los relatos protagonizados por Geralt de Rivia, sino también hacerlo con dos juegos de rol memorables a los que pronto seguirá una tercera entrega tanto o más prometedora que sus antecesores. ¿Su fórmula del éxito? El respeto por la obra original no entendido como una barrera que coarte la libertad creativa, sino más bien, como una forma de extender el trabajo del autor con nuevas aventuras.


Mismo sentido de trabajo con el que también han actuado los estudios de desarrollo encargados de expandir el popular universo literario de Los Reinos Olvidados, del que han nacido juegos como Baldur's Gate, Neverwinter Night o Icewind Dale. Obras magnas que han hecho disfrutar como nunca a los aficionados a los juegos de rol, y por las que muchos suspiran hoy en día. Sobre todo después de "sufrir" adaptaciones tan nefastas como las de la obra Canción de Hielo y Fuego, que con un discreto juego de estrategia y la mediocre aventura rolera Juego de Tronos se estrenó de la peor forma posible en estas lides. Y es por eso por lo que tanto nos lamentamos al recordar que los creadores de The Elder Scrolls, Bethesda Softworks, estuvieron a punto de crear videojuegos basados en esta licencia.


Los imprescindibles


• The Witcher 2, porque expande magistralmente las aventuras de Geralt de Rivia.
• El Señor de los Anillos Online, por la fidelidad con la que recrea la Tierra Media.
• Baldur's Gate, simplemente por ser uno de los mejores juegos de rol de la historia.




¡PASO A LA CIENCIA FICCIÓN!


Antes destacábamos que existen montones de adaptaciones al videojuego basadas en las obras de autores clásicos, lo que incluye también a esa oleada de genios literatos impulsores de la ciencia ficción como Ray Bradbury, Isaac Asimov, H.G. Wells o Philip K. Dick. Y entre esta retahíla de grandes nombres destaca sobre todo el de Frank Herbert y su obra magna Dune, que se ha convertido en una de las licencias con mayor peso y repercusión en la industria del videojuego.


Gracias sobre todo al magnífico trabajo llevado a cabo por los creadores de Command & Conquer, Westwood Studios, que con Dune II: Battle for Arrakis y Dune 2000 sentaron cátedra en el género de la estrategia en tiempo real, dando vida además a una serie de juegos de enorme calidad que aún a día de hoy mantienen el encanto con el que nacieron. Tampoco podemos obviar trabajos tan curiosos como la adaptación del clásico Yo, Robot de Isaac Asimov, que en 1984 se convirtió en el primer arcade con gráficos poligonales; o la aventura de texto basada en el distópico Fahrenheit 451 de Ray Bradbury.


Obras clásicas que tuvieron un gran protagonismo en videojuegos de la década de los 80, pero que a día de hoy, por unos u otros motivos, han quedado relegadas a un segundo plano. Aún así, seguimos recibiendo obras basadas en estos relatos, como el reciente juego de acción y plataformas en 2D The War of the World, o la fantástica aventura gráfica Blade Runner, también obra de Westwood Studios, inspirada por la imaginería visual de la película de Ridley Scott, pero con la obra original de Philip K. Dick muy presente en cada una de sus escenas.


Tampoco faltan obras de nuevo cuño inspiradas en relatos literarios recientes, como puede ser el caso del genial Metro 2033, que toma como base las historias de Dmitry Glukhovsky; o el ambicioso S.T.A.L.K.E.R., inspirado en la novela Roadside Picnic de Arkady y Boris Strugtasky. Durante un tiempo, también se trabajó en la adaptación del fantástico El Juego de Ender escrito por Orson Scott Card, quien también ha firmado el guión de algunos videojuegos como Advent Rising. Sin embargo, el proyecto fue cancelado meses atrás, dejando huérfanos a los aficionados a este genial universo de ciencia ficción.


Y es que si bien es verdad los apasionados a este género no pueden quejarse, sí resulta clara la tendencia actual por adaptar prácticamente cualquier historia de corte fantástico en detrimento de los relatos de ciencia ficción, con mayor presencia en la década de los noventa. Por eso todavía esperamos con ansia el día en el que se trabaje en nuevas aventuras gráficas inspiradas en Fahrenheit o 1984, que podamos disfrutar de emocionantes juegos de acción en primera persona basados en La Guerra de los Mundos, o que se nos dé la oportunidad de vivir la historia de Hyperion en formato de videojuego. ¿Será realidad algún día?


Los imprescindibles


• Metro 2033. Es espectacular, un gran juego de acción y posee una atmósfera envidiable.
• Blade Runner, una gran aventura gráfica y notable adaptación del clásico de Philip K. Dick.
• Dune, por la repercusión que tuvo en el género de la estrategia en tiempo real.


OSCUROS CRÍMENES SIN RESOLVER


Elemental, querido Watson; o lo que es lo mismo, ¡tenéis razón! Sherlock Holmes no podía faltar en este especial dedicado a los videojuegos basados en las grandes obras de la literatura universal, precisamente porque es uno de los personajes que mayor presencia ha tenido en esta industria. No por nada, el ilustre investigador creado por el genial Sir Arthur Conan Doyle ha participado en decenas de sesudas aventuras gráficas desde mediados de la década de los ochenta, con los vetustos Sherlock y Sherlock Holmes: Another Bow, hasta la actualidad con el más reciente The Testament of Sherlock Holmes.


Y qué duda cabe que el género de las aventuras gráficas es el que mejor se adapta a este tipo de novelas policíacas, en las que lo más importante es resolver complejos crímenes con la cabeza y no mediante la fuerza bruta. Por eso, también las novelas de Agatha Christie han apostado casi exclusivamente por este tipo de videojuegos. ¡Y ya hace años de eso! Porque uno de los primeros programas basado en estos relatos data de 1988, con la aventura The Scoop.


Pero claro, en esto de los crímenes sin resolver también existen oscuras fuerzas demoníacas que actúan desde las sombras con gran maldad. Y ese es el caso del Drácula de Bram Stoker, que tampoco ha faltado a su cita con un buen puñado de juegos basados en este legendario vampiro, que se ha adaptado muy bien a distintos formatos jugables, si bien es verdad las aventuras gráficas han sido su principal campo de batalla desde que en 1988 llegara el clásico Dracula in London. Juego al que acompañaron también adaptaciones de otros personajes terroríficos como Frankenstein o el Dr. Jekyll & Hyde.


Sin embargo, nos gustaría detenernos en la figura de otros autores literarios especialistas en el género del terror como son H.P. Lovecraft y Edgar Allan Poe. Auténticos maestros del horror y las pesadillas que han inspirado a decenas de creativos en su afán por crear obras con la malsana capacidad de hacernos sentir mal. ¡Y vaya si lo han conseguido! Tanto con obras completamente originales, como tomando de referencia algunos de los clásicos de ambos autores.


En el caso de Edgar Allan Poe, por ejemplo, destaca sobre todo la sencilla aventura The Dark Eye (1995); más por su enfoque argumental y ambientación que por sus virtudes jugables -bastante discretas-, todo sea dicho de paso. Pero es que cuesta mucho no sentir aprecio por este juego que adapta tres de las obras literarias más populares del autor como son El Corazón Delatador, El Barril de Amontillado y Berenice, permitiéndonos afrontar la partida desde el punto de vista de la víctima o del asesino. Podría ser mejor, está claro, pero es una buena muestra del potencial que hay tras este tipo de historias.


Lovecraft, por el contrario, ha tenido mayor presencia en el mundo de los videojuegos; ya sea con oscuros mundos y criaturas monstruosas inspiradas por sus relatos literarios, o con juegos sacados directamente de las páginas de sus libros. Principalmente de las historias de Cthulhu, que ha dado muchísimo juego con aventuras en las que los delirios y la locura de sus protagonistas jugaban un papel fundamental. Algo que por otro lado nos encanta, como no podía ser menos en un producto basado en este temible autor literario.


Mención especial merecen también los productos con el sello Tom Clancy, puesto que en esta extensa lista de juegos aparecen títulos como Splinter Cell o Rainbow Six. Sin embargo, lo que nosotros buscamos son obras literarias que han sido adaptadas al videojuego, y en este caso, ninguna de estas dos sagas serviría; si bien es cierto comparten muchas de las señas de identidad que le han convertido en uno de los escritores más exitosos de los últimos años. Eso sí, novelas como La Caza del Octubre Rojo o El Cardenal del Kremlin sí han contado con sus respectivas adaptaciones al formato videojuego.


Los imprescindibles


• Sherlock Holmes y El Caso de la Rosa Tatuada. Una de sus mejores aventuras gráficas.
• Call of Cthulhu, por captar tan bien la demencia descrita en los relatos de Lovecraft.
• The Dark Eye, más por su forma de plasmar los relatos de Allan Poe que por su calidad.




HISTORIAS DEL LEJANO ORIENTE


En un especial de estas características no podían faltar tampoco las referencias a la cultura oriental y, muy especialmente, a esos juegos inspirados por algunas de las novelas más populares de Asia. Y en este campo en concreto la editora japonesa Koei es la reina absoluta, al contar en su haber con algunas de las series más prolíficas y conocidas por los aficionados. De hecho, son los responsables de los juegos de estrategia Romance of the Three Kingdoms (nacieron en 1988), basados libremente en la novela del mismo nombre publicada en China en el siglo XIV; o la exitosa serie de acción Dynasty Warriors, inspirada también por este tipo de relatos.


Las desarrolladoras japonesas también han apostado por historias menos conocidas de cara al gran público, pero igualmente efectivas en su salto al mundo de los videojuegos. Hablamos por ejemplo del arcade de lucha Outlaws of the Lost Dynasty basado en la novela china Water Margin, que también sirvió de fuente de inspiración para el juego de estrategia por turnos Bandit Kings of Ancient China, publicado en 1989 en una amplia variedad de plataformas.


Bastante popular entre los aficionados de PlayStation, el mítico Parasite Eve de Square Enix también tomó como referencia la novela homónima escrita por Hidaki Sena en 1996, para dar forma a uno de los juegos más venerados de la consola de Sony por lo bien que conjugó los elementos de rol, terror y aventura en un mismo paquete; aderezado todo ello con una historia de gran calado. Y lo mismo se podría decir de la veterana serie Megami Tensei (nació en 1987), aún bastante popular en la actualidad, que tomó como referencia la obra literaria de Aya Nishitani, Digital Devil Story.


Y aunque no esté desarrollado por un equipo oriental, el fantástico Enslaved: Odyssey to the West de Ninja Theory también entraría en este apartado de juegos inspirados por la literatura oriental, dado que su historia se basa en el clásico relato chino Journey to the West, aunque adaptado a los nuevos tiempos.


Los imprescindibles


• Parasite Eve, todo un clásico en la industria del videojuego.
• Romance of the Three Kingdoms, por ser una saga con tanta solera.
• Shin Megami Tensei: Persona 4, uno de los mejores títulos basados en esta serie.




INSPIRADO POR...


No podíamos terminar este especial sin mencionar también a esos videojuegos que de forma indirecta, y a veces no tanto, se inspiran en obras literarias para crear sus propios universos de juego. Una forma de trabajar que nos ha permitido disfrutar enormemente de clásicos atemporales como Bioshock, vagamente inspirado en la novela Atlas Shrugged de Ayn Rand; Assassin's Creed, que partió de la idea descrita por Vladmir Bartol en Alamut, o el fantástico Alan Wake y sus constantes referencias a la obra literaria de Stephen King.


Más sutiles, pero igualmente reseñables resultan también las referencias a clásicos del terror como Lovecraft o Edgar Allan Poe en títulos como Alone in the Dark, Eternal Darkness o el reciente The Secret World. Juegos que de una u otra forma homenajean a estos maestros del terror con diseños, historias y diálogos que parecen sacados directamente de sus novelas.


Precisamente por eso, al inicio de este especial destacábamos lo bien que ha madurado la industria del videojuego amparándose en la genialidad de los autores literarios citados a lo largo de este reportaje. No todas las adaptaciones han estado a la altura, del mismo modo que no todos los libros son buenos; pero lo que es innegable es que la fusión literatura y videojuegos nos ha deparado, y lo hará también en un futuro, montones de alegrías.


Comenta este artículo (117)
Comentarios