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¿Cuál es tu videojuego-refugio? Cuando yo me harto de todo, vuelvo al píxel de Pokémon

¿Cuál es tu videojuego-refugio? Cuando yo me harto de todo, vuelvo al píxel de Pokémon

Por  /  11 de enero de 2022       
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Todos tenemos un videojuego que es, para nosotros, un refugio, un lugar al que volver cuando necesitamos algo de paz. Y puede ser tanto un título concreto como una saga, una plataforma o un sistema gráfico. ¿Cuál es el tuyo? Desde hace ya unos años, mi refugio es la etapa pixelada de Pokémon en Nintendo DS.

En pleno 2022, parece cada vez más evidente que la tendencia del videojuego es la de querer convertirse en algo útil, es decir, en algo que sirva para algo más que solo entretenerse, como si eso fuera malo o insuficiente. Ahora mismo estamos inmersos en la polémica de los NFT. Se supone que su integración le permitirá a los jugadores conseguir bienes intercambiables con valor real; es decir, jugar para conseguir algo que se pueda cambiar por dinero. La idea que se esconde tras este concepto no es nueva. Compramos pases de batalla que nos marcan unos objetivos concretos que cumplir día tras día. Y los cumplimos aunque muchas veces ni nos apetezca jugar a ese videojuego. Yo mismo me suelo comprar el pase de batalla de Magic: The Gathering Arena, y reservo un rato todos los días para echar unas partidas y seguir acumulando puntos de experiencia, por él. Lo de monetizar nuestro ocio, y darle un porqué más allá de lo divertido no se acaba aquí. ¿Cuántos habéis jugado a títulos que están de moda en vuestro canal de Twitch o YouTube, no porque os divierta, sino por generar seguidores y suscriptores?


Lo digo por experiencia. Llevo dedicándome a analizar videojuegos más de 10 años, lo que es otra forma de jugar por dinero, y haciéndolo no se obtiene el mismo placer que jugando por jugar. Siempre recordaré cuando tuve que analizar Sekiro. Me lo estropeé por jugarlo deprisa y por querer llegar a la fecha de embargo a tiempo. Porque ganar dinero, seguidores o una recompensa que vaya más allá de la diversión es ya algo obsesivo y, desgraciadamente, propio de nuestro día a día. Para alimentar esta insana situación, los propios videojuegos no paran de pedirnos más dinero una vez los compramos; que si DLC, que si adquirir contenidos de una nueva temporada… y claro, si te piden dinero, tú te preguntas cómo darlo y ganarlo. Lo lamentable es que eso acaba convirtiendo al videojuego en algo muy parecido al trabajo, y desconectar de él, de los estudios y de la rutina debería ser una de sus características principales. Al final, si lo piensas, la pregunta: "¿para qué juegas?" ha cambiado muchísimo su significado desde principios de los 90 hasta hoy. Y precisamente por eso yo necesito videojuegos-refugio libres de todo esto.



Desde hace ya unos años, mi saga de videojuegos-refugio es Pokémon, pero no todas las entregas, sino las correspondientes a la etapa de Nintendo DS. Hay varios motivos por lo que lo son. El primero es por el exquisito uso del píxel en esta época. Antes de dar el salto a Nintendo 3DS y a Pokémon X, Y, la saga mezclaba elementos en dos dimensiones con otros en tres, lo que le proporcionaba a los escenarios una mezcla de verticalidad y píxeles bien definidos. De todos modos, el arte pixelado de Pokémon Platino o de Pokémon Blanco no es que fuera excepcionalmente rico o detallado, pero tenía magia y mucha intención. Pokémon forma un universo que necesita que la imagen no lo cuente todo porque hay demasiadas cosas que carecen de sentido, tanto, que es mejor no intentar explicarlas. ¿Pokémon de dos metros escondidos en la hierba alta? ¿En serio necesitan pelearse los unos contra los otros para estrechar lazos con su entrenador? ¿Y cómo es eso de que no mueren, pero sí, pero bueno, pero solo se debilitan? Ese puntito de indefinición arcaica de esta etapa, sumada a la riqueza de sus colores y a esos primeros pasitos hacia el 3D, es justo el lugar en el que me gusta refugiarme.


Adoro el píxel de la etapa de Nintendo DS de Pokémon

¿Cuál es tu videojuego-refugio? Cuando yo me harto de todo, vuelvo al píxel de Pokémon

Sé que ahora diréis: "¡pero si en esa época esos gráficos ya estaban totalmente desfasados!", y es cierto, y se le reprochaba, pero, en realidad, no creo que sea correcto analizar así un aspecto gráfico. ¿Importa en realidad que un apartado técnico esté a la vanguardia? No, lo que importa es lo que se llega a contar con él, y cómo se hace. Importa la manera en la que maneja su indefinición o definición visual. El píxel, a este nivel y en esta etapa, le da un aire muy sugerente a descripciones de Pokémon como Haunter: "le gusta acechar en la oscuridad y tocar el hombro a sus víctimas, que se quedan temblando para siempre". Por el tipo de píxel que es, yo no puedo ver ni los hombros de los personajes ni si tiemblan o no, pero su indefinición y este texto me invita a imaginarlo. El paso de Pokémon al 3D, y ahora con el próximo Leyendas Arceus, no ha cuidado tanto este aspecto. Ahora vemos más, con una mayor definición, pero, ¿lo que se nos muestra está al nivel de lo que podríamos llegar a ver? Creo que este equilibrio estaba bien resuelto en Nintendo DS, y que se estropeó en las siguientes entregas. Más músculo técnico exige más responsabilidades artísticas.


Solo jugando con tus Pokémon conseguirás verlos del todoAhora mismo estoy jugando a Pokémon Edición Platino de Nintendo DS, no al remake de Switch desarrollado por ILCA. El motivo es que esa traducción del píxel de Game Freak a esos personajes cabezones no me parece honesta. Creo que es una deformación de las intenciones artísticas del juego original. No tiene sentido eliminar la capa de segura indefinición que da el píxel, pero no aportar a cambio más información a lo que vemos en forma de animaciones, más detalle o más vida. Artísticamente y narrativamente hace daño a la obra original, creo que le quita valor; como también creo que hay que saber entender mejor qué tiene de positivo un estilo artístico del pasado, aunque parezca viejo. Esta defensa a ultranza de estos píxeles no la hago solo yo. Es apasionante la tremenda comunidad de creadores de videojuegos fangames de Pokémon que, haciendo suyos los de Nintendo, construyen sus propios mundos de criaturas, sus propios videojuego-refugio.


¿Cuál es tu videojuego-refugio? Cuando yo me harto de todo, vuelvo al píxel de Pokémon

Lo más interesante de estos fangames es también lo más chulo de los Pokémon originales; me explico. Ahora mismo se está criticando mucho a Leyendas Arceus por sus gráficos, pero, por otro lado, los fans afirman que esas críticas no tienen sentido porque Pokémon no va de gráficos. Lo curioso es que se da un ataque y una defensa similar cuando se menciona la falta de dificultad de la serie, entonces, ¿de qué va Pokémon? En mi opinión, y así es como los disfruto, Pokémon va de perderse en su mundo, de hacerse con todos los Pokémon, disfrutar de las descripciones tan locas que Game Freak escribe y no jugar con el Pokémon inicial, sino ir configurando distintos equipos a medida que avanzas por la aventura. Así no se gana tanto y conocerás más a cada una de tus criaturas. Me gusta, al terminar una aventura de Pokémon, y pasados los días, recordar con qué equipo de extrañas criaturas lo logré. Esta forma de jugar, más calmada, no es algo que pueda hacer cuando analizo juegos, por eso me gusta hacerlo aquí. Y es una forma de disfrutar favorecida por lo que oculta el píxel: solo jugando con tus Pokémon conseguirás verlos del todo.


¿Cuál es tu videojuego-refugio?

¿Cuál es tu videojuego-refugio? Cuando yo me harto de todo, vuelvo al píxel de Pokémon

Los videojuegos clásicos están libres de esa manía de que tengan que ser útilesAl principio de este artículo tan personal mencioné que a la pregunta "¿para qué juegas?" se respondía de un modo muy distinto antes que ahora. En el año 2008, fecha de lanzamiento de Pokémon Platino, no importaba nada más que divertirse, pasar un buen rato, vivir una experiencia divertida y compartirla con tus amigos. Jugar a videojuegos retro es eso en el fondo, y no creo que tenga nada que ver con la nostalgia. Para mí, mi videojuego-refugio es Pokémon, pero estas mismas sensaciones se encuentran en Golden Sun, en A Link to the Past, en Super Mario Bros., en Illusion of Time… porque los videojuegos clásicos están libres de esa manía de que tengan que ser útiles, trabajo o mecanismos para ganar dinero. En su estupendo libro Play Matters, Miguel Sicart decía que "los juegos nos han de guiar de forma festiva en busca de la libertad, de la expresión y de la verdad", y yo eso es lo que busco en estos videojuegos en los que quiero refugiarme; sin DLC, sin NFT, sin parches, sin pases de temporada, sin una mención al dinero o al trabajo, Esto para mí es la esencia del videojuego-refugio. Y el mío es Pokémon y su sugerente píxel, ¿cuál es el tuyo?


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