Cuando pensamos en juegos de piratas, es muy fácil irse automáticamente a Sid Meier Pirates, Sea of Thieves, o el novísimo y exitoso Windrose. Todos ellos abordan (nunca mejor dicho) el genero de los piratas de formas distintas y variadas, y cuando creía que ya no quedaba nada por sorprenderme, he podido probar Corsair Cove, lo último de Hooded Horse y Limbic Entertainment, los desarrolladores de Tropico 6 y Heroes of Might and Magic VI.
Y se nota porque tienen un excelente currículum creando experiencias de gestión con algunos toques distintos y originales para este subgénero de la estrategia. Pero lo mejor de Corsair Cove no es solamente su presentación, es el hecho de que con él puedes permitirte crear un imperio pirata desde tu base, que puedes construir casi a tu gusto, y aprovechando un concepto que nunca había visto en un juego de estas características, la verticalidad.
Un juego de piratas al estilo de la saga Anno
La premisa del juego es la típica para muchas aventuras de piratas. Tras unas escaramuzas de lo más infortunadas, recalamos con nuestra tripulación en una isla del caribe, perseguidos por oficiales de la Armada Española que eran los amos junto con los Británicos de estas aguas en los siglos XV y XVI. A partir de ahí, comienza lo que sería la reconstrucción de nuestra banda.
Si habéis jugado a cualquier juego de la saga Anno, comenzaréis a ver las similitudes desde el primer momento. Debemos construir una serie de estructuras que nos permitan alimentar y alojar a nuestra maltrecha tripulación inicial y comenzar a reponer nuestras fuerzas, pero el giro está en que, si en cualquier juego de Anno tienes una enorme isla con recursos repartidos, aquí apenas tienes espacio horizontal para construir. ¿La solución? Construye en las paredes.
Como lo oís, la flexibilidad del sistema de construcción del juego quiere que aproveches cualquier inclinación para poder montar tu base. Puedes erigir la mayoría de estructuras en el suelo pero también en las paredes de los elevados acantilados que hay en tu primera isla, y en las otras que eventualmente fundarás cuando vayas creciendo. Esto es importante no sólo para aprovechar el reducido espacio horizontal en el que construir y maximizar el aprovechamiento del vertical.
Tienes que construir con la gravedad también en mente. Cuando estableces una base, al principio solo podrás hacer algunas estructuras en forma de pasarelas, pero no pasa mucho tiempo hasta que desbloqueas ingenios como tirolinas o poleas que te permiten aprovechar la verticalidad para transportar más rápidamente las materias primas y los recursos. Es un cambio muy refrescante respecto al planteamiento tradicional de los juegos de gestión, donde ahora no sólo has de tener en cuenta que tus recursos primarios estén conectados con los edificios que los transforman en bienes para tus bucaneros. Tienes que intentar que fluyan rápido.
Tengo un acantilado de mi isla dedicado exclusivamente a tabernas y cocinas para mis piratas, básicamente es un rascacielos de Grog
Y no pienses que es un caprichito o una condición estética, pero que se ve muy chula, tengo un acantilado de mi isla dedicado exclusivamente a tabernas y cocinas para mis piratas, básicamente es un rascacielos de Grog. No, lo que de verdad importa es que los recursos lleguen rápido a tu centro pirata y a sus edificios de servicios por dos motivos. El primero es evitar que el nivel de insatisfacción de tus piratas aumente y la unidad descienda. Si esto ocurre, tu tripulación se amotinará y supondrá un Game Over.
También importa porque, de vez en cuando, tus enemigos trataran de asaltar tu base, y debes tener bien abastecidas y comunicadas tus torres de defensa para repelerlos. De lo contrario tendrás que gastar muchos y valiosos recursos para volver a ponerlo todo en marcha. Pero la gestión de tu base no es lo único que importa. Corsair Cove tiene un importante componente de Rol, casi de RPG tradicional con dados que es lo que mueve su trama.
Aventuras con los dados y combate de decisiones
La parte de combate y aventura del juego es muy distinta de lo que podrías esperar de un juego de piratas, y es posible que a muchos no les convenza por lo "simplista" que es, pero debo admitir que tiene una carga estratégica muy estimulante y divertida. Eventualmente, tendrás que salir a la mar para conseguir nuevos recursos, tripulación, y por supuesto oro (necesario para construir algunas de las estructuras más avanzadas).
Y lo puedes hacer de dos maneras: yendo a eventos que ocurren cerca de tu escondite, o superando alguna de las misiones principales de la Historia, y que determinarán que tripulación de piratas quieres tener. Puedes orientar tu aventura a ser un reputado pirata, un hábil y escurridizo contrabandista, un sanguinario bucanero o un acaudalado señor de la piratería. Todas estas ramas te dan una serie de ventajas en el juego, desde maximizar tu producción y eficiencia en la gestión de tus bases hasta ser más eficiente en combate con tus navíos.
Navíos que deberás construir, dotar de tripulación y asignarles capitanes que también puedes reclutar si superas sus misiones. Y esta decisión es más importante de lo que parece, porque es lo que determinará el éxito o fracaso en tus incursiones. Estas merecen una explicación aparte y serán, para muchos, un punto algo flojo porque no es lo que sueles esperar en un juego con piratas.
Las tiradas de tus dados harán que el impacto de tu estrategia seleccionada sea mayor o menor
Tras construir un barco, dotarlo de tripulación, y asignarle un capitán, este tendrá una serie de estadísticas en ataque, velocidad, navegación, defensa etc. Cuando llegues a uno de los eventos de misión, el juego te planteará un objetivo y se te mostrarán las distintas acciones para conseguirlo en forma de cartas. Puedes ver la que ha elegido el enemigo en todo momento y elegir una que contrarreste la suya (hacer daño a tu barco o tu tripulación), o centrarte en cumplir el objetivo. Las tiradas de tus dados harán que el impacto de tu estrategia seleccionada sea mayor o menor.
Pero cuidado, cada carta tiene asignado un valor en recursos necesarios en tu barco para llevarse a cabo. Si te quedas sin, puedes intentar reponer algunos, pero a costa de la salud de tu barco o de tu tripulación. Y es ahí donde te interesa seleccionar el barco apropiado y el capitán o capitana que reúna las condiciones que más se ajusten al evento o misión para superarlo. En la demo sólo hemos podido probar unos pocos pero habrá muchas más en el juego y docenas de capitanes y tipos de barcos a reclutar.
Por otro lado, tampoco debes descuidar tu isla mientras tu barco esta de camino. Aunque puedas construir varias bases en una isla, todas las estructuras necesitan de población, y tu tripulación se recluta de ella. Deberás decidir qué edificios quedan inactivos si es necesario mientras dure la travesía, intentando que el nivel de satisfacción y unidad no decaiga. Las recompensas a estos eventos, aparte de recursos que puede que no estén en tu isla, suelen ser oro o nuevos tripulantes, pero te importan las hazañas.
Son una suerte de "lista de logros" que si completas te darán puntos de Hazañas que debes gastar en una de las ramas de progresión que antes hemos mencionado. Invierte puntos en ellas, y tendrás accesos a nuevos eventos, tecnologías, barcos o recursos. Con lo cual, pese a que el sistema de combate no es el más espectacular, sí tiene un importante impacto en la gestión, y conseguir que todo funcione en tu guarida mientras sales de travesía es un divertido ejercicio de gestión y estrategia.
Por desgracia, todavía no hay fecha de salida oficial para Corsair Cove tras su presentación durante el FYNG de 2026, pero no tendremos que esperar demasiado para verlo al 100%, pues se le espera para este año. Con todo, es una alternativa muy original y adictiva, que a la vez está potenciando una de las ambientaciones más de moda de este 2026, los juegos de piratería.
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