Análisis de Crossing Souls. Crossing Souls llega con acción, puzles y plataformas con ¡estilo de los 80!

Análisis de Crossing Souls. Crossing Souls llega con acción, puzles y plataformas con ¡estilo de los 80!
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Un ejército comandado por un líder sanguinario, fuerzas sobrenaturales amenazando la paz en el mundo... ¡y cinco niños para impedirlo! Nacido como un gran homenaje al cine y videojuegos de los años ochenta, en el análisis de Crossing Souls nos adentramos en esta divertida aventura de acción, puzles y plataformas para contaros todo lo bueno que ofrece.

Hay tantas referencias, homenajes, guiños e incluso bromas tan propias de otro tiempo, que cuando juegas a Crossing Souls cuesta no hacerlo con una gran sonrisa en la cara; cuesta no suspirar de pura emoción al rememorar aquellos años en los que películas como Los Goonies, E.T o Golpe en la Pequeña China nos hacían disfrutar como lo que éramos, ¡como niños!, y esa es la mejor baza de este videojuego desarrollado por el estudio español Fourattic. Es pura nostalgia. Una oda a la década de los ochenta; a esos grandes clásicos del cine de acción y aventuras, a todos esos videojuegos que marcaron a toda una generación y que tanta añoranza despiertan aún hoy en día. Por eso resulta tan fácil disfrutar de este título... y por contradictorio que suene, también es fácil sentirse decepcionado con una producción que no saca partido a todas sus virtudes. En muchos casos se queda en lo meramente superficial, en la gracia de rememorar viejos tiempos sin profundizar en sus fortalezas ni ir más allá de lo típico; de repetir mil y un clichés con más o menos acierto.

Ofrece momentos fantásticos, situaciones de juego dignas de elogio, pero son solo un espejismo dentro de una aventura que toca muchos palos, distintos géneros, sin llegar a destacar en ninguno de ellos. Es una pena. La ambientación, la puesta en escena con ese estilo pixel art, la genial banda sonora con la mejor esencia del cine de los ochenta... de verdad deseas perderte en el mundo de Crossing Souls y vivir grandes aventuras, pero al cabo de pocas horas toda esa ilusión con la que recibes el videojuego se esfuma de forma paulatina hasta generar una experiencia de juego algo tediosa, algo frustrante, sin que en ningún momento te abandone la sensación de que esta es una oportunidad perdida. De que con algo más de trabajo, e imaginación, podría haberse creado un mejor videojuego; una aventura más completa a todos los niveles.


Entre la vida y la muerte

Su punto de partida, si bien extremadamente típico, no podía ser más prometedor. Un variopinto grupo de cinco niños, vecinos de un tranquilo pueblo de California en la década de los ochenta, encuentra un misterioso artefacto con el poder de transportarles al mundo de los muertos, y a partir de ahí... ¡el caos absoluto! Militares por un lado, y fuerzas sobrenaturales por otro, perseguirán sin tregua a los protagonistas de esta aventura con el fin de arrebatarles la Duat, esa piedra ancestral que resulta ser clave en la ejecución de un plan maligno orquestado por el Mayor Oh Rus. La excusa perfecta para vivir una gran aventura al más puro estilo cine ochentero con mucho humor, sí, pero también con momentos dramáticos que llegan a sorprender por su crudeza. Es uno de los aspectos que más me gustan de Crossing Souls.

Hay un buen puñado de coleccionables repartidos por los escenarios, lo que ayuda a explorar con más ahínco unos niveles que, por otro lado, son en general lineales.
Hay un buen puñado de coleccionables repartidos por los escenarios, lo que ayuda a explorar con más ahínco unos niveles que, por otro lado, son en general lineales.


A pesar de las bromas o del colorido de sus gráficos, este es un videojuego donde la muerte está muy presente. Y aunque el guión no siempre está a la altura, aunque le falta algo de chispa a los diálogos y, en ocasiones, se abusa en exceso de los homenajes y referencias a obras clásicas, la aventura protagonizada por Chris, Charlie y compañía es verdaderamente emocionante. Lo mismo ocurre cuando profundizas en sus aspectos jugables. La base es fantástica, combinando acción, con puzles y plataformas, pero peca de ser extremadamente superficial. Apunta maneras, muestra grandes virtudes, pero no profundiza en ellas. ¡Al contrario! Con un arranque prometedor, ilusionante, Crossing Souls pierde fuelle a medida que avanza la aventura, eliminando de la ecuación los que son algunos de los mejores aspectos de la obra. Tiene sentido dentro de la historia que se narra en perfecto español, pero es una pena que los rompecabezas, por ejemplo, desaparezcan casi por completo, dejándonos sin experimentar con la divertida mecánica de alternar entre el plano de los vivos y el de los muertos. Sin duda es lo mejor del videojuego.

Crossing Souls llega con acción, puzles y plataformas con ¡estilo de los 80!


A pesar de las bromas o de sus coloridos gráficos, es un juego donde la muerte está muy presente

Los combates son divertidos, hasta cierto punto emocionantes aún no siendo especialmente complejos, pero son los puzles los que mejor se aprovechan de las habilidades especiales de cada uno de los protagonistas de la aventura. Chris puede saltar y trepar mientras Big Joe, además de ser más resistente a los golpes que ningún otro, puede mover objetos pesados. El ingenioso Matt, por su parte, usará su pistola de rayos para acabar con los enemigos a distancia a la vez que, gracias a unas deportivas especiales, también puede planear sobre abismos con una facilidad pasmosa. ¿Qué pasa? Que salvo momentos puntuales, en pocas ocasiones combinaremos las habilidades de estos héroes improvisados. Sí, hay situaciones de plataformeo que nos llevarán a alternar entre uno y otro personaje; y cuando podamos usar a los espíritus para sortear ciertos obstáculos, Crossing Souls nos hará vivir escenas francamente divertidas, pero son pocas, y es una pena.

Crossing Souls llega con acción, puzles y plataformas con ¡estilo de los 80!


Algunas más visibles, otras mejor disimuladas, las referencias al cine y videojuegos de los ochenta son una constante en Crossing Souls.
Algunas más visibles, otras mejor disimuladas, las referencias al cine y videojuegos de los ochenta son una constante en Crossing Souls.


Con un desarrollo de la acción más lineal de lo que anticipan los compases iniciales de la aventura, hay poco margen para explorar libremente el genial mundo de ciencia ficción que retrata el videojuego. Tenemos algún que otro coleccionable por aquí y allá... y poco más. No es algo negativo per sé aunque sí le resta valor a un videojuego que, como decía, pierde fuelle con el paso de las horas. Para animar su acción, además de un buen puñado de combates contra una decente variedad de enemigos a los que tendremos que enfrentar en ambos planos de la realidad, Crossing Souls está plagado de minijuegos y secuencias de acción especiales que están directamente inspiradas en videojuegos y películas de los años 80. La huida en bici propia de E.T., la lucha contra una pandilla de maleantes al estilo Street of Rages, una aventura conversacional ligada a la historia de Regreso al Futuro, combates con mecánicas propias de un shoot’em up... estos guiños, y muchos otros homenajes, consiguen alegrar a cualquiera, pero no siempre se sienten bien dentro de la acción del juego.

Hay muchas referencias forzadas, u otras totalmente desaprovechadas, que terminan convirtiendo a Crossing Souls en un batiburrillo de momentos ya vistos en otras películas y videojuegos. Y sí, insisto, es divertido, agradable por la nostalgia, pero superada la sorpresa inicial esperas algo más de un juego que, desgraciadamente, no tiene mucho más que ofrecer.

Crossing Souls llega con acción, puzles y plataformas con ¡estilo de los 80!


Pierde fuelle a medida que avanza la aventura

Su historia se sigue con interés, los combates contra jefazos son divertidos y emocionantes, también algunos de los puzles que plantea, por su ingenio y originalidad; pero son pequeñas pinceladas en un bonito cuadro al que le ha faltado algo más de trabajo para mostrar su mejor versión. Con esto no quiero decir que la aventura no merezca la pena, al contrario, es un título que por estética, argumento y situaciones de juego os lo va a hacer pasar genial; pero también puede ser algo frustrante cuando saca a relucir un sistema de control no muy preciso, para lo exigente que se muestran algunas de sus secciones de plataformeo, o termina cayendo en una sucesión de batallas anodinas en escenarios no muy inspirados.

Esto último resulta chocante, viendo el mimo y esmero con el que se ha recreado el mundo de Crossing Souls, que además cuenta con una deliciosa banda sonora con un estilo que recuerda al de los geniales John Williams y Jerry Goldsmith, amén de temas musicales como el pop de sintetizador al estilo ochentero.

Interesante

Sin sello
Crossing Souls llega con acción, puzles y plataformas con ¡estilo de los 80!

Crossing Souls

Por: El equipo de 3DJuegos
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Crossing Souls es pura nostalgia. Un videojuego divertido, emocionante, que atrapa gracias a lo atractivo de su puesta en escena e interesante argumento. Sus constantes referencias al mejor cine de los ochenta, y los guiños a videojuegos de la época, suponen una de sus mayores virtudes, pero es también uno de sus principales defectos. Abusa en exceso de ciertos clichés que, al cabo de pocas horas, se sienten incluso forzados dentro de una aventura de acción, puzles y plataformas con una muy buena base jugable a la que no se le saca todo su provecho.

  • Genial puesta en escena con un bello estilo pixel art
  • Una aventura variada, con mucha acción, puzles y plataformas
  • Los guiños y referencias al cine y videojuegos de los ochenta...
  • ... aunque a veces se sienten forzados, o no se les saca provecho
  • Se echan en falta más puzles que saquen partido de las habilidades de los héroes
  • Sistema de control algo impreciso
Jugadores: 1
Idioma: Textos en español y voces en inglés
Duración: 7-8 horas
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