Denshattack! está siendo la sensación del momento, y la verdad es que no me extraña. Es divertido, es fresco, tiene una manera de contar su historia que engancha por cómo lo hace a golpe de anime súper shonen. Es muy arcade y recuerda a esos videojuegos japoneses estrambóticos que jamás llegaban a España y que, al verlos, nos preguntábamos ¿pero quién puede jugar a esto?. Cuando lo pruebas ya sabes que ese alguien eres tú, sin duda. En este videojuego eres una joven apasionada de los trenes (cómo no serlo, los trenes son lo mejor) y tú meta es derrotar al resto de líderes de gimnas… de los jefes de zona que también practican el Denshattack!, es decir, el arte de hacer el cabra con el tren por el mundo. Por entendernos, esto va de batallas entre jinetes de trenes híper entusiastas de lo suyo.
El desarrollo de la campaña principal, que dura unas diez horitas, va de eso. Viajamos por Japón buscándolos para competir en carreras frenéticas. Sé que la historia no es nada especial, pero es que es tan típica, tan shonen, con unos jefes tomándose tan en serio todo lo que les mola, que me ha apasionado. Lo potente es cómo esta energía se traslada a los escenarios y a los recorridos que hacemos en el interior de nuestro tren. Porque si Denshattack! se puede explicar con una palabra es con esa: energía, todo el tiempo y sin parar.
Estos trenes son tan shonen que es imposible no fliparse
Los jinetes de trenes lo dan todo. Saltan con sus máquinas por los aires, grindan, se suben a norias, combaten contra kaijus, derrapan, se estrellan… Todo puede pasar, y como es tan imposible que pase cualquier cosa de eso a bordo de un tren en la vida real, te pasas todo el tiempo con la boca abierta, ¡porque todo es imposible! Es una maravilla el tono del juego. La historia te quiere hacer creer que lo que ves en pantalla es normal, pero no lo es. No hay que pensar que Denshattack es un Tony Hawk on rails o un Star Fox de trenes. Esto no va solo de trucos o solo de conseguir más puntos, va de sentir todo eso y de fliparse.
El juego funciona si vas a la historia principal sin más, porque Denshattack! se esfuerza en sorprenderte siempre
El juego funciona si vas a la historia principal sin más, porque Denshattack! se esfuerza en sorprenderte siempre. Casi parece que va a ritmo de historias de TikTok. No pasan cuatro segundos sin que ocurra algo nuevo en el escenario que te mantiene enganchado. Eso me ha parecido alucinante. Además, hay que tomar muchísimas decisiones mientras jugamos. A veces hay que decidir si vamos a una vía o a otra, si arriesgamos para hacer un truco extra o si preferimos ser conservadores. También tocará repetir zonas para localizar los coleccionables. Me ha gustado mucho que, aunque sea un juego muy arcade, no quiere agobiarte con que hagas las cosas perfectas, sino con que disfrutes.
Por eso te permite volver a aparecer a pocos metros de haber fallado, para que disfrutes equivocándote y arriesgándote. Eso me ha encantado porque yo no soy un jugador de ir a buscar puntuaciones perfectas, sino de hacerme la historia sin más. Denshattack! me ha dejado disfrutar a mi manera, abriéndose luego muchísimo a que los fans del arcade tengan lo suyo. Es decir, solo con la aventura principal, y si no quieres liarte con las puntuaciones, el juego satisface un montón. Es una continua sorpresa, un momento estúpido tras otro mientras tú corres por las vías del tren, ves secuencias anime y alucinas con lo guay e imbéciles que son todos los protagonistas.
Me gusta decir que este juego parece salido de Dreamcast
Para poder alcanzar este nivel de energía, Denshattack! necesita un estilo visual y sonoro a la altura. Me gusta decir que este juego parece salido de Dreamcast. Los azules, los amarillos y hasta la manera de entender el cellshading parecen salidos de la mítica máquina de SEGA. No es ya que el juego recuerde a Jet Set Radio o al espíritu de Radio Taxi, es que podríamos estar hablando de que estamos ante el Sonic 3D bueno. No lo digo por chinchar o por molestar, pero es que este juego exprime de una forma absurdamente buena el género de las carreras on rails tanto por su jugabilidad, su ritmo, sus efectos de velocidad y por las mecánicas que se inventa y que aparecen frescas y nuevas por aquí y por allá. La música también está a un nivel estupendo.
Lo mejor de Denshattack! es que es pura diversión a la que es difícil ponerle pegas. A veces me gustaría que la legibilidad del escenario fuera mejor, que la historia tuviera un pelín más de pegada o tonterías así, pero el juego tampoco va de eso. El título es fantástico, es un chorro de diversión construida con muchísima inteligencia. Engancha y divierte de una forma muy básica. Es una absoluta carta de amor a lo que sentimos en España por el anime y por esas fantásticas máquinas que surcan la tierra como dragones mágicos eternos: los trenes. Id a por él. Divertídisimo.
Denshattack! no es una broma ni un chiste de juego. Es el título que le hubiera gustado lanzar a SEGA, pero no, lo ha lanzado Undercoders. Es un arcade bien entendido, sabroso y que funciona bien tanto para los gafapasteros como yo como para los que os molan los números. En mi opinión, Undercoders ha conseguido equilibrar dos mundos muy complicados de hermanar: tener una buena aventura y a la vez un buen arcade. Muy entrentenido (lo he escrito bien).
Comprar Denshattack!- Aunque no te gusten los trenes ni los arcade, este videojuego te va a flipar.
- Que no te asuste creer que eres un manco sacando puntos, la curva de dificultad sabe enseñarte muy bien.
- La campaña principal es genial, no podrás despegarte del juego.
- El título rinde muy bien en Steam Deck y Switch 2. De hecho recomiendo jugarlo en portátil.
- Lo mejor es que es una experiencia que se siente súper fresca.
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