El equipo de id Software se ha enfrentado a un caso severo de 'crunch' durante el desarrollo de Revelations, el DLC de DOOM: The Dark Ages. De acuerdo con Andrew Willis, exproductor de la compañía, el equipo vivió una producción extenuante con jornadas excesivamente intensas y una cantidad ingente de horas extra; lo que, para muchos de los integrantes de id Software, terminó estableciéndose como una de las peores experiencias que habían vivido en un entorno laboral. Y la situación no se produjo por orden de directivos de Bethesda o Microsoft, sino que Willits define el fenómeno como un "crunch pseudoinducido" que terminó de la peor forma posible para los desarrolladores.
Así lo ha explicado Willis en una entrevista concedida a Kiwi Talkz en Insider Gaming que ha aprovechado para desvelar la gran cantidad de horas que se han invertido en DOOM: The Dark Ages – Revelations. "Fue muy ajustado", empieza el profesional. "Hubo dos meses en los que trabajé al menos 12 horas cada día. Sé que llegué a las 17 horas un par de días. Fue brutal y la mayor parte del proyecto se hizo en tres o cuatro meses". Parte del problema, según indica en la charla, era que se iban añadiendo nuevos elementos para el DLC que alargaban todavía más las jornadas de trabajo. Y, aunque Revelations llegó al mercado en buenas condiciones, los desarrolladores que participaron en su producción sufrieron las consecuencias de tal ritmo.
"Había días en los que no podía ver a mi hijo en todo el día; sacrifiqué varios días para lograr sacarel proyecto adelante con ese nivel de calidad", continúa Willis. "Y no fui sólo yo; todos en el equipo dedicaron muchísimas horas". De hecho, algunos desarrolladores afirman que jamás habían vivido unas jornadas de trabajo tan intensas: "Teníamos personas que trabajaron en Hollywood durante 20 años y en el desarrollo de videojuegos durante 10 años, y dijeron que este fue el peor 'crunch' en el que habían estado".
Willis continúa señalando que Microsoft y Bethesda no enviaron ninguna orden directa para aplicar el 'crunch', sino que la iniciativa vino por parte de los trabajadores de DOOM: The Dark Ages – Revelations. De este modo, lo que empezó siendo una semana laboral de 40 horas terminó evolucionando con periodos en los que se podían alcanzar hasta las 80 horas. "Es una línea realmente difusa. Te cargan con 60 horas de trabajo en una semana y, ¿qué haces?", señala el exproductor de id Software. "Puedes hacer una versión de ese trabajo que probablemente sea apenas aceptable, ¿pero es eso en lo que quieres que se asocie tu nombre? Es casi como si, dado el nivel de calidad que esperan los jugadores y que tú esperas de ti mismo, se tratara de una especie de crunch pseudoinducido".
Andrew Willis fue uno de los empleados afectados por la ola de despidos de Microsoft
Andrew Willis ya no forma parte de las filas de id Software, pues el exproductor no se libró de la última ola de recortes anunciada por Microsoft el pasado mes de julio y fue uno de los tantos despedidos de dicho hachazo. De hecho, id Software fue una de las filiales más afectadas y hubo hasta dudas de la viabilidad futura de la desarrolladora debido a tal golpe. Y vivir este final tras dedicar incontables horas a DOOM: The Dark Ages – Revelations ha sido especialmente amargo para Willis: "Dedicas gran parte de tu energía y horas de tu vida, y sacrificas un montón de cosas, para sacar algo adelante, y luego te despiden el día antes [del lanzamiento]", indica. "Es una sensación salvaje".
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