
Forza Horizon ha logrado un impacto enorme, algo que sólo fue capaz de conseguir la saga Gran Turismo en este género
Una de mis grandes pasiones es el automovilismo. Lo curioso es que considero que ese gusto por las cuatro ruedas viene, sobre todo, de los videojuegos. Por mucho que de niño me gustaran los Micro Machines y los Hot Wheels, lo que hizo que me interesara de verdad por los coches y la competición fueron dos juegos que me marcaron para siempre: Pro Race Driver en PC (gracias FX Interactive) y la saga Gran Turismo en PlayStation.
Aunque la franquicia de Race Driver de Codemasters también duró años y me marcó personalmente, fue Gran Turismo la que catapultó a los juegos de coches al mainstream. Su sencillez jugable, la enorme cantidad de vehículos disponibles y el empuje de una PlayStation exitosa y que creía en ese producto fueron algunos factores que propiciaron que la saga se convirtiera en un videojuego para cualquier jugador. Si Gran Turismo convirtió el coche y su cultura en un fenómeno de masas dentro del videojuego, ahora Forza Horizon ha hecho lo mismo para la era actual, la de los mundos abiertos, Xbox Game Pass, la estrategia multiplataforma y las redes sociales (hay muchísimos vídeos cortos con millones de visualizaciones jugando a FH5). Eso tiene un valor enorme y creo que no se le da la importancia que merece.
Gran Turismo sigue teniendo fama y su éxito está fuera de toda duda (ya ha vendido más de 100 millones de copias entre todas sus entregas), pero ningún videojuego de conducción había logrado emular un impacto tan grande hasta que Forza Horizon comenzó a coger nombre. Como fan del género y del simracing, me sorprende gratamente que la rama más arcade de Forza sea tan popular actualmente.
No sólo ha logrado superar a Forza Motorsport, es que ahora es una marca tan grande que se ha convertido en una de las más importantes de Xbox. Y no deja de ser llamativo, porque la división de videojuegos de Microsoft ha creado IPs tan influyentes como Halo, Fable o Gears of War. Es más, a día de hoy el portfolio de la compañía tiene a pesos pesados como The Elder Scrolls o Call of Duty. Pero, entre todos esos nombres, brilla especialmente el que huele a gasolina, porque ha entendido muy bien qué triunfa hoy en día. Y sí, puede que Playground Games esté repitiendo la fórmula una vez tras otra, pero la realidad es que los jugadores y el mercado están contentos con ella. Algunos dirán que es casualidad, porque está muy de moda despreciar el éxito, pero yo creo que hay varios factores que explican este impacto.
Forza Horizon: la saga de Xbox que mejor entiende al jugador actual
El debate ni siquiera está en si Forza Horizon se ha convertido en la saga más icónica de Xbox o no. Eso da igual, pero lo que sí ha hecho es ser la más transversal, accesible y mainstream. Es el juego que mejor entiende el consumo actual: bonito y espectacular a la vista, inmediato, social, multiplataforma, aspiracional y fácil de recomendar incluso a quien no juega a juegos de coches. Y esto último es clave. Forza Horizon ha conseguido crear un ecosistema de diversión pura y directa que cualquiera puede disfrutar. No importa que sepas más o menos de automovilismo. De hecho, es mucho más que un juego de conducción: vende la fantasía de llegar a un país espectacular para pasarlo bien sin presión, hacer el loco, sacar fotos, coleccionar cochazos que seguramente nunca verás en persona, jugar con amigos y sentirte libre.
Estos días he visto a creadores que no suelen tocar este tipo de videojuegos pasándoselo en grande con Forza Horizon 6 y es un buen ejemplo de lo que quiero decir. Desde el impacto cultural de Gran Turismo, casi ningún juego de conducción ha logrado ser tan reconocible fuera del nicho como Forza Horizon. Need for Speed tuvo su momento hace años, pero no a este nivel, ni mucho menos.
Ese impacto se ve claramente en las ventas y en el número de jugadores. Forza Horizon 5 alcanzó 30 millones de jugadores en 2023 y terminó de explotar cuando salió en PlayStation 5, generando una burrada de ingresos para Microsoft, según estimaciones. Es decir, es una franquicia que trasciende a Xbox y los jugadores de otras plataformas también valoran su calidad. De hecho, ha sido un gran ejemplo de esa estrategia multiplataforma de Xbox. Aunque parece que esa apertura puede sufrir un repliegue con la llegada de Asha Sharma, Forza Horizon 6 sólo tardó unas horas en demostrar que esta saga ha alcanzado una cota de popularidad extrema. En Steam batió récords de jugadores simultáneos nada más salir en acceso anticipado y algunas investigaciones calculan que 1,2 millones de jugadores pagaron mucho más para jugarlo en ese periodo antes de su lanzamiento el 19 de mayo.
Un videojuego más estable y duradero en el tiempo
En un mundo en el que la conversación alrededor de los videojuegos se termina rápido (en gran parte porque el mercado está saturado), FH dura en la conversación mucho tiempo. No sólo lo hace por las actualizaciones constantes o los DLCs de pago, sino porque cada poco tiempo hay nuevos retos y desafíos para obtener coches y otras ventajas. Se mantiene muy vivo durante toda su vida. Si miramos algún lanzamiento de mucho peso de Xbox en los últimos años no vemos esa fuerza. Evidentemente, la compañía ha sacado juegos tan brillantes como el último Indiana Jones, pero sus sagas históricas atraviesan un momento menos saludable. Ojalá el nuevo Fable cambie la tendencia, pero si echo la vista atrás, Halo Infinite no logró conseguir un impacto tan significativo, y mucho menos mantenerse con vida en el largo plazo. Ese Halo alcanzó más de 20 millones de jugadores en 2022 y fue el mayor lanzamiento de la historia de la saga, pero su conversación pública fue mucho más irregular después del estreno, sobre todo porque 343 Industries no consiguió mantener el interés. En cambio, Forza Horizon ha construido una percepción más estable: cada entrega se asocia a una experiencia divertida, con un nuevo mapa enorme que te absorbe rápidamente.
Además, aunque a algunos nos gustaría que el progreso de los Forza Horizon fuera más duro, su oferta constante de dopamina funciona. Puedes entrar a jugar 15 minutos y es más que suficiente para obtener alguna recompensa en forma de créditos, ruletas o nuevos vehículos. Y si no quieres correr, es el propio escenario el que te satisface, porque convierte la conducción en exploración y curiosidad. Y quizá ahí está la clave. Gears of War o Fable siguen siendo nombres importantísimos para entender la historia de Xbox, pero funcionan de otra manera: apelan a una identidad, a una comunidad y a una nostalgia muy concreta. Forza Horizon es mucho más fácil de enseñar, de entender y de desear. No necesita contexto, ni haber jugado entregas anteriores, ni siquiera que seas fan del motor, pero a la vez tiene la identidad de Microsoft.
Xbox ha conseguido triunfar desde un género en el que conviven dos extremos: la simulación exigente o el arcade puro. FH ha encontrado un punto intermedio interesante y masivo. Y si crees que eso es sencillo, mira a la competencia: otras IPs potentes, como The Crew o Test Drive Unlimited, han intentado replicar el concepto, pero ninguna ha conseguido esa mezcla de brutalidad técnica, accesibilidad, regularidad y alcance.
De alguna manera, está pasando ahora algo parecido a lo que me pasó de niño con Pro Race Driver y Gran Turismo. Veo a muchísima gente acercarse al automovilismo por una saga que ha entendido que la conducción también puede ser exploración, colección, música, fotografía y puro disfrute. Y quizá por eso ha conseguido algo que parecía dificilísimo: que un juego de coches vuelva a ser para todos.
¿Y tú qué opinas? ¿Crees que la saga Horizon se ha convertido eb el estandarte de xbox o que todavía hay Jefe Maestro y Gears para rato al timón? Puedes unirte al servidor de Discord de 3DJuegos y compartir tu opinión con otros fans.
En 3DJuegos | El Japón de mundo abierto de Forza Horizon 6 vuelve a demostrar por qué esta saga de conducción está a otro nivel. Análisis
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com
VER 3 Comentarios