Es cierto que, por norma general, ya sea por el "sueño americano", la influencia del cine de terror de los 80 —con una fuerte presencia estadounidense— o simplemente porque muchos estudios proceden del país, estamos acostumbrados a ver numerosos juegos ambientados en ciudades de Estados Unidos, especialmente dentro del survival horror. Sin embargo, Rafał Sankowski, director de Holstin, uno de los juegos de terror más visualmente únicos gracias a su posibilidad de alternar entre perspectiva isométrica y tercera persona, ha decidido salirse de lo habitual y trasladar su propuesta a la Polonia rural de los años noventa, buscando una identidad propia frente a los títulos más populares del género.
El juego se desarrolla en 1992, en un pequeño pueblo polaco que oculta un oscuro misterio que, como es lógico, su autor no desvela de buenas a primeras. Calles poco iluminadas, edificios envejecidos por el impacto de la guerra y el posterior control soviético, y una atmósfera opresiva marcan el tono de la aventura, donde el protagonista descubre que algo siniestro se ha apoderado de la localidad y de quienes todavía viven allí. Según Sankowski, esa sensación de inquietud surge en parte de la propia ambientación: para muchos jugadores internacionales, la Polonia de aquella época puede resultar tan desconocida como perturbadora.
El director explica que esta decisión también responde a un deseo de mostrar una parte de su país poco representada en la cultura popular. Si bien estudios como Bloober Team han explorado el pasado de Polonia —por ejemplo, ambientando Cronos: The New Dawn en los años ochenta y reinterpretando parte de su legado histórico—, en este caso Holstin se plantea como una especie de "carta de amor a la Polonia de los años noventa": una etapa marcada por profundos cambios sociales y una estética muy particular que rara vez aparece en videojuegos o producciones internacionales.
Holstin está fuertemente inspirado en The Last of Us
Eso sí, aunque Sankowski reconoce la influencia de grandes referentes del género como The Last of Us, insiste en que un estudio independiente debe buscar caminos diferentes. "Me encanta The Last of Us, pero no quiero jugar a otro juego ambientado en un pequeño pueblo de Estados Unidos", explicó, señalando que ese tipo de escenario funciona en superproducciones con grandes presupuestos, pero puede resultar repetitivo si se replica constantemente en proyectos más pequeños.
En ese sentido, Holstin busca diferenciarse también de otras sagas históricas del terror. Aunque aún no tiene una fecha de lanzamiento definitiva, quienes estén interesados en su propuesta ya podéis probar una demo gratuita disponible en Steam, que permite comprobar de primera mano la peculiar atmósfera de este survival horror ambientado en Europa del Este.
Ver 1 comentarios