Lost Odyssey es un JRPG único. Se le puede achacar que no es más que un intento de hacer un Final Fantasy para Xbox 360, pero es mucho más que eso. Es un videojuego muy valiente que toma una decisión que creo que sería imposible encontrar a día de hoy: ser lento. En una época en la que las dos primeras horas de un videojuego tienen que ser frenéticas para que el título no sea devuelto en Steam, reciba buenas primeras impresiones en redes sociales y no provoque que lo dejemos a un lado para jugar a otro de nuestro backlog, ¿te imaginas un Lost Odyssey llegando ahora a las estanterías? Pero es que Lost Odyssey necesita ser lento. El protagonista es Kaim, un inmortal que lleva viviendo tanto tiempo que las horas no tienen sentido para él. Siente que vive siempre en un instante detenido, y esa sensación impregna el ritmo de los combates y su presentación, el avance por el escenario, las conversaciones y los geniales recuerdos y sueños que nos asaltan mientras jugamos.
El Sueño de un Inmortal es un conjunto de relatos que aparecen en el juego a modo de recuerdos recuperados por Kaim. Caminas por una ciudad o por una montaña, charlas con alguien o ves algo, y al inmortal le viene un recuerdo que rememora en forma de texto. A los amantes de Frieren les recomiendo jugar a Lost Odyssey, porque el tono, las historias y las formas de contarlas recuerdan muchísimo a las novelas ligeras de Frieren y al propio manga. Estos textos son largos y lentos, no tienen prisa por terminar su narración, y no siempre dan información relevante sobre el juego o nuestra identidad perdida, dan solo contexto, pero es un contexto genial. El director de Clair Obscur: Expedition 33 declaró que su videojuego era una secuela espiritual de Lost Odyssey, y que fue el último JRPG que lo hizo llorar. Eso se nota en sus diarios de los expedicionarios. Son versiones rápidas, aceleradas y breves de los textos de El Sueño de un Inmortal porque, a diferencia de Kaim, los expedicionarios que parten de Lumière no tienen toda la vida para leer.
Al jugar a Lost Odyssey no dejaba de pensar que un videojuego así no tenía cabida a día de hoy. Si nos fijamos en Square Enix, lo que desea con sus JPRG es acelerar los tiempos de juego, virar a los combates en tiempo activo o directamente de acción, acortar las pausas de sus JRPG y llenarlo todo de minijuegos para que tengas el menor tiempo posible para mirar a una puesta de sol y pensar. Te odio, Chadley. Incluso si pensamos en Octopath Traveler, por eso de juegos que intentan mirar al pasado, nos daremos cuenta de que la treta de manejar a ocho personajes es también una estratagema para que no nos despistemos, para que estemos sobreestimulados y pasemos de un personaje a otro sin tiempo para reflexionar. Justamente por eso me está pareciendo tan especial Lost Odyssey. Cómo me gusta que me obligue a jugar tranquilo.
¿Es posible un Lost Odyssey a día de hoy?
Entonces, ¿es imposible que regrese un juego así? Cuando me refiero a la lentitud de Lost Odyssey como piropo, no estoy pidiendo que regresen videojuegos con ganas de jugar lento, sino videojuegos que no tengan siempre los mismos ritmos acelerados o que quieran lo mismo. Ya sé que puedo buscar este tipo de experiencias algo más distintas en el terreno indie, pero quiero que también estén en el mainstream. ¿Es posible que lleguen estos vientos de cambio y nos traigan de nuevo este tipo de juego? Pues yo creo que sí. La primera hornada de videojuegos de Xbox 360 y PS3, entre los que se encuentra Lost Odyssey, no eran más que videojuegos de la era de PlayStation 2 vitaminados.
Mirándolo en perspectiva, y aunque ame la era de los 16 bits y los 32 bits, creo que la época de PS2 es el peak de nuestro medio. A nivel técnico teníamos ya buenos gráficos, los proyectos de desarrollo todavía no eran carísimos, y eso dejaba margen para probar cosas, como hacer un JRPG que hiciera de ser lento su gran virtud. Fumito Ueda también hizo lo mismo en esta época con Shadow of the Colossus y hasta con ICO. Demon’s Souls, aunque es de PS3, tiene más corazón de PS2 que de otra cosa, como Lost Odyssey, al que incluyo en este grupo.
Hemos vivido el revival de Super NES y NES con el despertar indie hace ya más de 20 años, y actualmente se está cociendo el de los gráficos PSX low poly. El problema del advenimiento de este tipo de videojuegos, que a mí me encantan, y que me tienen esperando juegos como Historias de la Atalaya de Sonrisilla Games con muchas ganas, es que no son visualmente atractivos como sí lo son los hechos con píxel art. Por eso me parece que se viene el regreso de los videojuegos al estilo PlayStation 2. Como siempre, esta efervescencia comienza en el terreno independiente y con ecos a juegos de esa época. Duskfade, por ejemplo, evoca a Kingdom Hearts y a los videojuegos de esa era en la que teníamos que saltar y recolectar de todo en un escenario.
El videojuego de Weird Beluga Studio tiene ese tipo de combate tan guay, como el de Kingdom Hearts o God of War, en el que había que controlar a una horda de enemigos gestionando la zona. A este videojuego indie se le suman Bel’s Fanfare de Chibig Studios u otros que ya se han lanzado y son más mainstream, como los exitosos Tortemented Souls II o Psychonauts 2. Lo guay de este revival de PlayStation 2, y volviendo con Lost Odyssey, es que las decisiones de diseño de esa época (ser lento incluido) tendrán sentido comercialmente, ya que serán nostalgia, y la nostalgia vende.
El propio Clair Obscur: Expedition 33 fue genial porque también tenía mucho espíritu de PlayStation 2: un juego de rol lineal muy basado en sistemas de juego, cámara trasera, plataformas insoportables y poco confiables, muchos secretos al acabar la partida… Porque es muy Final Fantasy X como también lo es Lost Odyssey. Así que ya me veis ahora mismo esperando a que este revival se vuelva mainstream y regresen este tipo de juegos. Además, creo que será muy positivo para la industria. Una de las razones por las que esta generación ha salido tan rana es por querer ofrecernos juegazos inmensos que tardan 10 años en hacerse… Y que luego salen más bien rotos. ¿Por qué no hacer lo que se hizo en los primeros años de Xbox 360? ¿Por qué no coger las vibras de PlayStation 2 y GameCube y llevarlas al siguiente nivel? Porque en el fondo es lo que todos queremos, regresar a ese momento mágico entre finales de PS2 y comienzos de la nueva generación que nos dio obras tan especiales como Lost Odyssey.
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