Cuando eres fan de una licencia como la que nos ocupa, muchas veces tus expectativas no van más allá de sumergirte en una experiencia mínimamente interactiva de tu serie favorita. Sin embargo, hay algo que no puede faltar, independientemente de la calidad global del videojuego, y es el cariño por la licencia que adapta. My Hero Academia: All's Justice es tan consciente de esta regla no escrita, como lo es de sus limitaciones.
Con My Hero Academia: All's Justice, el equipo de Byking se ha aplicado el lema de la serie y han querido marcarse un Plus Ultra: ir más allá de los límites de su presupuesto y de todo lo que habían hecho antes en esta franquicia. My Hero Academia: All's Justice no puede entenderse de otra forma que como un homenaje que coincide con el final de la adaptación animada de su último arco, y que es donde esta nueva aventura centra toda su propuesta. Estamos ante el juego más grande y ambicioso de esta marca hasta la fecha, algo que se nota en su despliegue técnico y de modos de juego. Es probable que, a pesar de la expectación que ha levantado, muchas de sus novedades se queden algo cortas. Sin embargo, cuando te centras en el núcleo jugable de sus combates, no hay dudas: es el mejor juego basado en My Hero Academia que hemos jugado.
Un merecido homenaje
My Hero Academia: All's Justice no es un juego para recién llegados, sino una muestra cómplice de cariño y reverencia a la marca. Es por ello que el modo historia, uno de sus pilares jugables, no tiene ninguna clase de introducción previa a la historia, sino que te lanza directo a la guerra final. Estamos ante un arena fighter por equipos de 3 contra 3; es decir, desplazamiento tridimensional libre por escenarios reducidos, y un planteamiento en sus combates que ignora el balanceo de sus contendientes para centrarse en la representación más fidedigna y divertida posible de los mismos.
Es una delicia descubrir cómo han trasladado los dones de cada uno de los más de 50 luchadores disponibles. Cada uno tiene sus combos e incluso mecánicas propias. Por ejemplo, Aoyama puede disparar su ombligo láser cargando el disparo y haciendo mucho daño... pero si te pasas usándolo, le dolerá la tripa y quedará unos segundos a merced del rival. Solo por la cantidad de detalles e ingenio puesto en este apartado, sería una compra obligada para los fans, pero como arena fighter también destaca.
Tenemos un único botón para combos de golpes, dos botones para los dones con varias posibilidades direccionales y un ataque especial por personaje. Hay además un ataque rompeguardias y uno de contraataque. También hay un modo potenciado, llamado Rising, que no solo da un nuevo botón para dones, sino que muchas veces transforma al personaje casi por completo, con nuevos recursos y movimientos. Teniendo en cuenta que los combates son de 3 contra 3, imaginad la locura que se forma en cada combate. Sus caóticas batallas, con sus dones exagerados y las múltiples combinaciones y dinámicas que pueden surgir con su extenso plantel, es el corazón de la propuesta, y donde realmente se reflejan las fortalezas de lo que lleva construyendo el estudio todos estos años; no importa que el juego no sea un prodigio a nivel técnico, ya que al menos los diseños de sus personajes sí que son estupendos.
También es cierto que se echan en falta arenas de sus dos antecesores, y que los ataques especiales han perdido algo de espectacularidad en pos del ritmo de los combates. Es una pena también el reciclaje en personajes que hubieran necesitado nuevas versiones, como las últimas formas de los protagonistas que, aunque están presentes, hubieran agradecido más trabajo para diferenciarse.
Un Plus Ultra a medias
Si empezamos a desglosar su oferta jugable, encontramos una gran cantidad de modos diferentes para un solo jugador. Empezamos con el modo historia, que se centra en el arco final de la serie, desde el principio de la guerra (te recomiendo echar un vistazo a la cronología de My Hero Academia). Aquí, aunque se ha intentado darle un mayor empaque que en anteriores entregas, es uno de esos apartados donde se ve que las intenciones superaban sus medios. Peca mucho de repetir combates y de desarrollar gran parte de sus diálogos y tramas en mitad de los mismos. También es extraño a nivel narrativo, ya que mezcla muchas formas diferentes de contar la historia: combina ese desarrollo en los combates con frames del anime con movimiento muy logrados, ilustraciones estáticas con texto y escenas cinemáticas, siendo estas últimas tanto las más impresionantes, como las más escasas.
My Hero Academia: All's Justice no puede entenderse de otra forma que como un homenaje
Además, peca mucho de resumir y obviar bastantes detalles importantes, y, cuando quiere hacer algo diferente con sus combates, lo hace con mucha tosquedad. Por ejemplo, cuando añade condiciones especiales, de tipo supervivencia o en varias tandas, lo hace siempre sin depender de otro recurso que no sea el propio combate: no ofrece interacciones tipo QTE con escenas integradas, y cae en dinámicas con fuertes desajustes de la dificultad, que lo vuelven muy frustrante. No es un mal modo historia, y tiene algunos momentos bien captados, pero en líneas generales ha sido una pequeña decepción.
Después, tenemos el modo Team-Up Missions, el otro pilar de su oferta jugable, y el que más expectación ha levantado. Se sitúa tras los eventos del modo historia, y en él los alumnos de la Yuei se introducen en un mundo virtual de entrenamiento. Tendremos pequeños distritos que recorrer de forma libre con cualquier alumno de la clase 1A, pero dentro de un esquema de misiones; en cada una de ellas, habrá un objetivo principal para la trama global del modo, pero también encargos secundarios y específicos de personajes de la serie, que estarán rondando los escenarios como contenido opcional. Aunque lo que más tendremos que hacer será combatir, también habrá misiones de protección, carreras contrarreloj y de exploración ligera. Como curiosidad, en este modo el combate cambia un poco, y se vuelve multitudinario, enfrentando a varios rivales al mismo tiempo. Una vez más, aunque a nivel mecánico sea tosco, hay una loable ambición en lo que Byking perseguía aquí.
No esperéis algo tipo Marvel's Spider-Man, pero ha quedado algo bastante apañado. Descubrir los distintos modos de desplazamiento de los héroes para explorar el entorno, e incluso misiones exclusivas según el equipo que llevemos, es divertido... aunque podría haberse aprovechado más. También habrá mucho diálogo con los personajes, tanto de temas triviales como por encargos que tienen que ver con sus arcos argumentales y aquí encontramos otra de sus grandes virtudes: hay una enorme cantidad de contenido para el fan a nivel de narración y lore.
El espíritu de este modo es muy similar al del manga spin-off homónimo, My Hero Academia: Team Up Mission!, de Yoko Akiyama. Es cierto que las misiones terminan repitiéndose, y que tanto el desplazamiento como el combate tienen margen de mejora a nivel de fluidez (es especialmente irritante cómo los enemigos de este modo abusan de armadura); sin embargo, la trama que nos cuenta coge fuerza en la segunda mitad, y todas las interacciones con los secundarios son un estupendo añadido.
My Hero Academia: All's Justice es uno de los arena fighters más divertidos que recuerdo
En la misma línea de perseguir esta experiencia inmersiva dentro de la licencia, encontramos otro modo para un solo jugador, Diario de Héroes. Aquí, con pequeñas escenas de corte costumbrista con nuestros héroes de la clase 1A, viviremos pequeñas historias, algunas más trascendentales que otras, que mezclarán escenas con diálogos y pequeñas secciones jugables. La guinda del pastel lo pone el modo Batllas Archivadas, que permite revivir el resto de batallas canónicas de la trama de My Hero Academia. Con todos los puntos que ganemos de estos modos, podremos comprar una enorme cantidad de trajes, cosméticos y decoraciones para nuestras tarjetas de jugador, entre otros elementos clásicos.
Si el juego basara todo su contenido en los modos que he mencionado anteriormente, probablemente mis sensaciones serían mucho más agridulces. Sin embargo, tras dedicar un buen puñado de horas jugando solo (todos estos modos pueden ocuparnos tranquilamente alrededor de 15-20 horas, depende de lo que nos atasquemos en combates o mejorando puntuaciones de las misiones), decidí probar su multijugador. Por fortuna, es aquí donde My Hero Academia: All's Justice saca pecho, entregando uno de los arena fighters más divertidos que recuerdo. Sus caóticas batallas, con sus dones exagerados y las múltiples combinaciones y dinámicas que pueden surgir con un plantel de más de 50 luchadores (en equipos de 3, recordemos), es el corazón de la propuesta, y donde realmente se reflejan las fortalezas de lo que lleva construyendo el estudio todos estos años.
My Hero Academia: All's Justice no es un juego que aspire a la excelencia, y es muy consciente de sus asperezas y limitaciones. Sin embargo, eso no le ha impedido ofrecer el mejor título de la saga hasta la fecha; el estudio ha tomado muchos riesgos por el camino, no se han conformado con una simple actualización del argumento, aunque no todas las adiciones sean excelsas. El resultado es que My Hero Academia: All's Justice es, ante todo, un arena fighter extremadamente variado, rápido y divertido, repleto de contenido para un jugador y, lo más importante, respetuoso y entregado por completo al homenaje del trabajo de Kohei Horikoshi.
Puede que My Hero Academia: All's Justice no vaya a ser un referente de su género, o que incluso se haya quedado corto en algunas de sus novedades… pero es solo una muestra de lo ambicioso que quería ser. Su extensa oferta para un solo jugador no acierta de pleno en lo mecánico, pero sí a la hora de darnos más horas de contenido y tramas junto a estos personajes tan queridos. Y es que My Hero Academia: All's Justice funciona bien como arena fighter, pero lo hace aún mejor como homenaje a uno de los mangas más influyentes de los últimos tiempos.
Comprar My Hero Academia: All's Justice- My Hero Academia: All's Justice es el tercer juego de su saga.
- No está pensado para gente que no conozca la franquicia: su historia cubre únicamente su último arco.
- Es un juego de lucha por equipos de 3 contra 3.
- La representación fidedigna de sus (más de 50) personajes y dones prima sobre el balanceo y la competición.
- Cuenta con una gran cantidad de modos para un solo jugador, pero también con funciones online y versus local.
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