Puesto que tradicionalmente las consolas de Nintendo han tenido especificaciones técnicas más modestas que las de la competencia, el fabricante nipón siempre ha tenido una relación particular con las editoras third-party: franquicias de alcance global como Assassin's Creed o Call of Duty han tenido que adaptarse concienzudamente al hardware de los de Kioto, a menudo recurriendo a soluciones como la nube o ejercicios de adaptación completamente separados.
Pero Nintendo Switch 2 es bastante más potente que su predecesora, y si bien aquella pudo recibir algún que otro triple-A (p. ej. Doom Eternal) ahora es cuando de verdad estamos empezando a ver ports sólidos de juegos relativamente recientes que nos han sorprendido para bien, como es el caso de la brillante adaptación Star Wars: Outlaws. ¿Qué más nos depara el futuro en este sentido?
Difícil es saberlo, pero al menos sí puedo decirte que he probado las versiones de NSW2 de dos juegos potentes de Capcom —específicamente, Resident Evil 9: Requiem y Pragmata— que auguran cosas bastante buenas para el catálogo de Nintendo Switch 2 más allá del amparo Mario, Zelda y Pokémon.
Juegos grandes, formato híbrido
Para ser completamente claros y transparentes, el artículo que estás leyendo no es en absoluto una review. He tenido una sesión de prueba en la sede de Nintendo Europa donde he podido jugar a RE9 y Pragmata, sí, pero sin una hoja delante desglosando los pormenores de rendimiento que uno desearía ver en casos como este ni tampoco permisos para grabar y analizar material gameplay; y la experiencia se limitaba a completar las demos públicas o de prensa de unos 15-20 minutos de duración que acompañan a cada lanzamiento.
Ya habrá ocasión de desmenuzar cada juego, así como sus correspondientes adaptaciones a distintas plataformas, conforme se acerque su respectiva puesta en escena; pero hasta entonces, al menos esta primera toma de contacto sí me da para decirte sin miedo a equivocarme que el asunto pinta muy bien tanto por experiencia a los mandos de Nintendo Switch 2 como por los juegos en sí.
Incluso sin una hoja técnica, a simple vista puedo decirte que (para la sorpresa de absolutamente nadie) tanto Resident Evil 9 como Pragmata corren a 30 FPS en la consola de Nintendo incluso en modo sobremesa, haciendo uso del escalado de resolución para mantener estable la tasa de fotogramas. Por supuesto, esto es una espada de doble filo: la acción es rocosa, dentro de sus limitaciones, pero la presentación se resiente un poco y especialmente en RE9, el ojo entrenado ve esos sacrificios.
Notablemente, en la demo de RE9 noto que el pelo de Grace se desdibuja a medida que la nueva protagonista "trota" por el escenario con los andares propios de alguien mucho menos experimentado en el combate que nuestro mítico Leon S. Kennedy. A los mapas de sombras dinámicos les pasa algo parecido: el DLSS puede crear cierto efecto de ruido que los modelos de transformadores más o menos han solucionado en PC, pero que siguen siendo dando quebraderos de cabeza en consolas.
En la práctica, eso sí, son quejas leves; la sensación que me llevo es en realidad mucho más positiva que negativa. El juego rinde lo suficientemente bien como para estar pensando en la acción, la inmersión, la historia y los sustos mucho más que en el rendimiento o tratando de averiguar qué preajuste gráfico habrán elegido sus desarrolladores para esta plataforma.
Creo que estaremos de acuerdo en que eso son buenas noticias, aunque antes de emitir un veredicto final cuando llegue el momento de analizar me gustaría ver cómo se desenvuelve este port en escenas más ágiles, porque la demo tenía lugar en un entorno francamente sosegado con los sobresaltos justos y necesarios.
El juego en sí, por cierto, pinta tan bien como era de esperar. Nuestro camarada Alejandro Pascual tuvo ocasión de traerte unas impresiones de Resident Evil 9 con tres horas de experiencia a sus espaldas, mucho más que mi caso; pero si quieres una segunda opinión, te diré que es justo lo que estábamos esperando.
Aún con bordes de sierra, la calidad visual de RE9 sigue siendo astronómica en NSW2.
El juego tiene un gamefeel similar al de RE7-8 (estuve jugando en tercera persona, pero puedes configurarlo en primera desde el menú si lo prefieres así y tienes valor) y la nueva protagonista es súper expresiva: le da un sabor nuevo al juego que es claramente distinto al de otros personajes.
Curiosamente, sin embargo, me siento aún más entusiasmado con Pragmata en todos los sentidos. Parte de ello, admito, es porque siento mucho cariño por esas producciones frescas, centradas y con un grado de ambición más cercano a lo que tal vez podamos identificar como "doble-A". Creo que este juego tiene todas las papeletas de satisfacer esa clase de apetito, incluso si luego no termina cosechando dieces y premios.
A diferencia del caso de Resident Evil 9, la demo que he podido probar de Pragmata en Nintendo Switch 2 es exactamente igual que la que tal vez hayas descargado tú mismo en PC o (en el futuro) otras consolas de sobremesa: arranca con un tutorial, hace un repaso de la historia y te da una sección que termina con un jefe antes de terminar con tu marcador de tiempo y una skin para animarte a jugar de nuevo. Nada nuevo en ese sentido.
Pero sí he podido jugar tanto en el modo TV como en portátil, y he acabado muy contento (más de lo que esperaba) en ambos. Aunque hablamos de unos 30 FPS a simple vista a otra vez, los gráficos se me han antojado súper estables: no he experimentado problemas con el escalado de resolución, los modelados y texturas están perfectamente a la altura de lo que cualquiera desearía tener a la hora de pasar por caja y además los controles se sienten más cómodos y naturales de lo que tal vez imaginarías de un juego de estas características.
Pragmata pinta muy bien como tal, y la versión de NSW2 es un sorpresón: se ve y rinde genial
Entiendo que a diferencia de Resident Evil 9, Pragmata no sea para todo el mundo: no es una fórmula "de eficacia probada" y la idea de interrumpir el combate con rompecabezas es arriesgada cuanto menos. Pero creo que el tempo está bien medido, que el diseño de niveles es satisfactorio de navegar y que los personajes y armas son carismáticos; y que cualquiera que tenga interés en él puede estar de enhorabuena independientemente de qué plataforma tenga.
Resident Evil 9: Requiem, recordemos, estará disponible el 27 de febrero en Nintendo Switch 2 y el resto de plataformas. Pragmata hará lo propio el 24 de abril. En este último caso, ya puedes probar la misma demo a la que he tenido acceso, apodada Sketchbook, desde Steam.
Nintendo Switch 2 está encontrando un hueco muy apetitoso en el espacio third-party, pienso. No creo que todos los editores vayan a abrazarla como norma (el nuevo Onimusha de Capcom no se ha anunciado en esta consola, sin ir más lejos) pero sí está demostrando tener todo lo necesario para alojar a cualquier juego que decida colarse en su ecosistema. Estamos bastante cerca de un futuro en el que finalmente hablemos de "una más" en el campo de los lanzamientos multiplataforma.
Ver 4 comentarios