Os contaba hace solo unos días que Road Kings no es en absoluto un juego para mí y sin embargo logró atraparme como te contaba en mis primeras impresiones con este simulador de camiones. Curiosamente, ese 'miedo' a enfrentarme a un juego de estas características también estuvo muy presente entre sus responsables como me contó su director creativo, Peter Mack. Como él mismo me confesó, tampoco él sabía mucho de camiones cuando se puso a los mandos del proyecto, lo que marcó su forma de trabajar en el juego. Un título que nace de una ambición muy concreta: no limitarse a reproducir la conducción de grandes camiones, sino capturar la experiencia profesional, humana y cultural de quienes viven en la carretera. Ahora bien, sin una base cuidada a la hora de dar vida a estos vehículos, el resto del juego no tendría sentido.
¿Un simulador de conducción de camiones o de camionero?
"Sin estar al cien por cien dedicados a crear camiones comerciales de clase 8 auténticos, con todos sus detalles, físicas, animaciones y efectos, no habría juego", explica su responsable. Para él, esa es la piedra angular de Road Kings: construir una representación convincente, inmersiva y auténtica de los camiones. Todo lo demás (el mundo abierto, las historias, los encargos, la gestión, los personajes o la vida en carretera) se crea después. "Primero el camión, después el camionero", resume.
Uno de los retos principales del desarrollo ha sido hacer que el juego sea accesible para quienes no suelen jugar a este género
Uno de los retos principales del desarrollo ha sido hacer que el juego sea accesible para quienes no suelen jugar a este género. El proyecto nació con la intención de llegar también a consolas, un público que el equipo considera más casual que el de PC. Sin embargo, al mismo tiempo, el núcleo natural de un simulador de camiones está en ordenador, donde se encuentra la comunidad más hardcore del género. "Queríamos crear un juego que no fuera tan abrumador en su complejidad como para dejar fuera a los jugadores de consola, a los jóvenes o, en realidad, a cualquiera", explica. "La gente que de verdad está metida en los camiones quiere ver mucha profundidad y complejidad".
Ese equilibrio es una de las claves de Road Kings. No se trata de simplificar la simulación, sino de presentarla de una forma menos intimidante, y prestando atención a una audiencia más amplia e inexperta. El propio director nos reconoció que él mismo no empezó el proyecto como un gran aficionado a los juegos de camiones. "Los juegos de camiones no eran mi primera elección cuando empecé el proyecto", admite. Sin embargo, inmediatamente después añadió que "cuanto más profundizaba, más me enamoraba de ello". Esa mirada externa acabó siendo útil para el diseño, porque le permitió preguntarse qué podía resultar atractivo para alguien que no fuera ya fanático del género.
"Desde el punto de vista del diseño de juego, si lo abordas como abordarías cualquier juego, el contexto es casi secundario", señala en relación al desarrollo del título. "Lo importante es encontrar decisiones interesantes, construir un mundo con el que se pueda interactuar sin sentirse sobrepasado y hacer que la experiencia resulte agradable incluso para quien no tiene una fascinación previa por los camiones". Una filosofía muy parecida a la que el estudio ha seguido con otros títulos como Docked, por ejemplo.
La profesión perfecta para crear un videojuego
En la fase de investigación para el proyecto, el equipo se dio cuenta de que los camiones, los camioneros, la industria logística y sus trabajadores están mucho más presentes en la vida cotidiana de lo que parece. Casi todo el mundo conoce a alguien, directa o indirectamente, relacionado con esa profesión. "En la vida de la mayoría de la gente hay alguien que es camionero: un familiar, un amigo, un amigo de un amigo. (…) Eso convierte al transporte por carretera en un terreno muy fértil para construir un juego: hay oficio, hay técnica, hay cultura, hay soledad, hay comunidad y hay una relación directa con el funcionamiento del mundo moderno".
"Hay más aislamiento tecnológico, más conexión digital con casa y una forma distinta de vivir la carretera"
Para capturar esa experiencia, el equipo habló con personas cercanas que trabajaban como conductores o que tenían relación directa con la industria. Una de las primeras llamadas del director fue a un antiguo compañero que tenía su propia empresa de transporte. También recurrió a amigos, conocidos y familiares que se dedicaban a ello profesionalmente. "Llamé a gente que conocía, amigos, amigos de la familia, personas que hacen esto para ganarse la vida, y tenía preguntas muy concretas para ellos", explica. Esa fue una parte esencial de la investigación.
La otra parte vino de libros, documentación y lecturas sobre la industria. El equipo no quería quedarse únicamente con la imagen clásica del camionero que popularizaron algunas películas de los años 70. El responsable menciona referencias como Smokey and the Bandit o Convoy, pero deja claro que el mundo ha cambiado mucho desde entonces. "Me encanta todo eso, pero si hoy te convirtieras en camionero, sería un poco diferente", apunta.
Una de las historias que más le interesó refleja precisamente ese cambio cultural. Le contaron que, hace décadas, cuando varios camioneros coincidían en una parada, uno podía sacar unas barbacoas, otro carbón, otro pollos, otro cerveza, y acabar montándose una comida improvisada con lo que llevaban en los remolques. Hoy la escena puede ser muy distinta. "Ahora la gente está, comprensiblemente, haciendo FaceTime con sus familias desde la parte trasera del camión, jugando a Xbox… Es una cultura diferente", explica. "Hay más aislamiento tecnológico, más conexión digital con casa y una forma distinta de vivir la carretera".
Ese tipo de historias pueden aparecer en el juego siempre que sea posible. No necesariamente como grandes cinemáticas, sino integradas en la experiencia. Por ejemplo, alguien puede llamar al jugador mientras conduce y contarle una anécdota de ese tipo. "Siempre que podamos, creo que habrá alguien que pueda llamarte mientras estás en la carretera y contarte una historia así", comenta. Es una forma de introducir historias reales y cultura camionera dentro del viaje, aunque no es una parte central de la experiencia.
El clima es uno de tus grandes 'enemigos'
El clima extremo es otro de los elementos centrales de Road Kings; es muy interesante porque, lo que podría parecer un simple reclamo a nivel visual o jugable, parte de una preocupación real dentro del gremio; un elemento real surgido de la investigación en torno a qué hace interesante y peligrosa la vida de un camionero. El director explica que, al estudiar los conflictos que afectan a la industria (tecnología, cadenas de suministro, pandemias, transformaciones laborales...), el clima aparecía inevitablemente como otro gran factor de cambio.
"El tiempo era claramente otro cambio muy importante que está atravesando el mundo y al que los conductores se enfrentan directamente", comentaba. La paradoja es evidente: los camiones contribuyen a la contaminación y, potencialmente, al calentamiento global, pero los propios camioneros son también quienes se enfrentan en primera línea a sus consecuencias. "Tienes hielo negro en mitad de la primavera o del otoño, no solo en invierno, y eso puede causar accidentes; tienes inundaciones, incendios forestales… todo eso está afectando directamente a estos tipos que conducen por ahí".
El clima forma parte del discurso del juego sobre un mundo en transformación, pero no es lo único: también cambian la tecnología, las empresas o las cadenas logísticas. "Las empresas logísticas están modificando sus estrategias para adaptarse a esa nueva imprevisibilidad del mundo. Ya no pueden asumir que los huracanes solo afectarán a Florida en septiembre u octubre: ahora deben estar preparadas para muchas más eventualidades".
Un camionero en Estados Unidos
La elección de Estados Unidos como escenario también responde a diferencias concretas entre la industria americana y la europea. El equipo reconoce que hay similitudes, pero también diferencias muy importantes. Una de las más relevantes son las regulaciones sobre horas de servicio. Según explica, en Europa el trabajo del camionero tiende más a una posición asalariada con horarios definidos, incluso en largas distancias. En Estados Unidos, en cambio, hay muchos conductores independientes o pequeñas empresas propias, aunque reguladas por normas federales sobre cuánto tiempo pueden pasar al volante. Esta característica se ha trasladado al juego como una mecánica perfectamente integrada en la simulación.
Mack añadió que lo más interesante es que esas reglas pueden llegar a suspenderse en situaciones de emergencia (algo que también ocurre en el juego). Por ejemplo, si hay un huracán y hay que llevar combustible, comida o medicinas a una zona afectada, el gobierno puede levantar temporalmente algunas obligaciones de descanso. "Ahí es donde ves a los héroes de la carretera abierta", afirma. "Ves a conductores entrando para entregar combustible, comida o medicinas a esos lugares".
También se habla de los limitadores de velocidad, otra diferencia entre Europa y Estados Unidos. El director matiza que la normativa puede cambiar y que no quiere ser citado de forma tajante en ese punto, pero sí señala que en Europa las velocidades máximas están mucho más reguladas. En Estados Unidos, muchas empresas logísticas utilizan limitadores automáticos, pero no necesariamente todos los independientes están sujetos al mismo tipo de control. En cualquier caso, recuerda que la velocidad de un camión no depende solo de una norma, sino de muchos factores mecánicos: par motor, revoluciones, carga, superficie y condiciones de conducción.
La autenticidad del entorno es otro de los pilares del proyecto, fundamental para la simulación del mundo abierto y las secciones de desastres. El equipo quería que las carreteras, interestatales, pueblos y ciudades del juego reflejaran de cerca lugares reales. "Una de las principales atracciones y ventajas de ser camionero de larga distancia es que puedes ver cosas que muy poca gente llega a ver", señalaba el creativo. Por eso era fundamental crear entornos auténticos: "Dedicamos un esfuerzo enorme para mapear carreteras, interestatales, pueblos y ciudades que reflejaran muy de cerca lugares reales".
Todo eso se pone al servicio de que el jugador sienta el camión, la carretera y el peso de conducir. "La principal atracción de este juego es que puedes hacer algo que la mayoría de la gente no puede hacer: operar un tráiler de 40 toneladas", explica. El vehículo debe sentirse real, ya sea sobre asfalto, en una carretera rural o bajo condiciones meteorológicas complicadas. La física, las superficies y la relación entre el camión y la carretera tienen que generar la máxima inmersión posible.
Pero Road Kings no quiere que esa inmersión sea solo tensión. El diseñador habla de una búsqueda deliberada de equilibrio entre las presiones del negocio (entregas tardías, reputación, bonificaciones por llegar rápido) y el placer relajado de conducir. "Muchos jugadores juegan a simuladores como este para relajarse, dejar que tome el control una especie de piloto automático y simplemente conducir, experimentar y disfrutar el mundo", explica.
Por eso era "increíblemente importante" crear un lugar cómodo, inmersivo y atractivo donde simplemente estar y conducir. A la vez, el juego ofrece al jugador la posibilidad de involucrarse en aspectos más estresantes si lo desea. Si alguien llama desesperado para pedir un favor urgente, el jugador puede aceptar, pero también puede decir que no. "Siempre puedes decir que no, y no se te penalizará por ello", aclara. Hay una lógica de carácter profesional tras esta decisión, que apoya a la simulación, ya que tienes que conducir de forma segura, cumplir con tu trabajo y tomar tus propias decisiones. "Puedes relajarte y hacer lo tuyo. No serás castigado". Eso sí, si decides ayudar a alguien, esa persona podría ayudarte más adelante.
La música en carretera también es importante
La música ocupa un lugar especialmente importante en esa experiencia. No solo porque acompañe la conducción, sino porque el escenario elegido se encuentra en una de las regiones musicales más ricas de Estados Unidos. El director recuerda que de ese entorno proceden algunos de los géneros más reconocidos de la historia: jazz, blues, rock and roll y rap, con Atlanta como uno de los grandes centros de la música urbana durante mucho tiempo. "Estamos en la cuna de algunos de los géneros musicales más reconocidos de la historia", explica. "Es un lugar increíblemente rico para que la música sea importante".
"Puedes relajarte y hacer lo tuyo. No serás castigado"
El juego contará con una banda sonora original creada por un compositor, pero la radio es otro aspecto todavía en desarrollo. El equipo está trabajando en música radiofónica, noticias, tráfico, meteorología y reportes que reflejen eventos del mundo del juego. "La partitura es original, y la radio es otro aspecto en el que estamos trabajando ahora", explica. La intención es ver hasta dónde pueden llevar la música que el jugador escucha mientras conduce, integrándola con informativos, alertas de tráfico y previsiones meteorológicas.
Si hay algo que nos sorprendió de la experiencia fue la constatación de que han creado esa experiencia que deseaban, capaz de apelar a veteranos y a gente que, en principio, partían de un interés nulo por la temática. Veremos hasta qué punto Road Kings es capaz de conseguir su ambicioso propósito una vez se lance a lo largo de este año 2026.
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