"Papá, eres malísimo". Lo que no alcanzaron los desafíos más difíciles del mundo abierto de Mario Kart World, lo ha conseguido Rooftops & Alleys

"Papá, eres malísimo". Lo que no alcanzaron los desafíos más difíciles del mundo abierto de Mario Kart World, lo ha conseguido Rooftops & Alleys

  • Su mezcla de Tony Hawk y Mirror's Edge puede convertirlo en un clásico de Steam

  • Aún tiene mucho camino por recorrer en PC y consolas para conseguirlo

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Rubén Márquez

Editor - Trivia
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Rubén Márquez

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Venía de realizar una exhibición para enmarcar en la demo de Tony Hawk's Pro Skater 3+4, así que tenía al público en el bolsillo. Puede que no fueran muchos, sólo dos críos de 5 y 10 años, pero sé de buena tinta lo exigentes que llegan a ser. A priori el siguiente escenario debía ser igual de asequible, porque Rooftops & Alleys es la unión de dos de mis juegos favoritos y, falsa humildad a un lado, debo reconocer que se me dan bastante bien.

De camino a PC y consolas durante los próximos días, Rooftops & Alleys coge los trucos y las interminables cadenas de combos de Tony Hawk como base, y añade la idea de un parkour complejo y profundo más cerca de las series de botones de Mirror’s Edge que de los automatismos de Assassassin’s Creed. Habiendo metido cientos de horas a esos juegos, muy mal tendría que darse el asunto para no volver a dejarlos boquiabiertos.

El juego del parkour

Todavía no tengo muy claro de quién fue realmente la culpa, si mía o del juego, pero como la crueldad infantil no tiene límites no tardé en empezar a escuchar las primeras risas. Como si fuese un vídeo de caídas de los albores de YouTube, los cuellos rotos con una voltereta mal calculada, y los golpes en los que la frente se daba de bruces contra una viga lanzándome contra el suelo como si me hubiese estampado contra una trampa de Solo en Casa, empezaron a acumularse en pantalla.

"Papá, eres malísimo", repetía el pequeño cada vez que volvía a ser pasto de la gravedad frente a un salto mal dado. No podía evitar darle la razón porque, de forma evidente, Rooftops & Alleys me estaba dejando en evidencia. Y eso que me lo puso aparentemente fácil desde el principio. De la mano de dos tutoriales, uno más centrado en movimientos y otro para sumar virguerías en forma de acrobacias para acumular puntos, el juego de parkour se las apaña para que, a golpe de gatillos, aprendas a escalar paredes y esquivar pequeños muros manteniendo al máximo el flow.

Rooftop

Por momentos -por combinaciones de botones, para ser más precisos- parece querer ser más profundo y enrevesado de lo que debería, especialmente con un sistema de control que ya sentó precedente en Mirror’s Edge y que, sólo en los casos que han buscado hacer ese esquema más accesible (como en los excelsos parkour de Assassin’s Creed Unity o el de Titanfall), hemos visto una alternativa realmente potable.

Pese a reconocer mis errores al conectar botones para trasladar el movimiento que tengo en la cabeza al juego, sí creo que Rooftops & Alleys ayuda poco, especialmente cuando se le ven más las costuras en forma de una tirolina a la que sólo te puedes agarrar bien chocándote, o en un wall-run que termina convirtiéndose en escalada pese a que el ángulo deja claro de dónde vienes y a dónde vas. En cualquier caso, y pese a reconocer aquí mi parte de culpa, está lejos de ser el ejemplo más claro de dónde debe mejorar esta experiencia durante su acceso anticipado.

Entre Tony Hawk y Mirror's Edge

De la mano de varios escenarios que van desde un gimnasio de parkour hasta un colegio, en lo que parece ser un claro homenaje a aquellos mismos niveles de Tony Hawk, la premisa de Rooftops & Alleys pasa por dejarte moverte de aquí para allí con libertad de tiempo y movimiento para que te crees tus propias líneas de combos. Y es de la mano de esa misma exploración cuando, afortunadamente para el reto, empiezas a encontrar algún desafío.

Por mi parte sólo han sido dos, en realidad, quedándome anclado en las contrarreloj y las secuencias de trucos sin haber podido probar otras ideas más enfocadas al multijugador como un atrapa la bandera. No hay una gran revolución ahí, con puertas de luz esperando a ser atravesadas en el primer caso, y un círculo que se va cerrando mientras aprovechas el escenario para hacer trucos en su interior durante el segundo.

Rooftop & Alleys: The Parkour Game

En esas primeras carreras hay algo más de chicha por el reto de aprender a moverte con la agilidad necesaria para alcanzar las mejores medallas. El segundo, bastante menos inspirados, es uno de esos desafíos en los que resulta relativamente fácil encontrarle el truco para spamear el equivalente al revert y el manual de Tony Hawk, pero sin la dificultad añadida del balanceo que implicaban aquellos.

Con todo, Rooftops & Alleys es el típico juego al que podría engancharme para dominar a la perfección sus movimientos y que algún día mis hijos dejen de pensar que soy malísimo jugándolo. Necesito, eso sí, que ese sentido homenaje que parece realizar a Tony Hawk se transforme en más y mejores desafíos para cada nivel, y que lo que busca al intentar hacer más profundo el sistema de parkour de Mirror’s Edge también se traduzca en, como mínimo, un pequeño porcentaje del mimo que DICE puso en la creación de aquellos escenarios. Yo soy malo y la base es buena, pero tanto a mí como a Rooftops & Alleys nos queda un largo camino por recorrer.

En 3DJuegos | Tengo 35 años, no he trabajado jamás y me mantienen mis padres. Pensaba que mi vida era dura hasta que me introduje en Baby Steps

En 3DJuegos | Cuando lo descubrí pensé que era lo más bonito que había visto en mucho tiempo. Tras probarlo en Steam sé que Cast n Chill será uno de mis favoritos de 2025

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