Tras jugar a The Remake of the End of the Greatest RPG of All Time tengo claro que el JRPG es el género en el que te puedes encontrar los videojuegos más raros, locos, estrafalarios y sinsentido de nuestro medio. Mira que he jugado a JRPG y RPG extraños, pero lo que me ha ofrecido este se lleva la palma. The Remake of the End of the Greatest RPG of All Time no es un remake de nada, es una aventura que se cuenta en varias partes. Por un lado, tenemos el RPG en sí mismo, por otra parte, la de los desarrolladores creando el juego. Es un título absolutamente meta. Para superar los escollos de la aventura tendremos que leer el manual digital, ver los vídeos grabados en VHS sobre el desarrollo y salirnos del guion una y otra vez. Por eso, más que ser un RPG al uso, estamos ante un documental jugado que resume algo que es muy de nuestro tiempo: la pasión de los occidentales por el JRPG, y la necesidad que tienen de hacer el suyo propio aunque no sean japoneses. Esta cuestión la lleva a derroteros inesperados de verdad.
El videojuego empieza en el final de la aventura, reuniendo a los compañeros una vez más con un saborcillo un pelín a Frieren. Juntos, se embarcan hacia la conclusión de la misión. Como JRPG o RPG a la japonesa, como queráis, hay que decir que el título es flojillo. Hay puzles de mover cajas, de atender bien a nuestro entorno, pero sobre todo están los que te obligan a acudir al manual digital que el juego incorpora para buscar información y aplicarla en la partida.
Me ha fascinado lo que se cuenta entre bastidores, y la idea de estar recorriendo un videojuego a medio hacer
El videojuego es muy meta, como comentaba. A medida que avanzamos, localizamos páginas que se van sumando a las que tenemos en un buen inicio. En ellas se nos explica qué combinaciones concretas de ataques afectan a cada enemigo, y aquí está el núcleo jugable de The Remake of the End of the Greatest RPG of All Time. Nuestro equipo de guerreros puede elegir entre varios comandos de ataques. Dos de cada uno de los asignados hasta un máximo. En función de la selección que hagamos, a veces se desata un nuevo poder extra de regalo, y activar este suele ser la clave de muchas batallas.
The Remake of the End of the Greatest RPG of All Time nos obliga a estar consultando continuamente el manual para comprender qué secuencias concretas de ataque hay que usar… Y a mí esto se me ha hecho bola. Los acertijos recurren mucho a esta jugada: a encontrar algo de texto, descifrarlo y aplicarlo correctamente en el juego. Hay puzles muy tocanarices en este sentido. Como tu party ya está al nivel 99 y ya está al final de la aventura, ya tiene el inventario lleno de cosas, pero, ¿para qué sirve cada una? Pues puede ser que te quedes atascado por no haberte fijado en que algo llamado Heart of the Void es, en realidad, una llave para abrir una puerta. El juego integra todo esto en su narrativa, lo sé, pero se me ha hecho pesadete.
Si haces videojuegos, este título te tocará el corazón
Justamente por eso, The Remake of the End of the Greatest RPG of All Time se me hizo muy cuesta arriba en lo jugable, Los combates se me antojaron pesados y también los acertijos. Sin embargo, soy perfectamente consciente que este ejercicio de descifrar códigos y mensajes y mover cosas de un sitio al otro forma parte de lo que el título te quiere contar. Un diario de desarrollo de los que encontramos en la aventura te explica cómo le flipaba al creadir apuntarlo todo en los manuales, y cómo le daba mucho gusto acudir a ellos.
Del mismo modo que en lo jugable el título no me motivó demasiado, sí que me ha fascinado lo que se cuenta entre bastidores, y la idea de estar recorriendo un videojuego a medio hacer, con acceso a sus salas ocultas y siempre muy en contacto con los desarrolladores es guay. A medida que jugamos, vemos vídeos de los desarrolladores compartiendo el proceso de creación del juego, y eso está fabuloso, porque su ánimo y energía por hacer un remake del más grande de los RPG de todos los tiempos es sensacional. Querrás meterte en el juego y abrazarlos. Y por ellos resolverás los combates que hagan falta. ¡Estoy con vosotros, chicos!
Por lo tanto, rápidamente empiezas a darte cuenta de que esto no es un RPG, no se siente como tal. Es una aventura muy narrativa en la que juegas con la creación y la pasión de unos desarrolladores. Un viaje al que tú le ves aristas por todas partes, y que esas mismas fricciones o cositas que te dan más pereza forman parte de lo que luego te cuentan ellos. Porque te hablan de bugs, de problemas de desarrollo y de que un juego no siempre sale perfecto. Y una vez que entiendes el chiste, lo disfrutas. Pero no es un JRPG que te vaya a flipar ni a cambiar la vida. Es un título que en su esencia está mucho más cercano a The Beginner's Guide, aunque sin tanta finura.
Justamente por la locura que es, no se lo puedo recomendar a todo el mundo, pero si te apetece disfrutar de una idea chalada, dura cuando quiere serlo a propósito y muy cómica y tierna cuando le apetece, dale un tiento. Reconozco que cada vez que juego a estos juegos documentales sobre el proceso creador, me dan ganas de invitar a Alex Pascual a una cerve y darle un abrazo, por valiente.
Este cruce entre falso documental, RPG y aventura narrativa sorprende mucho. Tiene tiranteces en su control, pero mucho arte en la forma de fusionar lo que cuenta con lo que no. Eso sí, es un título muy artístico con muchas ganas de ser su propia cosa y no gustar a todo el mundo. Si te interesa un videojuego muy meta que juega con la identidad del RPG, los prejuicios del género, con muchas ganas de desmontarlo y con la tragedia y la pasión que es crear, adelante.
Comprar The Remake of the End of the Greatest RPG of All Time- No es un JRPG al uso, más bien es un falso documental.
- Si te flipa el género, te llamará la atención por cómo lo deconstruye.
- Si hacer videojuegos, te sentirás muy identificado por las partes del juego en carne y hueso.
- El combate se me ha hecho muy pesado.
- Gráficamente, aun sabiendo que todo tiene su intención, me hubiera gustado que fuera mejor.
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