La industria de videojuegos china se prepara con fuerza para sus próximos lanzamientos en el calendario. Si durante el Summer Game Fest os hablábamos de las bondades de Blood Message, apodado "el Uncharted chino", ahora, en la reciente Gamescom 2026, hemos tenido la oportunidad de disfrutar de primera mano de Tides of Annihilation, un hack'n slash basado en la leyenda artúrica que, con su nuevo tráiler, acaba de dejar asombrado al público y a la crítica. Cinemáticas espectaculares, acción trepidante y unos gráficos de infarto son solo algunos de los aspectos que nos hemos encontrado tras jugar 45 minutos.
Una mezcla entre DMC y Bayonetta
Vivimos en una época en la que la acción en lo videojuegos es cada vez más frenética, rápida y estimulante. En las propuestas actuales, se abrazan recursos provenientes del medio cinematográfico (al igual que a la inversa) y se busca ofrecer experiencias de juego potentes para los usuarios. Solo tenemos que mirar a Clair Obscur: Expedition 33 y su reformulación de los combates por turnos, o analizar cómo Final Fantasy XVI supuso el abrazo total por parte de Square Enix de las mecánicas hack'n slash de Devil May Cry en una de sus sagas más longevas. Por lo tanto, de un título expresamente basado en el género, no se podía esperar menos.
Firmado por Eclipse Glow Games y bajo el paraguas de Tencent, Tides of Annihilation puede describirse como una síntesis de todos estos juegos citados, pero en su máxima expresión. Se basa en los mitos artúricos para presentar un Londres devastado por una extraña niebla y presenta un mundo en constante choque entre el presente distópico y el pasado medieval. Gwendolyn (interpretada por la actriz Angela Sant'Albano) es la última superviviente de la ciudad, pero la fractura entre realidades hace que termine en el antiguo reino de Avalon, donde descubrirá y desarrollará un poder oculto.
Ese poder se traduce en un combate en tercera persona y en tiempo real que se caracteriza por ser realmente rápido. No solo contamos con los movimientos típicos de ataque, esquiva (que de momento no nos convence demasiado) o saltar, sino que uno de los aspectos que más llaman la atención es la invocación de caballeros. Su configuración (botón L1) recuerda al sistema de equipamiento de armas de Bayonetta y no solo es una ayuda en batalla, sino que además es una constante. Nos vamos a hartar de llamarles. A su vez, el botón L1 también sirve para potenciar el resto de ataques.
Estas invocaciones, lejos de ser una simple animación que hace daño, cuenta en sí con todo un sistema estratégico a sus espaldas. Estos pueden organizarse en diferentes configuraciones de ataque, contando cada una con sus propios ataques y ataques especiales y creando sinergias favorables en función de los propios requisitos de la batalla. Por ejemplo, hay un caballero con una característica única que, aparte de pegar muy buenos puñetazos con el ataque principal, si luego pulsamos círculo, sirve como protección. Nosotros hemos podido ver cuatro diferentes.
Además, se puede activar a la vez el ataque principal y el secundario de los caballeros y a la vez seguir atacando, así que hay acción a muchos niveles. No llega a ser como lo que pasaba en Astral Chain, que era un control totalmente dual, pero se acerca bastante a esa sensación.
Por otra parte, contamos con la posibilidad de hacer parry (aunque el juego no depende de él esencialmente) cuando los enemigos se pongan de color rojo, pero también con una herramienta adicional que nos servirá para dotar de dinamismo a nuestra acciones. Se trata de un gancho, que permite agarrar a los enemigos y ejecutarlos.
Las medallas nos ayudan a modificar nuestros atributos
Hay que tener en cuenta que una gran variedad de enemigos suele tener una barra de mareo (stuneo) que impide doblegarlos hasta que no se haya vaciado y de la que el juego parece depender bastante. Para este aspectos, los caballeros son nuestros mejores aliados, aunque no son los únicos. En la tienda, podremos hacernos con diferentes útiles que harán que Gwendolyn cuente con más o menos ventajas. Estos pueden ser escudos, guantes con habilidades como restaurar vida por debajo del 50% de la barra o tener más potencia en los combos aéreos. Por otra parte, también están las medallas; algunas modifican también atributos básicos, las espadas de Gwendolyn; otras sirven para recuperar más salud y, cuando tu salud baja cierto punto, te aumenta la defensa.
La experiencia Tides of Annihilation en detalle
Nuestro avance está marcado por diferentes puntos seguros (las hogueras de toda la vida) desde donde podemos cambiar nuestros parámetros, reconfigurar al personaje, entrenar, etc. Hay tres niveles de dificultad, uno histórico, uno estándar y uno de desafío. Nosotros nos hemos metido en el desafío y se nota. Los enemigos hacen mucho daño, hay pocas opciones de curación... Es un reto que está a la altura de lo que se podría esperar.
Y aquí es donde hemos percibido algunos problemas con la esquiva. No es tan orgánica como pudiera parecer y retrasa un poco el ritmo del combate, además de no quedar clara la ventana de tiempo para llevarla a cabo. De momento el juego no te deja defenderte, así que nuestra única alternativa es evitar ataques. Además, la única posibilidad que tenemos de contraatacar es cuando hay un ataque rojo con la garra o cuando has dejado aturdido al enemigo por bajar un nivel de la barra de mareo (suelen ser dos).
La exploración, además de contar con el aliciente de una puesta en escena impecable a nivel visual, ofrece mucho por descubrir. Hay documentos que encontrar y que proporcionan una idea acerca del mundo (mayormente contemporáneo). Hay posibilidad de trepar muros, de saltar, de deslizarse por cuerdas o incluso podemos acceder a superficies que tenemos que eliminar utilizando elementos del entorno. En ese sentido, las bombas son las grandes protagonistas. Encontraremos muchos lugares de contemplación, muchos objetos para recolectar y no tantos combates como hubiéramos esperado (al menos en la parte que hemos probado).
Lo que sí que nos ha sorprendido con creces es el enfrentamiento contra el primer jefe. Esto es así, porque podemos decir sin miedo a equivocarnos que dicha batalla es donde tenemos que poner a prueba todas nuestras habilidades. En este caso, era otra bruja igual que nosotros llamada Mordred. Solo derrotarla nos ha llevado 15 minutos de los 45 de la demo, pero lo hemos hecho sin morir y en la dificultad más alta. Era un jefe que pasaba por hasta cinco o seis fases diferentes y que no dejaba de cambiar muchísimo a lo largo del combate. Ha sido impresionante.
A medida que iba avanzando la fase, la otra contingente iba activando sus propios caballeros y luego un dragón. También nos ha recordado mucho a Final Fantasy XVI cuando teníamos que esquivar todos los ataques de sus invocaciones mientras que los nuestros nos favorecían la tarea. Y todo esto sin depender apenas de cinemáticas. Las pocas que aparecían lo hacían para mostrar cosas que no se podían hacer jugablemente y con una calidad tremenda.
Porque, a nivel gráfico, no nos tiembla el pulso al afirmar que es de lo más potente que hemos visto en toda la Gamescom, de momento. Es decir, el nivel de fluidez, unido a la cantidad de efectos en pantalla con todos los espíritus a la vez haciendo sus ataques especiales, la velocidad del juego, el detalle de los escenarios... Simplemente es espectacular, tal y como los adelantos hacían sospechar.
Los diseños de las protagonistas también dignos de reseñarse, así como la propia banda sonora y la dirección artística. Huelga decir que la combinación entre mundo contemporáneo y mitología medieval se fusionan con un resultado fascinante. Incluso las armas cuentan con un nivel de detalle apabullante que nos ha ha sorprendido mucho en esta última parte del juego.
La demo se nos ha hecho corta, más aún sabiendo que había otro jefe en dificultad "Desesperación". A falta de ver cómo se desarrollan más los escenarios, la narrativa o la acción, Tides of Annihilation es todo un acierto.
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