La industria del anime ha sufrido un auge sin precedentes gracias a la llegada de las plataformas de streaming, que facilitan mucho el acceso a los productos nipones. Sin embargo, durante décadas, las malas condiciones laborales que se han vivido en el entorno son ampliamente conocidas. En este contexto, MAPPA ha conseguido situarse a la cabeza de los estudios y ha obtenido un modelo de negocio rentable. Aunque la polémica sobre el "crunch" a sus trabajadores no le es ajena, hoy en día se le conoce por ser la empresa que ha dado vida a obras como Chainsaw Man o Jujutsu Kaisen. Pero antes, hubo un anime que rompió la industria, lanzó a MAPPA a la fama e inició un periodo de crecimiento: Shingeki no Bahamut.
El primer gran bombazo de MAPPA
MAPPA fue fundada en el año 2011 por Masao Maruyama y a sus espaldas lleva ya más de 70 proyectos diferentes, los cuales la han catapultado a lo más alto en cuanto a estudios de animación japoneses se refiere. Con el exitoso lanzamiento de Chainsaw Man: Arco de Reze en salas de cine en 2025, una segunda temporada de la serie en camino, y el estreno de la tercera de Jujutsu Kaisen (que también ha confirmado ya una cuarta) la estabilidad del equipo está más que asegurada.
"Este verano esperamos contar con más de 500 empleados, de los cuales más de 50 se dedicarán a la gestión de derechos", explicaba Manabu Otsuka, actual CEO de MAPPA en un artículo del medio japonés Bunshun.
Sin embargo, los inicios del estudio fueron más modestos con proyectos como "Kids on the slope" (2012) u otros que no se materializaron y llevaron a pérdidas financieras. Con el cambio de directivo en el año 2016, la suerte comenzó a favorecerles y llevaron a cabo proyectos como "Yuri on ice" o "Dororo". La jugada maestra vino durante esta última década cuando se encargaron de Jujutsu Kaisen y cogieron el relevo de Wit Studio en Ataque a los Titanes.
Pero unos años antes, en 2014, sí que hubo un anime que se abrió paso en la industria y, en palabras del directivo, "la revolucionó". Esa no fue otra que Shingeki no Bahamut, una obra de fantasía que, con la financiación de Cygames, sacó todo el potencial del estudio (proviene de un juego de cartas).
Los recursos aportados por la compañía de videojuegos permitieron que MAPPA llevara la calidad técnica a su punto más alto, por la que hoy en día es conocida. Uno de sus episodios, ajustando la inflación, hoy en día costaría llevar a cabo más de 100.000 euros.
En esta, se mezcla la épica con una historia de demonios, ángeles y humanos. Las tres razas viven en una paz con matices tras sellar al dragón Bahamut, pero cuando una joven roba la mitad del sello y se une a un cazarrecompensas llamado Favaro Leone, se pone en marcha una trama de conspiración que amenaza con revolucionar el mundo de Mistarcia.
El éxito de esta entrega llevó a que, dos años más tarde, en 2017, se llevara a cabo una segunda temporada titulada "Virgin Soul" que no solo doblaba su extensión en capítulos, sino que también presentaba a una nueva protagonista, Nina Drango, para expandir el universo diez años más tarde en la historia.
Esta segunda parte es muy interesante, ya que transforma el contexto previo por completo. Los demonios ahora son esclavos y la humanidad ha evolucionado tecnológicamente, pero con un gran pago. Nina busca convertirse también en cazarrecompensas, pero guarda un secreto en torno a su identidad fundamental.
Lamentablemente, esta obra de culto no está actualmente en ninguna plataforma de streaming, al menos en España, pero sí que tiene formato manga a través de la editorial Babylon.
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