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ESPECIAL

Por qué la reducción de la latencia será clave en la nueva generación de consolas

O por qué luchar contra el input-lag es una buena idea para los jugadores.

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Por qué la reducción de la latencia será clave en la nueva generación de consolas

Continúa el incesante goteo de noticias sobre la nueva generación de consolas desde el anuncio de la Xbox Series X. A su lista de hardware, propiedades y tecnologías se le siguen sumando nombres, de entre los cuales conocemos poco en muchos de los casos. Una de las tecnologías anunciadas que más interés nos han suscitado es la llamada Dynamic Latency Input (DLI), de la que Microsoft ha dicho poco, pero que queremos usar como puente para hablar de por qué creemos que la reducción de la latencia será clave en la nueva generación de consolas.


El Input-Lag: ese mal por el que todos tenemos que pasarPero para entender por qué creemos que es clave, antes tenemos que comprender por qué le damos esa importancia al Input-Lag (latencia), empezando por definir de qué se trata exactamente este fenómeno y cómo nos afecta.


Esta imagen es un ejemplo forzado de cómo la latencia nos afecta al jugar sin saberlo.Esta imagen es un ejemplo forzado de cómo la latencia nos afecta al jugar sin saberlo.

El Input-Lag es el retardo entre la emisión de una señal y el punto de actuación de esta. En los videojuegos, esta señal suele ser física (pulsar un botón) y tiene como objetivo transmitir una acción al juego, siendo el Input-Lag el retardo entre dicha acción y cuando de ve representada en nuestra pantalla. Es importante saber que esta latencia se genera desde varias fuentes, desde el "clic" en nuestro ratón o controlador, pasando por el hardware de nuestra plataforma, hasta nuestra pantalla. Todo añade algo de latencia a cada movimiento que hacemos dentro de un videojuego, siendo, en la mayoría de los casos, inevitable.


Por qué la reducción de la latencia será clave en la nueva generación de consolas

La inapelable aparición de la latencia mientras jugamos no supone un problema en sí. El problema surge cuando la acumulación de esta latencia produce una desconexión entre lo que queremos hacer dentro de un videojuego y lo que verdaderamente ocurre. Es decir, cuando esta latencia es tan grande que nos impide movernos en el juego con libertad y deprime nuestra habilidad. Un mal especialmente influyente en títulos competitivos, o que dependen de una conexión a un servidor, donde las diferencias en los niveles de latencia pueden favorecer la balanza hacia uno de los competidores.


Todo suma para la latenciaComo ya hemos escrito, al jugar siempre estamos expuestos a ciertos niveles de latencia. Esta latencia se mide en milisegundos (ms) como unidad más baja, siendo 1 ms lo mínimo de latencia añadida por cada elemento que entra en juego para representar a nuestros títulos. Como referencia, un monitor con un tiempo de respuesta de 1 ms y 60 Hz tardará en torno a 16 ms en representar completamente una imagen de media, esos 16 ms se añaden a la que produce nuestro controlador, unos 17 ms en el caso del mando de Xbox One para un total de 33 ms sólo entre el monitor y el controlador. Aunque estemos hablando de valores tan pequeños como milisegundos, su suma comienza a hacerse pesada a partir de ciertos valores.


Por qué la reducción de la latencia será clave en la nueva generación de consolas

La mayoría de los jugadores profesionales, consideran que una latencia añadida por debajo de los 30 ms es ideal, mientras que niveles superiores a los 50 ms comienzan a ser perceptibles para el ojo y los 100 ms fácilmente apreciables. Para que lo compruebes por ti mismo, te dejamos un enlace a una pequeña web que te permite comparar ciertos niveles de latencia.


Por qué es un problema ahoraLlegados a este punto, muchos pueden preguntarse por qué estamos hablando de esto a estas alturas. Todos los elementos que participan en nuestras sesiones de juego son susceptibles de añadir ciertos niveles de latencia a la experiencia final, por lo que mantenerse dentro de los niveles aceptables debería ser más que suficiente, ¿no es así?


Cada vez es más difícil mantenerse a esos niveles en consolaAhí está el problema, cada vez es más difícil mantenerse a esos niveles en consola. Dos de los elementos que más inciden en el retardo que percibimos gracias a la latencia se representan a través de nuestras pantallas. Nuestros salones son el hábitat natural de nuestras consolas y estos suelen estar poblados por los televisores como foco central. El mercado de los televisores actual está enfocándose en paneles basados en tecnologías OLED y similares que, a pesar de verse excelentemente, tienen un Input-Lag muy superior al que pueden darnos monitores de otras tecnologías. Los niveles medios de estos televisores suelen girar de los 13 a los 50 ms de latencia en función de los efectos activos, mientras que otras tecnologías, como el HDR o la sincronización vertical, pueden amplificar la latencia añadida de nuestras pantallas.


Y todo esto es sólo hablando de pantallas, si sumamos la enorme popularidad actual de los juegos en línea, o el alzamiento de los servicios de juego bajo demanda (en ambos crucial la ausencia de latencia) comenzamos a ver un escenario en el que la latencia puede llegar a ser un verdadero inconveniente para jugar de forma adecuada.


Por qué la reducción de la latencia será clave en la nueva generación de consolas

Las armas para combatir la latenciaY aquí es donde entra nuestro interés por las tecnologías y herramientas destinadas a mitigar los efectos de la latencia en nuestros juegos. Por cómo está evolucionando el mercado, y teniendo en cuenta el enorme número de anuncios relacionados con el tema en los últimos años, vemos como la lucha contra la latencia se realizará en el terreno del software y la optimización.


El DLI que Microsoft ha anunciado para Xbox Series X es una buena prueba de ello. Aunque desconocemos cómo funciona, sabemos que será una herramienta destinada a los desarrolladores, para que adapten de forma dinámica el número de elementos que pueden incidir en la latencia añadida durante nuestras sesiones de juego.


Otras ayudas que vamos vienen desde otros frentes, como el Automatic Low Latency Mode (ALLM) que vemos en el estándar HDMI 2.1 y del cual ya han comenzado a aprovecharse algunos grandes nombres, o las tecnologías Ultra-Low Latency (Nvidia) y AMD Anti-Lag en el terreno del software, especialmente en PC.


Por supuesto, también tendremos otras opciones para disminuir nuestra latencia de forma activa en el mercado, pero el hecho de que este tipo de tecnologías se apliquen de forma activa, ayudará al conjunto total de los jugadores durante el transcurso de la próxima generación.


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