Sin que sirva para cargar unas tintas contra la situación actual de los combustibles fósiles, hay que admitir que tarde o temprano la Humanidad tendrá que empezar a depender de otro tipo de energías renovables para poder avanzar en casi todos los sentidos. Muchas empresas ya se están fijando en los motores 100% eléctricos, y desde luego serán una opción más común en el futuro. Pero no tiene porque ser algo caro para muchos.
El caso que nos ocupa, es el de un creador de contenido de Youtube, Chris Doel, que ha conseguido que un coche con un motor eléctrico pueda recorrer 30 kilómetros usando vapeadores que ya no tenían uso, y encima puede recargar el "motor" de su vehículo con elementos sencillos como un cable USB-C
Un microcoche eléctrico alimentado con baterías de vapeadores
Para el experimento que detalla en su canal de Youtube, Doel utilizó un Reva G-Wiz, un pequeño utilitario fabricado a principios de la primera década del S.XXI y que originalmente funcionaba con baterías de plomo de 48 voltios. Pero en vez de restaurar el motor, quiso construir un pack de "baterías" usando baterías presentes en los vápers comunes; sólo en el Reino Unido -país del que es originario y donde reside- cada día se tiran a la basura alrededor de un millón de vápers.
Lo que hizo fue reunir 500 de esas baterías con celdas de litio presentes en todos ellos, aunque estuvieran descargadas, y las interconecto para formar una batería capaz de alimentar el pequeño coche eléctrico de su experimento. Tras realizar las primeras pruebas, vio que su invento generaba 50 voltios, dos mas de los que necesitaba el coche para funcionar con el motor original.
Lo siguiente fue instalar las celdas de litio en una carcasa de aluminio configurada para la electrónica del coche (principalmente para limitar el consumo eléctrico, evitar problemas, y maximizar la vida de la batería); uno de los ajustes fue reajustar el pack para que suministrara 120 amperios, poco menos de la mitad del amperaje que el motor del coche necesitaba: entre 300 y 350. Y sin embargo, su experimento tuvo éxito.
Casi 30 kilómetros de autonomía a 56 KM/H
No sólo el vehículo arrancó y comenzó a moverse, fue capaz de alcanzar las 35 millas por hora (unos 56 kilómetros por hora) y recorrer una distancia de casi 30 kilómetros antes de que el pack de baterías hecho con vápers se agotara. La gran mayoría de sistemas del pequeño G-Wiz también funcionaron, como el sistema de frenado regenerativo, originalmente pensado para devolver parte de la energía a la batería y aumentar su duración. Para monitorizar posibles problemas relacionados con la carga y el rendimiento, instaló una app móvil que le permitía controlar los voltajes y las temperaturas.
Pero lo más eficiente del asunto es que no necesita construir otra batería hecha con vápers para seguir usando el vehículo. Su proyecto incluye una ranura a la batería del tipo USB-C con la que es posible recargarla, y basta con conectarlo a cualquier toma eléctrica mediante el cargador de un móvil o un portátil para repostarlo.
Aparte de la inventiva que ha demostrado con este nuevo motor eléctrico, y su picardía para reaprovechar un deshecho que abunda en su país -y además de algo nocivo-, es una demostración de cómo muchos materiales pueden tener una segunda vida. Quizás no sea el coche eléctrico con más autonomía o velocidad punta, pero desde luego el montaje de su motor sería realmente económico, aunque el mismo Doel admita que no es una solución comercial. En cualquier caso, no quita que sea un ejemplo curioso, divertido, e ingenioso de "energía renovable".
Imágenes del artículo: Chris Doel (vía YouTube)
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