Me parece fascinante cómo Marvel Studios ha ido mimando sus tramas a lo largo de todos estos años y sus más de 30 películas y series. Y no me refiero solo a los grandes arcos narrativos como la búsqueda de las Gemas del Infinito, o a la inesperada (y brillante) conexión legal entre Matt Murdock y Peter Parker en Spider-Man: No Way Home. No. Me refiero a esos pequeños detalles que dotan de coherencia y vida al Universo Cinematográfico de Marvel. Esos detalles que convierten una franquicia en una compleja mitología moderna, y uno de esos hilos narrativos tan discretos como entrañables es la historia del agente del FBI Jimmy Woo y su mágica evolución personal.
Todo empezó con una baraja de cartas
Jimmy Woo apareció por primera vez en Ant-Man y la Avispa en 2018, pero la historia empieza un poco antes, justo tras los sucesos de Capitán América: Civil War. Scott Lang, tras haberse unido a los Vengadores rebeldes en Alemania, termina bajo arresto domiciliario. Y quien se encarga de vigilarlo es ni más ni menos que el agente Woo. En aquella peli, lo conocimos como un funcionario del gobierno serio pero algo torpe, encantadoramente fuera de lugar entre superhéroes y Partículas Pym. Sin embargo, lo que realmente lo definió no fue su autoridad, sino su fascinación por los trucos de magia que Scott practicaba para entretener a su hija Cassie.
Scott aprendía magia a través de tutoriales de internet, y eso inspiró a Woo a intentarlo también, aunque con menos éxito. En Ant-Man y la Avispa lo vemos fallar repetidamente al intentar hacer aparecer una carta, con ese toque de humor que tan bien maneja Marvel. Y hasta ahí, parecía un simple gag. Pero claro, esto es el UCM y nada es solo un chiste.
La magia continúa en WandaVision
Y así, sin que nos diésemos cuenta, Marvel fue cocinando una historia paralela a fuego lento. En WandaVision, que se sitúa cinco años después de los eventos de Infinity War, Woo reaparece. Pero ahora, cuando se presenta ante Monica Rambeau, lo hace desplegando su tarjeta de visita con un elegante juego de manos. El truco de magia que no le salía años atrás, ahora lo ejecuta con soltura. Ese gesto revela que ha seguido practicando durante años. Una evolución sutil pero significativa que dice mucho del personaje.
Más adelante, en el episodio final de la serie, Woo demuestra que no solo ha mejorado sus trucos de manos. Utiliza una técnica clásica de mago, la distracción, para robar un teléfono móvil, liberarse de sus esposas y llamar a refuerzos del FBI. Todo esto en medio del caos de S.W.O.R.D., superpoderes y magia del caos. Woo, sin poderes pero con una habilidad que ha perfeccionado durante una década, se convierte en un héroe a su manera.
No deja de ser irónico que en una serie centrada en la brujería como WandaVision, una de las escenas más mágicas sea la de un hombre normal escapando de unas esposas gracias a lo que aprendió en un tutorial de YouTube. Y todo esto, sin necesidad de lanzar rayos ni abrir portales.
Ahora, cada vez que reviso alguna peli del UCM, lo hago con más minuciosidad. Porque nunca sabes qué historia se está desarrollando entre líneas. Estaré muy atento para ver si Jimmy termina entrenando en Kamar-Taj junto al resto de estudiantes de Artes Místicas en la próxima peli del Doctor Extraño. ¿Quién dice que no hay sitio para un ilusionista del FBI entre los hechiceros supremos? Marvel lleva años construyendo un universo tan denso como sorprendente. Y tramas como la de Jimmy Woo no solo lo hacen más creíble, sino también más entrañable. Si quieres encontrar tu propia subtrama preferida del UCM, todas las películas y series del Universo Cinematográfico de Marvel están disponibles en Disney+.
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