Hay quien dice que cualquier tiempo pasado fue mejor para Hollywood, y posiblemente no se equivoque. Ben Affleck, que conoce muy bien el negocio como actor, director y productor, no lo niega: antes una película de presupuesto medio podría encontrar su audiencia. ¿Y ahora? Las cosas se han puesto bastante más difíciles, de acuerdo al actor y productor estadounidense, que ve la industria rota en dos: las grandes franquicias y el catálogo infinito del streaming.
No es un problema creativo, sino simple economía... y matemática
Para Affleck, la raíz del problema no es creativa ni cultural, sino económica. Y los números, en este caso, no engañan: "Y la razón de esto es que es sumamente caro. Necesitas un mínimo de 25 millones de dólares para hacer la película, otros 25 millones para comercializarla —así que ya tienes millones de entrada— y luego, por proyectar la película, los cines se llevan también el 50%. Así que tienes que recaudar 100 millones antes de ganar ni un centavo. Eso sitúa a la gente en una posición de gran aversión al riesgo", explicó la estrella en una charla.
"Ya no se trata de '¿es esta una gran peli?', sino de '¿encaja en el algoritmo'"
"Y por eso, lo que tienes actualmente es una tendencia hacia un contenido más homogeneizado y, digamos, 'seguro'. Si vas a gastar esa cantidad de dinero, quieres asegurarte de que es una 'apuesta segura'. Por eso ves tantas secuelas y franquicias", añade. Y claro, siempre nos quedará Netflix, Prime Video... aunque estas plataformas se rigen por objetivos radicalmente distintos: "Ellos tienen una aritmética distinta basada en suscriptores y datos. Pueden ver exactamente en qué punto dejas de ver algo, qué es lo que te gusta, y usan eso para decidir qué producir. Ya no se trata de '¿es esta una gran película?', sino de '¿encaja esto en el algoritmo para mantener a la gente suscrita?'", agregó el que fuera Batman durante dos películas para Zack Snyder y Warner Bros.
El diagnóstico de Affleck no es el de alguien amargado, sino el de alguien que entiende las reglas del juego y las nombra sin eufemismos. Hollywood no se está muriendo, algunos estudios cada vez ganan más dinero, pero sí está cambiando de forma irreversible: hacia lo más grande, hacia lo más seguro, hacia lo que el algoritmo aprueba. Esto puede ir en contra de los creadores, pero al final no deja de ser la audiencia quién tiene la última palabra y debe ir a apoyar las pelis.
Imagen | El Botín (Netflix)
En 3DJuegos | Acabo de descubrir el origen de la maldad de Voldemort y es tan fascinante que no sé cómo no me había dado cuenta nunca al leer Harry Potter
Ver 0 comentarios