Después de que Marte conquistara a millones de espectadores en todo el mundo, hemos tenido que esperar 11 años para ver la nueva adaptación de un libro de Andy Weir en la gran pantalla. Proyecto Salvación mantiene en gran medida el mismo ADN de aquella, su espíritu científico y resolutivo, pero sorprende con una historia más ambiciosa y llena de giros inesperados. El principal es contar una historia de catástrofes en la que los humanos no son los únicos tratando de salvar su mundo. Una raza alienígena de eridianos ha mandado su propia misión en búsqueda de soluciones.
Pero quizás la mayor sorpresa se la deja para el final. Vivir una aventura juntos ha hecho que Grace (el protagonista humano) y Rocky (su compañero astronauta alienígena eridiano) hayan desarrollado una fuerte amistad trabajabando por salvar sus respectivos planetas. Una dura despedida parece apuntar al final de la historia, pero es entonces cuando una emergencia pone en peligro la misión de Rocky. Tras enviar en naves la solución que puede salvar a la Tierra, Grace decide arriesgarse a no poder volver a su planeta para salvar a su nuevo amigo alienígena. Se trata de un final a priori contraintuitivo en el género, donde la salvación del planeta siempre se pone como prioridad número uno y anclaje emocional del personaje. Y uno que sus directores no tenían claro si funcionaría hasta que les sorprendieron los tests de audiencia, como cuenta Phil Lord en una entrevista a IndieWire.
"Llegamos a pensar, quizás no quieren la parte en la que es profesor para una clase de bebés roca. ¡Pero esa parte les gustó también! O no les gusta que vive en un terrario y nunca puede volver a ver el sol. Pero les gusta porque está con su mejor amigo. Esa es una de las cosas que nos inspiró de la novela. Y que inspiró a [el guionista] Drew Goddard. Y todos nos pusimos de acuerdo y dijimos. "Ni de coña vamos a cambiar este final" Vamos a mantenernos firmes, porque hace la película interesante. La diferencia de otras. Y es algo que en ningún momento esperas que la película haga."
Más allá de sorprender al espectador, para Lord es un final que encaja con los temas de la película. "Al contrario que la mayoría de protagonistas espaciales, no se siente en casa en la Tierra." Más allá del deber con su planeta como científico, el corazón de Grace está en otra parte, y a nivel personal supone "progresar a la siguiente versión de sí mismo". La película no traiciona la misión en ningún momento. En un último vistazo a los científicos en la Tierra, vemos como han recopilado las muestras del depredador alienígena junto con todos los vídeos que grabó Grace, teniendo todo lo que necesitan para ponerse a trabajar en una cura.
Para los lectores es además un final prácticamente idéntico al de la novela original, que en su momento finalizaba también con una clase de alumnos eridianos levantando sus garras. Hay detalles que la película decide omitir para no enmarañar más la trama, como que la superviviencia de Grace se pone en duda hasta el mismo final por no saber qué podrá comer en Eridani 40. La cinta también pasa por encima otro aspecto interesante del libro como es la teoría de la panspermia. Por la cual Grace teoriza que tanto astrófagos como humanos y eridianos provienen del mismo ancestro microbiótico alienígena, dándole una nueva capa a su amistad con Rocky.
Sea por el final, por la aventura en sí, por Ryan Gosling o un poco por todo a la vez, Proyecto Salvación ha sorprendido en crítica y taquilla, y es ya una de las películas más importantes del año. Parece que el éxito les ha pillado algo desprevenidos, porque Andy Weir ha pasado de tantear en su cabeza la idea de una secuela a considerarla seriamente. Que pase a corto plazo ya parece más improbable, ya que de momento el novelista se encuentra sumergido en otro proyecto.
En 3DJuegos | Ni Jon Nieve ni Arya Stark, el personaje más querido de Juego de Tronos por los fans es otro y no me sorprende para nada
Ver 0 comentarios