Un juego como Diablo IV, que intenta mantener la atención de los jugadores a través de actualizaciones recurrentes, temporadas y expansiones, debe planificar sus contenidos post-lanzamiento con bastante antelación. Sin embargo, dichas novedades pueden requerir de muchos meses de desarrollo y superar los tiempos habituales en la industria de los videojuegos; una situación que ahora sabemos que se ha dado con Blizzard y Lord of Hatred. A fin de cuentas, resulta que la compañía se puso manos a la obra con este DLC antes de lanzar la experiencia base.
Zaven Haroutunian, director asociado de Diablo IV, ha hablado de esta curiosa situación en una entrevista concedida a IGN donde aborda las vicisitudes de desarrollar Lord of Hatred y la culminación de la historia con el enfrentamiento final contra Mefisto. Porque la producción del segundo DLC del ARPG experimentó cambios inesperados para Blizzard, dado que algunas de sus características se movieron para que llegaran al juego base antes del estreno de la expansión.
"A lo largo de todo el desarrollo de Lord of Hatred, el número de actividades varió, esa es la mejor manera de decirlo", comenta Haroutunian en la conversación. "En parte, esto se debió a que el proyecto comenzó hace mucho tiempo; lo hemos estado desarrollando de alguna manera desde antes del lanzamiento del juego base, así que lleva gestándose bastante tiempo. Y, a lo largo del proceso, algunas cosas que estaban en fase de prototipo o desarrollo terminaron implementándose antes de tiempo. Pensábamos: 'Un modo horda estaría bien, pero lo que sería aún mejor es lanzarlo cuanto antes'". De este modo, el plan original de Blizzard era lanzar las Hordas Infernales con el segundo DLC de Diablo IV. Sin embargo, el equipo recapacitó y concluyó en que dicha experiencia merecía ser disfrutada por todos los jugadores, incluyendo los que no quieran comprar Lord of Hatred.
El último parche de Diablo IV ha hecho que los jugadores puedan volverse inmortales
Si bien es cierto que Blizzard sigue trabajando en novedades para Diablo IV, también tiene faena por delante en lo que respecta a la corrección de errores. De hecho, la compañía tiene que arreglar un desaguisado reciente que ha alterado la dinámica del ARPG hasta el punto de romper casi todas las clases disponibles. Básicamente, la compañía intentó solucionar un error y terminó provocando que los personajes sean totalmente invulnerables al mejorar un rasgo concreto. De este modo, los jugadores ahora tienen una manera de ser inmortales; un problema que, seguramente, Blizzard no tardará en corregir.
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