Qué majete parece Jon Favreau. Hoy cumple cumple 60 años, vació en Queens, Nueva York, debutó en el cine como el tutor de Rudy (1993), escribió y protagonizó Swingers (1996) y hasta fue Pete Becker, el novio millonario de Monica en Friends. ¡El del campeón de lucha definitiva! Nada de eso hacía pensar que acabaría siendo uno de los nombres más importantes de Hollywood del siglo XXI.
Campeón de franquicia definitva
En 2008 dirigió Iron Man, la peli con la que Marvel Studios abrió su universo cinematográfico compartido, y se reservó el papel de Happy Hogan, el chófer y guardaespaldas de Tony Stark. Repitió en Iron Man 2, ejerció de productor ejecutivo en Los Vengadores y Vengadores: Endgame, y Happy acabó colándose también en las pelis de Spider-Man de Tom Holland y en Deadpool y Lobezno. Iron Man está desde 2022 en el National Film Registry, el archivo de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, y no es poca cosa para una peli de superhéroes que muchos daban por arriesgada y un fracaso antes de tiempo.
Su otra gran casa es una galaxia muy, muy lejana. En 2019 creó The Mandalorian junto a Dave Filoni para el estreno de Disney+, y con Din Djarin y Grogu devolvió a Star Wars ese sabor a western del espacio que muchos echábamos de menos. Antes ya había puesto voz a Pre Vizsla en The Clone Wars y a Rio Durant en Han Solo. Este año dio el salto al cine con The Mandalorian y Grogu, que encabezó la taquilla en su estreno aunque dividió a la crítica. Con todo, y por muy fan que sea de Marvel y de Star Wars, creo que sus trabajos más interesantes no están en ninguna de estas dos franquicias…
Chef, Zathura y El libro de la selva
A la hora de reivindicar a mi Favreau favorito, que no es el de los grandes universos. Zathura: una aventura espacial (2005), basada en el libro de Chris Van Allsburg, el autor de Jumanji, es una aventura familiar llena de efectos especiales clásicos que gustó a la crítica pero no funcionó en taquilla, y que merece mucho más cariño del que tuvo. Chef (2014) es su peli más personal: la escribió, la dirigió y la protagonizó, costó 11 millones y recaudó 45, y de ella salió The Chef Show, el programa de Netflix que presenta junto al cocinero Roy Choi. Luego está El libro de la selva (2016), que con un niño de carne y hueso rodeado de animales digitales se llevó el Oscar a los mejores efectos visuales. Es esa clase de película que te hace pensar que la tecnología puede servir para contar algo pequeño, y no solo para hacer ruido. ya solo con su versión, terrorífica, del Rey Louie interpretado por Christopher Walken y tener a Bill Murray cantando Busca lo más vital, merece la pena. Feliz cumpleaños, Jon.
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