Unos años antes de que Walt Disney transformara el mundo de la animación con el estreno de Blancanieves y los siete enanitos (1937), este ya había diseñado un buen puñado de personajes icónicos que formaban parte de los cortos de la compañía, como Mickey Mouse, el fallido Oswald o el Pato Donald. Fue en 1934 cuando este último hizo su primera animación en pantalla, convirtiéndose en un auténtico furor de masas gracias a su carácter fuera de la norma y el alivio cómico que suponía. A partir de ahí comenzó una carrera llena de luces y sombras que ha abarcado películas, series, videojuegos y que, 92 años más tarde, sigue en plena forma.
El personaje más egoísta de Disney
La primera aparición del Pato Donald se remonta a 1934 (aunque un personaje muy similar aparece en tiras cómicas previas) como parte del corto "The Wise Little Hen", en el que una gallina buscaba ayuda para sembrar el maíz y darle de comer a sus polluelos. En esa ayuda, Peter Pig (un personaje que quería aprovecharse del éxito de Los Tres Cerditos de 1933) y el propio Donald eran unos malos vecinos que ponían como excusa para no trabajar que les dolía la barriga.
Desde un primer momento, Donald mostraba el carácter irascible y egoísta con el que tradicionalmente se le conocía, aunque luego hayamos visto versiones más gentiles. Fue precisamente ese cambio de arquetipo frente a la perfección característica de Disney el que hizo que pronto llamara la atención de los espectadores y supusiera un alivio cómico ácido y distinto. Por ese motivo, un año más tarde, ya formaría parte de las tiras cómicas de Mickey Mouse como personaje secundario y, en 1938, tendría la suya propia de la mano de Al Taliaferro.
La primera ampliación de la familia del pato vino en 1938 con la inclusión del primo Gus el Ganso y, en 1940, por fin nació Daisy como su acompañante sentimental antes de sufrir una radical transformación y formar parte de La Segunda Guerra Mundial.
La etapa más oscura del Pato Donald
Aunque Disney se haya empeñado en ocultar toda la etapa relativa a La Segunda Guerra Mundial, lo cierto es que la compañía puso su grano de arena en el conflicto con el bando Aliado con diferentes cortos, como es el caso de Victory Throught Air Power (1943). Lo que no podía esperarse es que su nuevo personaje estrella se convirtiera en víctima de los nazis al trabajar en una fábrica.
Se trata del corto Der Fuehrer's Face, también de 1943, el cual ganó el Premio Oscar al Mejor Cortometraje Animado. Más controvertido fue "Los Tres Caballeros", obra nacida para acercar posturas como Latinoamérica y que resultó polémico por la representación de estereotipos culturales, así como escenas salidas de tono.
Unos pocos años después, en el formato cómic, Carl Barks tomó las riendas del personaje, dando lugar a elementos tan icónicos como la ciudad de Patoburgo o la creación del Tio Gilito (1947).
Tras varias décadas de perfil bajo del personaje, en 1987 nació la aclamada serie de Patoaventuras (hito generacional casi) y más tarde formaría parte de la también queria House of Mouse.
Su transformación a hechicero
En 2002 se lanzó Kingdom Hearts; proyecto que combinaba la magia de Final Fantasy con las franquicias de Disney en un JRPG novedoso y lleno de virtudes. El Pato Donald (junto a Goofy) pasaba a formar parte del trio inicial de personajes como compañeros del Portador de la Llave Espada, Sora.
En este videojuego, Donald asumía el rol de mago, empleando hechizos conocidos de la saga de Square como Electro, Hielo o Gravedad. Sin embargo, tras tres entregas, este fue protagonista de una de las escenas más icónicas para todos los que somos amantes de la franquicia.
Esta se producía en Kingdom Hearts 3 cuando pasaba a coronarse como el hechicero más poderoso de ambas sagas gracias al uso del Zetafulgor. Lejos de ser un simple guiño, que Donald sobreviviera a usar tal magia lo puso por encima de los propios dioses de Final Fantasy en el lore. Ni Bahamut ha sido capaz de alcanzar una potencia similar, ya que este emplea Megafulgor.
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