Antes de Din Djarin estaba Jubal Early. En el año 2002, los fans de la saga Star Wars no podíamos ni soñar con que, un par de décadas más tarde, nos esperaría una serie como The Mandalorian. La llegada de este personaje, un cazarrecompensas mandaloriano que cruzaría su camino con Luke Skywalker o recuperaría al legendario Boba Fett, abrió un nuevo horizonte para la saga en el formato de acción real. Hasta entonces, cualquier acercamiento a la space opera era recibido con una ilusión desesperada y tremenda, un vacío que surgía tras el cierre de la trilogía de precuelas y que se llenaba con otras producciones televisivas igualmente fascinantes, como Battlestar Galactica o Firefly. Del trauma generacional que supuso la cancelación de Firefly ya os he hablado antes en 3DJuegos, pero lo que nunca os conté es que el último episodio de la primera temporada, y hasta que se estrene la serie de animación, el último episodio de la serie, es mi preferido. ¿La razón? Es, sin duda, lo más Star Wars que he visto sin ser Star Wars de verdad.
La televisión contemporánea de ciencia ficción experimentó un punto de inflexión con la concepción de Firefly (2002). Creada por Joss Whedon bajo el sello de Mutant Enemy Productions, esta serie estableció un universo donde la precariedad del borde exterior chocaba con el totalitarismo de la Alianza de Planetas Centrales, un auténtico Western con formato de space opera televisiva. Cancelada abruptamente tras apenas catorce episodios, la serie alcanzó un estatus de culto, consolidado en gran medida gracias a su decimocuarto episodio, Objetos en el Espacio (Objects in Space). Este episodio no solo fusiona la tensión de un thriller espacial con reflexiones filosóficas profundas, sino que, en esencia, destila los tropos fundamentales de Star Wars, llevándolos a un terreno existencial y psicológico.
Jubal Early (Richard Brooks)
En este capítulo la tripulación de la nave Serenity se enfrenta a un intruso inesperado: el cazarrecompensas Jubal Early, que se infiltra con el objetivo de capturar a River Tam y cobrar la recompensa ofrecida por la Alianza. A lo largo del episodio, Early recorre la nave jugando un juego psicológico de gato y ratón, mientras River, utilizando su aguda percepción y habilidades telepáticas derivadas de los experimentos de la Alianza, se mimetiza con los espacios de la Serenity, percibiendo los objetos y la realidad de forma pura y fenomenológica. Este enfrentamiento se convierte en un duelo existencial y filosófico más que físico, donde se exploran la moralidad, la percepción de la realidad y la relación de los personajes con el vacío del espacio.
Por cierto, el nombre de Jubal Early en Firefly es un guiño histórico al general confederado Jubal Early, conocido por su papel en el bando derrotado del Sur. Esta referencia encaja con el trasfondo de la serie, donde muchos personajes, como Malcolm Reynolds, son veteranos de una guerra civil perdida y viven al margen de un sistema dominante tras haber formado parte del bando perdedor.
La nave de Boba Fett (Star Wars), arriba, y la de Jubal Early (Firefly), abajo
La poética del Espacio
La creación de Objetos en el Espacio se dio bajo circunstancias extraordinarias. Joss Whedon gestionaba simultáneamente tres producciones televisivas (Buffy Cazavampiros, Angel y Firefly), lo que obligó al equipo de guionistas, con Tim Minear a la cabeza, a trabajar bajo plazos vertiginosos, a veces terminando borradores en apenas cuatro días. A pesar de ello, el episodio se convirtió en una historia profundamente personal. Aunque fue el décimo episodio filmado, se emitió como cierre de la serie y representó un epílogo temático y filosófico.
Este episodio examina cómo los humanos imbuyen a los objetos de significado, mientras el universo sigue indiferente
El origen de la trama surge de una epifanía adolescente de Whedon: mientras veía Encuentros en la tercera Fase en Londres, comprendió que los objetos existen por sí mismos, disociados de la conciencia humana. Esta intuición, reforzada por lecturas de La Náusea de Sartre, se tradujo en la narrativa de un universo neutral y mudo, donde el valor, la belleza o la amenaza de los objetos son proyecciones de la mente humana. La producción reflejó esta filosofía mediante la "poética del espacio": Whedon recorrió solo la nave Serenity para mapear la percepción del antagonista del episodio, Jubal Early. El diseño de Carey Meyer y Loni Peristere permitió sets contiguos que facilitaban largas tomas ininterrumpidas, mientras Zoic Studios replicó estos movimientos en CGI, creando una continuidad visual que reforzaba la inmersión.
River Tam (Summer Glau) en el episodio Objetos en el Espacio (Objects in Space) de Firefly
Objetos en el Espacio se aparta de la narrativa tradicional, enfocándose en lo fenomenológico, como os decía antes, que es una palabra estupenda. El episodio examina cómo los humanos imbuyen a los objetos de significado, mientras el universo sigue indiferente. La joven River Tam se mueve por la nave percibiendo la realidad de forma pura, sin los filtros sociales ni emocionales. Influido por el absurdismo de Albert Camus, que describe el conflicto entre la búsqueda humana de sentido y el "silencio irrazonable" del universo, el episodio convierte la intrusión de Early en un catalizador que obliga a la tripulación a confrontar su vulnerabilidad. La narrativa demuestra que los conflictos más profundos no siempre requieren de ejércitos o explosiones, sino de la interacción íntima entre seres humanos, sus miedos y sus conciencias.
River Tam y Jubal Early representan dos extremos del absurdo existencia
En Objetos en el espacio, River Tam y Jubal Early representan dos extremos de este absurdo existencia: River, secuestrada y torturada por la Alianza, posee habilidades telepáticas y marciales extremas derivadas de la mutilación cerebral, percibiendo emociones y pensamientos ajenos como impactos físicos, lo que la convierte en una presencia peligrosa pero capaz de proteger a la Serenity desde su hiper-empatía; frente a ella, Jubal Early, amoral, sádico y filosófico, encarna la "mala fe" sartreana, cosificando a la tripulación y justificando su violencia como parte de su trabajo.
Han Solo (Harrison ford en Star Wars) y Malcom Reynolds (Nathan Fillion, en firefly)
Un Star Wars que no es Star Wars, pero se parece mucho
Firefly adopta y radicaliza la estética del "futuro usado" iniciada por Lucas en Star Wars: naves abolladas, tecnología en reparación constante, ropa sucia y ambientes polvorientos. Yo me imagino la mesa holográfica de dejarik del Halcón Milenario con manchas secas de tazas. Firefly y Whedon recogen esta idea de un "universo vivido" para hacerlo más cercano y real al espectador. siguiendo este mismo hilo, Serenity y el Halcón Milenario son refugios para sus tripulantes, pero con diferencias esenciales: Serenity es un carguero ligero sin defensa militar, cuya supervivencia depende de astucia y velocidad; el Halcón es un carguero armado, capaz de batallas abiertas. Pero que los dos capitanes de las dos naves, Malcolm Reynolds y Han Solo, se parecen y son muy de disparar primero, es indiscutible y la propia serie jugaba con la idea.
Que los dos capitanes de las dos naves, Malcolm Reynolds y Han Solo, se parecen y son muy de disparar primero, es indiscutible
Más allá de la estética, las dos franquicias podrían coexistir en el mismo universo narrativo: mientras Han y Luke luchan contra el Imperio heroicamente, Malcolm Reynolds busca sobrevivir al control opresivo de la Alianza. En Firefly, las similitudes con Star Wars se revelan en la estructura de poder y los arquetipos clásicos, aunque con un giro más oscuro y pragmático: la Alianza ejerce control totalitario y manipulación cultural sobre los mundos periféricos, reflejando al Imperio, mientras que los protagonistas son criminales supervivientes en lugar de rebeldes idealistas, explorando la moralidad gris de la periferia galáctica; de manera análoga, el cazarrecompensas Jubal Early contrasta con figuras como Boba Fett. incluso sus naves espaciales se parecen también mucho. Será cosa mía, pero la primera vez que vi este episodio no dejé de pensar ni un instante "este pájaro es el Boba Fett de Whedon”. Si sois fan sde Star Wars, cuando veías este capítulos (o volváis a verlo), imaginad al personaje con el uniforme del Cazarrecompensas de El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi: se os quitará el regusto amargo que dejó El Libro de Boba Fett.
Objetos en el Espacio representa una síntesis de todo lo que hace grande a Star Wars, pero con la libertad de operar fuera de sus restricciones corporativas y narrativas de la galaxia de Lucas. Fusiona estética, filosofía, psicología y narrativa para ofrecer un episodio que es, en todos los sentidos, un "episodio de Star Wars" sin pertenecer al canon. Por eso, si alguna vez os habéis preguntado cuál es mi episodio favorito que captura la esencia de Star Wars sin serlo, la respuesta es clara: Objetos en el Espacio. No es solo un capítulo magistral para una serie malograda pero excepcional, sino una lección de cómo la ciencia ficción puede explorar el alma humana, el poder, la moral y el vacío del universo con una intensidad elegante e inteligente.
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