La gran paradoja de Warhammer 40.000. La Humanidad está condenada a morir si no vuelve el Emperador, pero que lo haga quizá sea mucho peor

La gran paradoja de Warhammer 40.000. La Humanidad está condenada a morir si no vuelve el Emperador, pero que lo haga quizá sea mucho peor

En internet circulan muchas teorías que apuntan a que el personaje podría regresar como una entidad del Immaterium equivalente a un dios del Caos

Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
Warhammer 40.000
mario-gomez

Mario Gómez

Editor Senior

El universo de Warhammer 40.000 describe un panorama increíblemente hostil para todas las facciones que se disputan el control de la galaxia, si bien parece justo afirmar que la Humanidad es una de las que tienen peor prospecto; con infinidad de frentes abiertos y un dios-Emperador —el mayor aliado que han tenido los nuestros en la ambientación 'grimdark' de Games Workshop— que lleva miles de años en estado de descomposición, luchando contra el Caos a través de una proyección espiritual que se alimenta del sacrificio de mil psíquicos diarios en el Trono Dorado de Terra. Unos defienden que la resurrección de este personaje representaría el inicio de un "final bueno" para la historia, mientras otros ven ahí un giro de guion mucho más pesimista.

El dios-Emperador de la Humanidad está (más o menos) muerto. Quien una vez salvó a los habitantes de la Vieja Terra de una edad oscura de tecno-barbarismo fue traicionado por algunos de sus hijos genéticos, los Primarcas, capitaneados por Horus Lupercal de la legión de los Lobos Lunares. Aunque este último perdió en última instancia, durante la batalla final de la Herejía logró herir de gravedad al Emperador, quien lleva desde entonces batiéndose supuestamente entre la vida y la muerte. Su cuerpo físico no es más que un cadáver, pero una de las pocas concreciones que hace GW dice que el sacrificio de mil psíquicos al día mantiene sus funciones: hacer de faro para las naves humanas que viajan por el espacio mediante atajos en el Immaterium y luchar contra los demonios que viven allí.

Warhammer 40.000

La resurrección del dios-Emperador de la Humanidad es posible, en teoría. El personaje es un Perpetuo, y su alma debería ser capaz de regenerar su cuerpo. ¿Por qué motivo no lo hace, poniendo fin al conflicto con sus propias manos? Lo interesante del asunto es que existen mil hipótesis al respecto, y todas parecen igual de válidas —si bien algunas consideran que es mejor dejar las cosas estar.

Unos dicen que el sacrificio diario de mil psíquicos en el Trono Dorado impiden al gobernador volver a la vida, como si quisieras reiniciar un ordenador que se niega a salir temporalmente del sistema operativo. Otros dicen —esta teoría me gusta mucho en lo personal— que el dios-Emperador es perfectamente capaz de mantener encendido el faro y de valerse por sí mismo en el Immaterium gracias a la fe imperial de miles de millones de humanos, y que el rol de los psíquicos es del todo inútil; que es la otra cara de una teoría que dice que la proyección astral funciona de manera independiente a un cadáver físico que no sirve para nada.

Quizá sea mejor que el Emperador no vuelva

Aclarado este contexto, en internet se pueden encontrar también a quienes defienden que el regreso del dios-Emperador no representaría la salvación de la Humanidad, sino su aniquilación definitiva. "Estoy seguro de que el dios nacido del sacrificio de cientos de miles de humanos cuyos seguidores proclaman 'el odio es el mayor regalo del Emperador' será un buen tío; tiene toda la pinta de que será así" comenta en YouTube con tono claramente sarcástico un usuario que se identifica como DerekS-kq3zh. Idea que tiene sentido si consideramos que los dioses del Caos (Nurgle, Khorne, Slaanesh y Tzeentch) surgieron directamente de las emociones de criaturas como los humanos.

Mortarion Mortarion, uno de los Primarcas caídos que ahora sirven a los dioses del Caos.

Por otro lado, vale la pena recordar que el propio dios-Emperador preparó una facción de poderosos psíquicos, los Caballeros Grises, para devolver su cuerpo al Trono Dorado en caso de que abandonase el sitio por cualquier motivo. Es un misterio por qué lo hizo: quizá fuese para asegurarse de poder volver si tuviese que resucitar, o para engañar a toda la Humanidad con algo en lo que creer, o tal vez considerase que el cadáver sería capaz de mantenerle vivo en el Immaterium. Y también está la posibilidad de que sea un protocolo de emergencia, temiendo resucitar como una nueva entidad del Caos capaz de rematar a su séquito.

Sea como fuere, la realidad es que no sabemos si el dios-Emperador está del todo muerto o no; ni tampoco hasta qué punto tenía las cosas bajo control cuando decretó qué debía hacerse con su cuerpo, hasta qué punto es independiente de él, para qué sirven esos sacrificios o si sus seguidores hacen lo correcto manteniendo el ritual en marcha durante estos miles de años. Es una crueldad no saberlo, pero razonablemente también es parte de la magia.

En 3DJuegos | Este mundo de Warhammer 40.000 es una mina de oro de memes, pero sus habitantes lo han pasado peor que nadie

En 3DJuegos | No todos los fans de Warhammer estarán dispuestos a aceptar que tiene una parte ridícula e infantil, pero sin ella no habría llegado tan lejos

VÍDEO ESPECIAL

2.558 visualizaciones

20 RPG buenísimos PERO OLVIDADOS

El mundo de los videojuegos es amplio y está lleno de aventuras grandes y ambiciosas, pero el género que más solemos asociar a esto es el de los RPG. Tal es así que hay auténticas obras maestras que, simplemente, han caído en el olvido. Y de esas venimos a hablar hoy.En el nue...