Es curioso que se piense que los becarios siempre se quedan con lo que nadie quiere hacer cuando están haciendo las prácticas en alguna empresa. Todos hemos pasado por ello, y hay quienes han tenido más suerte recalando en según que lugares para hacer sus prácticas, y otros no tanta. El protagonista de esta historia es un caso curioso ya que reúne lo más representativo de los dos espectros. Fue enviado a un viaje de negocios a la que habían invitado a la empresa para la que trabajaba y ganó algo que, eventualmente, supondría su salida prematura del lugar en el que quería hacer las prácticas: una RTX 5060.
Traicionado por un compañero de trabajo
El anónimo becario se encontraba realizando sus prácticas de empresa en una afincada en Shanghai cuando esta le envió junto con otro compañero a un viaje de negocios con todos los gastos pagados a Suzhou el 14 de noviembre -como explica el portal Techspot vía Mydrivers.com. Ambos debían asistir a un evento que organizaba Nvidia. Durante el mismo, tuvo lugar un sorteo para los asistentes de una RTX 5060, valorada en 3000 yuanes (unos 368 euros). Para sorpresa de los dos asistentes de la empresa que nos ocupa, el joven becario ganó la rifa y se hizo con la GPU.
Sin embargo, su compañero informó a sus superiores de cómo había conseguido la tarjeta gráfica. Al regresar a Shanghai, y argumentando que la empresa era la que había cubierto todos los gastos del desplazamiento, debía ser la entidad la que se quedara con la GPU, no el becario. El compañero que informó a la empresa se defendió diciendo que el departamento financiero de esta ya sabía de la situación, aunque no era verdad, no sabían que la hubiera ganado en una rifa hasta que se chivó quien acompañaba al becario.
La empresa le invitó a buscarse otro lugar de prácticas
Pese a que se demostró falso testimonio por parte del otro enviado el evento de Suzhou, la compañía no se retractó de su demanda y le sugirió (aunque nunca por la fuerza) que entregara la GPU. El becario se negó, ya que la había conseguido de forma fortuita, sin costarle nada a la empresa en realidad, y sólo por suerte. Inicialmente la compañía lo dejó en paz pero desde recursos humanos le insistían en que comenzara a buscar otro lugar de prácticas si no entregaba la tarjeta gráfica.
Al final, el becario firmó su renuncia a hacer sus prácticas en la empresa el 19 de noviembre, llevándose con el (claro está) la RTX 5060, sin embargo este episodio ha generado un debate bastante intenso acerca de quien era el verdadero propietario del premio de la rifa. Según abogados que han analizado el caso, se debería determinar si en efecto la gráfica se consiguió por pura suerte o si, por haber hecho posible que el becario participara en la rifa enviándolo allí, pues fuera la propietaria ulterior de lo que consiguiese en Shuzhou.
No obstante, no ha salido a la luz la política de la empresa respecto a lo que sus empleados pueden reclamar como propio si se ha conseguido durante un viaje oficial de negocios. Si no está bien especificado, legalmente no podían reclamar la GPU. Al menos, el becario pudo conservar la gráfica, no le pueden recriminar legalmente que se la haya quedado, y desde luego debe de haber lugares mejores en los que llevar a cabo sus prácticas.
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