A estas alturas no debe sorprenderte que A Plague Tale Requiem sea tan bueno - Análisis

A estas alturas no debe sorprenderte que A Plague Tale Requiem sea tan bueno - Análisis

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A estas alturas no debe sorprenderte que A Plague Tale Requiem sea tan bueno - Análisis

Si has sido jugador en los últimos cinco años, no debe sorprenderte lo buenos que son en Asobo Studio. Sólo en los últimos tres, de hecho, han lanzado una nueva IP que se ha convertido en toda una referencia para los fans de los videojuegos de la vieja escuela como lo fue A Plague Tale Innocence, y también han revitalizado una marca que llevaba varios años en el cajón de las propiedades intelectuales de Microsoft con el estupendo Flight Simulator de 2020 ("vínculo afectivo" con los de Redmond que se extiende a este juego, disponible gratis para los usuarjos de Xbox Game Pass). Ahora, en 2022, vuelven a la carga con A Plague Tale Requiem y tienen muy claro lo que quieren que, además, es sorprendentemente parecido a lo que quiero yo: Uno de esos videojuegos de los que ya no se hacen.

La gran pega si eres nuevo aquí es que el título no se toma la más mínima molestia en introducir lo que sucedió en su predecesor. Si no lo jugaste te aguantas, básicamente. Es cierto que la secuela funciona bien de forma independiente si somos capaces de tener paciencia con la exposición y de llenar algunos espacios vacíos sacando nuestras propias conclusiones, pero llama la atención que no se ha hecho ningún esfuerzo en el prólogo por dotar de contexto a la gente nueva… 

En cuanto nos atrapa ya no hay forma de querer abandonar la aventura

No voy a hacer el clásico ejercicio de contarte de qué va el videojuego, porque además de ser un concepto bastante trasnochado considero que debes ser tú quien lo descubra. Sólo te introduciré diciendo que hay una aterradora plaga de ratas en su fantasía medieval, y que la clave para detenerla la tienen los dos hermanos protagonistas: Amicia y Hugo (excelentemente doblados al castellano, por cierto, como el resto del reparto; en una decisión de localización nueva para la saga y que aplaudo). A partir de ahí vivimos con ellos un periplo por distintas localizaciones que no sólo tiene muy bien lograda la sensación de viaje, sino que además es realmente interesante desde todos los puntos de vista. Quizá tarda un poquito en arrancar, pero en cuanto nos atrapa ya no hay forma de querer abandonar la aventura hasta no saber cómo termina. Lo logra con muchos resortes, salpicando la narrativa de intrigas y ganchos, pero también lo consigue salpicando la experiencia de abundantes secundarios que nos van acompañando en momentos determinados, y que hacen las mecánicas jugables muy variadas puesto que cada uno de ellos aporta su granito de arena en forma de ayuda de la que podremos hacer uso.

Jugabilidad con sello A Plague Tale

Si jugaste a la primera parte ya lo sabes, y si no te lo cuento. Esta saga son videojuegos de tipo singleplayer, pero donde casi siempre vas acompañado por alguien. Ya sea el pequeño Hugo al que hay que proteger, como esos otros personajes de los que te hablaba antes. La intención de sus responsables es en todo momento la de que estemos siempre cambiando, siempre haciendo cosas diferentes y que consigamos, de este modo, una experiencia variada. Esto es muy importante en un título de estas características, especialmente cuando duplica la duración del original que, en esta ocasión pasa a rondar las 16-20 horas, en función de nuestro interés por encontrar todo lo que el programa ofrece.

A Plague Tale: Requiem.

Y es que la exploración es, otra vez, uno de los pilares de Requiem. Hay muchas partes del juego en las que tenemos que recorrer un escenario lineal para que los personajes hablen puesto que, al margen de las espectaculares cinemáticas de las que hace gala el título, también hay mucho diálogo in-game. El desarrollo, por lo demás, es lineal; aunque sí se nota que los niveles son más grandes y tienen más recovecos de cara a encontrar los siempre necesarios ingredientes para elaborar ya sea municiones para nuestras herramientas de combate, como mejoras para éstas. Ambas partes conforman la parte de fabricación del juego, que es muy similar a la del anterior, y que nos obliga a ir despacio y husmear por los decorados para ver qué encontramos. Además, también hay algunos coleccionables que encontrar en forma de recuerdos que podremos revisitar y objetos. Algunos de ellos no tienen demasiada relevancia más allá de nuestra ansia completista, pero sí hay otros que nos hablan de los personajes, de sus inquietudes y les dan cierta profundidad.

Este planteamiento más bien lineal, como digo, sucede en la mayoría de capítulos; sin embargo, hay partes en las que el programa abre su prisma tanto que tiene tan grandes que coquetean con conceptos de mundo abierto, pero en forma muy modesta y tremendamente acotada. Partes en las que se nos advierte de que si salimos no podremos volver, puesto que hay varias cosas para hacer, objetos que recolectar o coleccionables que encontrar. Su importancia es relativa, no vayamos a pensar que es una revolución para la marca, pero es agradable que prueben alguna cosa nueva.

A Plague Tale: Requiem.

Porque si algo caracteriza al juego es su escasa innovación jugable. Imagino que sus responsables pensaron que ya era suficiente riesgo llevar la contraria a las tendencias de mercado y lanzar un videojuego de aventuras en tercera persona, lineal y de carácter individual; como para pensar en cambiar mucho la fórmula respecto a la primera parte y alienar a los que la compraron. Donde más se nota esa continuidad, por ejemplo, es en el combate. Hay más bien pocos cambios, pero todo sigue funcionando bien. Hay alguna opción más a utilizar en combinaciones, y algún arma que debuta, pero en líneas generales: idéntico. Esto significa que seguimos teniendo entre manos un estupendo piedra, papel o tijera en el que tenemos que pensar qué tipo de enemigo tenemos en frente, y qué tipo de combinación de arma con munición es la mejor para derrotarle. ¿Cabeza descubierta? Honda con piedra a la cabeza y caerá redondo. ¿Comandante blindado hasta arriba? Disparo a su punto débil para desmontar su armadura, arrojamos jarrón con líquido combustible a sus pies y una certera flecha con Ignifer para prenderle fuego a todo. ¿Soldado con antorcha iluminando su camino en la oscuridad sobre las ratas? Exstinguis para apagarla y la plaga de criaturas hará el resto.

De hecho, las ratas son las grandes protagonistas a efectos de iconografía en el videojuego, pero lo cierto es que su presencia en la experiencia jugable propiamente dicha sigue siendo más bien puntual. Hay más momentos tipo Uncharted que en la primera parte, secciones planteadas muy al estilo escena de acción de Hollywood donde tenemos que huir de sus oleadas; pero por lo demás están muy acotadas a los rompecabezas: las ratas son una barrera natural que tenemos que sortear utilizando el ingenio. Hay otros puzzles para abrir puertas, derribar estructuras o montar improvisadas escaleras que nos permitan alcanzar posiciones más altas, pero todos en general tienen en común que son muy sencillitos y que, de hecho, si nos atascamos el juego incluye un sistema de pistas por el que nuestros compañeros nos van diciendo lo que tenemos que hacer. Es de agradecer que se pueda graduar, no sólo su presencia o ausencia total, si no también con qué frecuencia aparecen.

A Plague Tale: Requiem.

Por lo demás, hay algunos otros detalles atractivos que tienen que ver con cómo participamos nosotros mismos de la campaña. Por ejemplo, no hay decisiones como tales, pero sí un curioso sistema de progresión que se basa en ellas. Es decir, si somos de usar mucho el sigilo potenciará nuestra barra de cautela, por poner el caso. Hay tres (Cautela, Agresividad y Oportunismo) y cada una de ellas nos permite desbloquear cuatro pequeñas habilidades. No es que ninguna de ellas nos vaya a cambiar la vida, pero son un acicate interesante para ver cómo evoluciona la forma de disfrutar de Requiem en caso de querer rejugarlo.

¿Los mejores gráficos de 2022 son los de Requiem?

Se acerca la recta final de año y toca poner sobre la mesa los videojuegos con mejores gráficos del año, y seguro que desfilan ahí títulos tan potentes como Horizon: Forbidden West, Dying Light 2, Scorn o God of War: Ragnarok. No obstante, también creo que estará el nuevo A Plague Tale.

A Plague Tale: Requiem.

Si quieres alucinar con cómo se ve en movimiento, tienes sobre estas líneas el hermoso videoanálisis a 4K y libre de spoilers, así que aquí vamos a comentar cosas más específicas porque, a pesar de que el conjunto es apabullante, hay algunas cosillas que mejorar. Por un lado, que el juego no tiene los cada vez más habituales modos de fidelidad, rendimiento y demás, si no que lo que hay es lo que hay… opción que no me parece mal en absoluto, es una decisión del equipo de Asobo que, por supuesto, respeto al 100%. No obstante, el juego no acaba de ser tan nítido como yo esperaba en cuanto a resolución, y no es únicamente porque tenga un ligero efecto de lente (casi de ojo de buey) que emborrona los costados, sino también porque en líneas generales falta algo de resolución y se nota en unas ocasiones más que en otras. Por otro lado, el juego tiene por objetivo los 30 FPS pero tampoco termina por lograrlos con la constancia que sería de esperar. Así que artísticamente sí, pero técnicamente… hay algunas cosillas que habría que mejorar y que, conociendo la perseverancia de sus responsables, no tardarán en llegar.

Prefiero quedarme en nota positiva con el hecho de que esto no es una gran superproducción Triple-A como otras que se ven en el mercado de carácter exclusivo, por ejemplo, pero que incluso así el resultado es estéticamente sobresaliente. Se nota que, incluso así, se ha invertido mucho más dinero y talento en mejorar en lo sonoro y gráfico a su antecesor (que ya era un lanzamiento realmente vistoso) y queda patente en muchos aspectos. Así que, aunque haya cierta irregularidad en detalles como algún modelado mejor que otro o algún encadenado de animaciones que podría estar mejor conseguido, lo cierto es que la fuerza del diseño artístico, el aumento de elementos en pantalla y de situaciones distintas hace que el salto sea muy, muy poderoso.

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Por: Álvaro Castellano
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Sin aportar grandes novedades jugables, A Plague Tale Requiem suple la falta de innovación respecto a su predecesor Innocence, apostando por una jugabilidad de la vieja escuela que, lamentablemente, cada vez vemos menos en la actualidad. Si te gustan las aventuras cuidadas, hermosas en el fondo y en la forma y que te mantienen pegado a la pantalla, no te lo puedes perder.

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5 cosas que debes saber:
  • Duplica la duración de su predecesor, Innocence.
  • Se hacen menos aventuras individuales de este estilo de las que nos gustarían
  • Tiene algunos de los escenarios más hermosos que hemos visto este año.
  • Hay una pléyade de personajes secundarios bastante interesante.
  • Las ratas protagonizan algunos de los momentos más impactantes de 2022.
Jugadores: 1
Idioma: Textos en español y voces en español / inglés / francés
Duración: 16-20 horas
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