Parece un RPG chino al estilo Genshin Impact, pero es algo muy distinto. Lo que más brilla de Arknights: Enfield es que combina dos juegos en uno

Parece un RPG chino al estilo Genshin Impact, pero es algo muy distinto. Lo que más brilla de Arknights: Enfield es que combina dos juegos en uno

El primer gran RPG anime de 2026 es también un juego de fábricas y automatización

1 comentario Facebook Twitter Flipboard E-mail
Endfield Inicio
bruno-ouvina

Bruno Ouviña

Colaborador

Aunque de primeras puede ser una frase chocante, Genshin Impact ha cambiado la historia de los videojuegos. El título de HoYoverse popularizó una nueva fórmula de RPGs que desde entonces decenas de compañías han tratado de replicar. A primera vista eso es exactamente lo que hace el recién estrenado Arknights: Enfield, que es el juego del que verdaderamente queremos hablar. Cuando lo ves te encuentras con un título de rol que parece tener un gran mundo abierto y una marcada estética anime. Cumple con todos los 'checks': desde los equipos de tres o cuatro personajes con habilidades únicas hasta una acción en tiempo real frenética y divertidísima que los nuevos estudios asiáticos parecen haber masterizado.

Yo siempre he tenido un problema con este tipo de juegos. Me gusta mucho Genshin Impact y ya le he echado tantas horas que no quiero simplemente abandonarlo por otra cosa parecida. Es un poco lo que me pasó cuando salió Wuthering Waves, que es estupendo y me consta que ha mejorado mucho con el tiempo, pero que en su primera versión me pareció una propuesta demasiado similar a la de HoYoverse. Por ponerlo fácil, cuando lo veía por separado era un nueve sobre diez. Sin embargo, al tener en cuenta el contexto se me convertía en algo demasiado parecido a lo que ya tenía en casa. Para mí era más un sustituto que un complemento, y eso no era lo que estaba buscando. 

Lo primero que pensé al ver Arknights: Enfield es que con este juego me pasaría algo similar. Los tráileres mostraban unos valores de producción elevadísimos y un apartado visual que quitaba el hipo, pero también se centraban en los que probablemente sean los elementos más genéricos del título. Se enfocaban en el combate, en una historia profunda solo en apariencia que sabemos que se estirará como un chicle durante años y en presentarnos a unos personajes que en realidad encajarían sin problemas en unos cuantos juegos diferentes. Parecía que el proyecto de Hypergryph lo haría todo particularmente bien, pero tanto para lo bueno como para lo malo tenía todo lo que esperábamos de un juego así.

Arknights: Enfield es un juego que engaña

Tras dedicarle varias horas en la semana que ha estado disponible, lo que os puedo decir es que sí se nota que es uno de esos RPGs claramente influenciados por el éxito de Genshin Impact y también que todos estos elementos ya tan propios del género los gestiona maravillosamente. El combate se siente lo suficientemente fresco y divertido como para aportar en positivo, los personajes son superentrañables y el apartado visual tiene un nivel de calidad y detalle impresionante. Un apunte que hay que hacer aquí es que no se trata de un mundo abierto al uso, sino de una sucesión de grandes zonas interconectadas. Los desarrolladores han hecho bastante hincapié en esto último, que, si a mí me preguntan, es un punto positivo. Me pareció que, gracias a ello, las misiones de historia estaban mucho mejor llevadas.

Endfield Paisaje Arknights: Endfield tarda menos de 10 segundos en demostrar lo bonito que es.

La cuestión es que todo esto es solo la mitad del juego. Si digo Arknights: Enfield engaña es porque nos invita a tomar un café cuando lo que quiere de verdad es que nos vayamos de copas. Tanto tiempo podemos pasar completando misiones y machacando enemigos como creando un sistema de bases automatizadas que se parece bastante más a Satisfactory que a cualquier RPG. Hay que crear estaciones de minado para obtener materiales y luego toca procesarlos, refinarlos y combinarlos para craftear armaduras u otros objetos que nos permiten aumentar las estadísticas de nuestros personajes. El sistema está pensado para que, aunque no sea necesario dedicarle cientos de horas, tampoco se pueda ignorar.

Palworld demostró que la automatización es un concepto capaz de crear interés en un público masivo

Descubrir todo esto es lo que me hizo ver el juego con unos ojos diferentes. El sistema de bases está bien llevado y, por ejemplo, una de las cosas que hay que hacer en las primeras horas de juego es poner torres eléctricas a lo largo de todo un asentamiento para dar electricidad a los sistemas del mismo. Es un enclave que acabas de salvar del ataque tanto de monstruos como de bandidos e ir reactivándolo todo te da una sensación de que tu influencia en el mundo es mucho más real que en títulos similares. También hay una capa de progresión adicional desbloqueando nuevos módulos de construcción y la posibilidad de enredar mucho mucho tiempo tratando de hacer una fábrica que sea tan funcional como bonita.

Una de las cosas que demostró Palworld es que la automatización es un concepto capaz de crear interés en un público masivo. No es la idea más fácil de vender porque da la sensación de ser algo complejo y engorroso. Sin embargo, cuando está bien implementado es fácil hacer que los jugadores terminen entrando en este tipo de sistemas. Entiendo porque Arknights: Enfield centró su promoción más en sus aspectos algo más genéricos que en su aspecto identitario. Es más fácil vender un RPG anime que uno de creación de bases. Voy a usar una expresión que odio con todas mis fuerzas, porque creo que la ocasión lo merece y que pocas formas más fáciles hay de haceros entender todo lo que digo: este es un juego al que vienes por las 'monas chinas' y en el que te quedas por la automatización.

Endfield Construccion Hay muchos tutoriales para aprender a automatizar y construir que están relativamente bien llevados.

Estoy entusiasmado porque creo que aquí sí he encontrado más un complemento que un sustituto. Sin embargo, no todas mis opiniones sobre el título son tan positivas. La localización a veces es fantástica y a veces falla de forma bastante obscena y los clichés de juego anime están bastante más exagerados de lo que me gustaría. Las dinámicas de relación entre el protagonista y el resto de personajes es excesivamente romántica, cayendo en unas dinámicas que a mí particularmente me resultan incómodas. No quiero ser un dios al que todos los demás le rinden pleitesía, sino encontrarme con personajes que, sin necesariamente dejar de ser agradables, tengan una personalidad de verdad.

Arknights: Enfield es un juego prometedor al que merece la pena dar una oportunidad por tener una propuesta única. Tiene algunos fallos que quizá sean muy fáciles de perdonar para el jugador de gachas y algo menos para el fan del RPG convencional, pero desde luego que es el tipo de propuestas que necesita un mercado saturado de juegos clónicos que no suelen aportar demasiado a la conversación. Ahora la duda, como siempre, es ver qué tal aguanta el tipo con las actualizaciones y si estos sistema de automatización no terminan sustituidos por puro 'pay to win'. Yo de momento le voy a dar un voto de confianza y seguir de cerca todo lo que venga en los próximos meses. 

En 3DJuegos | Merlín debe morir en este nuevo Soulslike que recuerda muchísimo a Demon's Souls.

En 3DJuegos | El segundo juego más vendido de Steam ahora mismo es un RPG que pasó todo 2025 a medio gas, y su director no tiene palabras.

VÍDEO ESPECIAL

16 visualizaciones

20 JUEGOS con un HYPE BESTIAL que NO CUMPLIERON con las EXPECTATIVAS

De una manera u otra, todos hemos sido presa del hype en algún momento. Esa ilusión que se apodera de nosotros cuando un juego nos pinta bien es un arma de doble filo, porque ilusiona cuando todo sale genial, pero rompe el corazón cuando no. Y hoy vamos a hablar del segundo de...