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Xbox Series X y Xbox One compartirán sus exclusivos al principio. Analizamos la decisión

Xbox Series X y Xbox One compartirán sus exclusivos al principio. Analizamos la decisión

Por  /  15 de enero de 2020       
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Xbox se posiciona para la siguiente generación como un ecosistema compartido de dispositivos, por lo que Xbox Series X no tendrá juegos exclusivos en sus primer año o dos años de vida. Nos preguntamos por las causas de esta decisión. ¿Es un error o una nueva filosofía que no habíamos sabido anticipar?

Voy a comenzar rompiendo toda expectativa. Si entráis en este artículo sobre Xbox Series X esperando una respuesta clara a la pregunta que planteamos en el título, no la vais a encontrar. No solo por mi parte, sino por cualquiera que se atreva a contestar, porque creo que es demasiado pronto para ello. Esta pregunta tiene más implicaciones sobre el cambio de modelo de negocio en el mundo de la venta de consolas y videojuegos de lo que somos capaces de prever a día de hoy. Sin embargo, creo que es bueno hacerla, porque por primera vez en mucho tiempo un cambio de generación no va a suponer solo un avance tecnológico en términos gráficos, sino en la forma que entendemos el consumo de videojuegos y las generaciones en sí mismas.


Para ello tenemos que poner en antecedentes. No solo con las últimas declaraciones, sino con los inicios de la presente generación. Todo el mundo recuerda ese cambio de política en Microsoft que lastró su marketing a principios de ciclo. Cómo su interés en el formato digital más que en el formato físico no gustó a cierta base de usuarios. Los tiempos cambian, por supuesto y, casi siete años después, Xbox logra convencer más con su catálogo digital que con el físico. Los propios usuarios son cada vez más abiertos a comprar discos o datos descargados de un servidor. Pero en su momento, a Xbox le bastó con mandar involuntariamente un mensaje: “No permitimos que prestes tus juegos”, para que llegase Sony con su famoso vídeo de apenas diez segundos en el que, resumidamente, decían: “Nosotros sí”.


Una generación más tarde, Xbox llega con otro polémico mensaje: “No habrá juegos exclusivos en Xbox Series X, al menos en uno o dos años”. En palabras de Matt Booty en una entrevista para MCVUK: “A medida que nuestro contenido salga a la luz durante el próximo año, dos años, todos nuestros juegos podrán ser reproducidos en nuestra familia de dispositivos, así como PC. Queremos asegurarnos de que si alguien invierte en Xbox de aquí a Series X, sienta que ha hecho una buena inversión".


Esto significa que todos los juegos de lanzamiento de los primeros años de vida de Xbox Series X podrán ser jugados al menos en Xbox One X y PC. No solo Halo Infinite, como se sabía, sino también el supuestamente esperado Forza Motorsport 8 e incluso juegos que se anticipan para el marco de esos dos primeros años de vida, como Hellblade II: Senua’s Saga. Y creo que hay una diferencia entre que uno de tus juegos estrella sea intergeneracional, como en el caso de Halo Infinite, a asegurar dicha compatibilidad durante una ventana de tiempo más alargada. Cuanto menos, cambia las reglas del juego. Es la diferencia entre que The Legend of Zelda: Breath of the Wild hubiese salido en Wii U y Nintendo Switch a que juegos como Super Mario Odyssey, Mario + Rabbids, Arms, Splatoon 2 y Xenoblade Chronicles 2 también lo hubieran hecho.


Lo lógico sería pensar que Xbox está cometiendo un errorPor eso menciono el cambio de las reglas del juego. Ambas compañías saben que el inicio de la generación es vital. Es el momento donde no se deben cometer errores para convencer al mayor número de potenciales compradores. Ante el mensaje de “sin exclusivos” que manda Xbox, estoy seguro de que nos vamos a hartar de oír el contrario por parte de Sony: “Nosotros sí”. Aquí la japonesa va a jugar la carta conservadora.


Y puede que para nosotros, acostumbrados a que las normas hayan sido las mismas desde hace muchas generaciones, lo lógico sería pensar que Xbox está cometiendo un error. Que necesitas exclusivas para justificar la venta de tu máquina, mientras que si compartes tu catálogo con la anteriores consolas y PC, perderás potenciales compradores que podrán tirar lo suficiente como para esperar a una futura rebaja, o peor, comprarán la consola de la competencia. El propio Mike Ybarra, ex-ejecutivo de Microsoft y ligado a la marca Xbox durante mucho tiempo, comentaba en su Twitter que comprará “PS5 y los exclusivos de Microsoft los jugará en PC. ¡Ojalá todos estuvieran en PC!”. Pero, como los exclusivos de PlayStation 5 no lo están, tendrá que comprar la consola de Sony.


No hay respuesta clara Comenzaba esta columna afirmando que no hay respuesta clara a la pregunta de si es un acierto o un error el plan de Xbox para Series X. El razonamiento que he desarrollado hasta el momento es el tradicional, y es uno que podemos incluso aceptar que lleva a Xbox a vender menos consolas de lanzamiento de las que podría si cerrase su gama de exclusivos. Pero, reflexionemos un momento: ¿y si Microsoft esta generación estuviese afrontando las cosas de otra manera? ¿Si en vez de realizar la clásica competencia de todas las generaciones hubiese decidido buscar su propio camino, tal y como Nintendo hizo en su momento tras GameCube?


Por vez primera, existirían razones para que existiesen las tres consolas, cada una enfocada en un mercado distinto. Nintendo, en su filosofía y su máquina híbrida; Sony, en sus exclusivos, alcanzando además mucho videojuego japonés que no termina nunca de llegar a otras consolas; y Microsoft, en el servicio de suscripción Xbox Game Pass, el cual creo que es la verdadera razón por la que Xbox pretende sacrificar potenciales ventas de su nueva máquina, con tal de que este nuevo modelo de negocio funcione.


Veréis, estos afables modelos de suscripción que pueblan ahora no solo consolas, sino todos los campos del entretenimiento, pasando por la música, libros, cine y series, siguen en entredicho. Por mucho que servicios como Netflix habiten en todas nuestras casas, se sigue especulando si, a la larga, seguirá siendo sostenible, sobre todo al precio que pagamos por cada mensualidad. La clave está en la correlación entre base de usuarios y cuota mensual. A más usuarios, precios más asequibles, lo que obliga a las compañías a hacer una inversión muy fuerte y con pérdidas durante los primeros años del servicio. Esta es la razón por la que Xbox nos ha regalado su Xbox Game Pass con ofertas de tres meses por dos euros y muchas oportunidades para disfrutar de meses gratuitos. Su negocio se basa en la cantidad de jugadores que consiga el servicio y limitar las exclusividades a una sola plataforma va en contra de esa filosofía abierta.


El modelo de Xbox se parece más al de los móviles que al de las consolasEl modelo de Xbox se parece más al de los móviles que al de las consolas. Quizá, si has estirado lo suficiente un móvil o te da por arrancar un modelo antiguo después de unos cuantos años, te darás cuenta de que muchas aplicaciones no pueden actualizarse más o dejan de funcionar. Pero en líneas generales, la siguiente generación es perfectamente compatible. Las transiciones se hacen de forma tranquila, sin que te des cuenta, y esto es algo que quizá deberíamos haber comprendido mejor cuando Phil Spencer mencionó el término “beyond generations” (más allá de las generaciones), aludiendo a que se acabaron las barreras y los saltos duros entre cada ciclo de consolas. En Xbox tienen una dirección clara, y ya no es la venta de hardware o de consolas, sino tener el máximo número posible de jugadores en Xbox Game Pass. En el futuro, el “ganador” puede que no sea el que tenga el número más alto de consolas vendidas, sino quien sea capaz de gestionar mejor la oferta de videojuegos.


 
Microsoft ya no compite siguiendo las mismas reglas

Matt Booty declaraba en la misma entrevista a MCVUK que “vamos a intentar no comparar las cosas cara a cara con Sony”. En la división de Xbox, el mensaje lo tienen claro, la cosa ya no va de generaciones ni de competencia a ver quién saca el juego exclusivo que más jugadores atraiga a su nuevo ecosistema: “Tenemos que ser mejores en la ejecución de ese tipo de cosas, pero también en continuar construyendo personajes, historias y mundos que puedan trascender las generaciones, los dispositivos y las plataformas".


Repito, por tanto, la pregunta: ¿Es un acierto o un error que Microsoft no lance juegos exclusivos hasta que, de manera natural, ya no sean posibles en la presente generación? Y creo que la respuesta más acertada es: nadie lo sabe. Ni los analistas, ni los periodistas, ni los jugadores… Ni siquiera la propia Microsoft. Lo que sí tenemos claro son dos cosas: que Microsoft ya no quiere competir siguiendo las mismas reglas y, por ello, ha creado las suyas propias. Y que, tengan o no razón, va a ser un momento emocionante. Las cosas están cambiando y será fascinante presenciarlo.


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