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Junji Ito, conoce al mangaka que participó en el P.T. de Silent Hills y quiso aterrorizarnos con sus espirales

Junji Ito, conoce al mangaka que participó en el P.T. de Silent Hills y quiso aterrorizarnos con sus espirales

Por  /  25 de marzo de 2020       
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Junji Ito es uno de los más aclamados escritores y dibujantes de manga de terror. Sus historias son acongojantes y desconcertantes. Sus personajes se ven sujetos a maldiciones, a espirales que los persiguen y a transformaciones monstruosas. Hideo Kojima y Guillermo del Toro se reunieron con él para crear Silent Hills pero, ¿quién es este mangaka y qué puede aportar al mundo del videojuego?

Junji Ito nació en 1963. Desde que tenía 5 años empezó a leer manga de terror. Lo que sentía al ver esas escalofriantes viñetas le motivó también a intentar dibujarlo a la misma edad. De vez en cuando, también veía por la televisión películas de miedo, pero le hacían tener pesadillas. En su vivienda natal, su baño estaba bajo tierra, al fondo de un largo pasillo. Cuando tenía que ir a hacer pis por las noches escuchaba el sonido de los insectos y las criaturas caminando sobre su cabeza. No lo soportaba, sobre todo si se había ido a la cama tras ver una de estas cintas. Estas experiencias le marcaron, pero dibujar escenas similares le ayudaban a domar este pánico y a disfrutarlo, a encontrarlo interesante.


Como a Hideo Kojima, el recuerdo que sus padres le transmitieron de la guerra le marcó profundamente. Para muchos de los niños japoneses de aquella generación, aquellas bombas, la matanza de tantos seres queridos y la posterior derrota nacional se convirtieron en la peor de las pesadillas. Era como una historia que no entendían cómo había empezado y que parecía que aunque ya se hubiera terminado, no acababa nunca, pues seguía presente en la memoria de sus progenitores. Y también como a muchos jóvenes de aquella época, los OVNIS, el espacio y la posible existencia de alienígenas le cautivó.


Cuando le tocó elegir carrera, Junji Ito estudió medicina, como también había hecho el padre del mangaka Osamu Tezuka, autor de Black Jack y Astroboy. Ito se especializó como técnico dental, lo que le dio un profundo conocimiento sobre el cuerpo humano, técnicas quirúrgicas, enfermedades, dolor y muerte, y le hizo sentirse atraído por la idea de la inmortalidad; lo que se sumó al resto de sus experiencias vitales para conformar una obra escalofriante, surrealista, kafkiana, desoladora y que tiene a la destrucción de la misma naturaleza humana como centro, como la serie Silent Hill.




El escalofriante efecto hipnótico


Algunas de sus obras más recordadas y premiadas son: Tomie, de 1987; Uzumaki, publicado entre 1998 y 1999; Gyo, entre 2001 y 2002, y las historias de terror cortas Long Dream, The Hanging Balloons y El enigma de la falla de Amigara, recopilados estas últimas a lo largo de los 18 volúmenes de la serie Relatos terroríficos. Tomie es la historia de una joven inmortal cuyos pretendientes se sientes embelesados por ella y le conceden todos sus deseos. Gyo es un terrorífica relato que habla de unas criaturas mecánicas que se apoderan de peces y otros seres vivos llenando el mundo de un terrible gas tóxico a modo de arma de destrucción masiva.
Uzumaki, su obra más celebrada, nos traslada a un pueblo que sufre por la maldición de las espirales, transformando a sus vecinos en monstruos y desatando calamidades. Long Dream habla de los sueños, la muerte y los experimentos sobre la mente. The Hanging Ballons sobre el suicidio y cómo la muerte invita a otros a morir también.


El enigma de la falla de Amigara, una de sus historias breves más inquietantes, explica la aparición de unas grietas con la forma de una silueta humana en la montaña que invitan a las personas a meterse en ellas, caminar por su interior y quedar voluntariamente aplastados en su interior.


Dos planetas que orbitan alrededor de un oscuro sol


Si habéis jugado a Silent Hill, y sobre todo refiriéndonos a Silent Hill 2, hay muchos elementos en común entre las historias de Junji Ito y el videojuego de Konami. Para empezar, es el protagonista el que voluntariamente decide adentrarse en el mal por algo obsesivo que lo carcome por dentro, y hacerlo lo conduce siempre a su destrucción.


Esas grietas en El enigma de la falla de Amigara tienen un atractivo similar a la niebla de Silent Hill: son unas fauces que no revelan lo que está al otro lado pero que sabes que te comerán. Lo mismo pasa con Kurouzu, el pueblo en el que se desarrolla Uzumaki. La villa está maldita pero no dejan de llegar visitantes atraídos por su misterio.


Los protagonistas de las obras de Ito suelen mantener siempre la cordura; su mente se degrada mientras se destruye todo a su alrededor, pero no suelen preocuparse por averiguar por qué ocurre todo lo que les pasa. Porque el siniestro exterior es un reflejo de su ya horrible, pero conocida, naturaleza humana.


Esto es también un elemento común en el terror japonés: historias que sobrecogen pero que ni tienen un principio ni un final claro, carecen de explicación ni la de búsqueda de un sentido iluminador; a diferencia de Resident Evil y su terror que aspira a la explicación total y a lo americano.


¿Por qué Hideo Kojima se interesó por Junji Ito?


A diferencia de Junji Ito, a Hideo Kojima el terror no le gusta al mismo nivel; le asusta y le aterra. Pero es precisamente por ello por lo que lleva queriendo hacer un videojuego de miedo desde hace tantos años: para aprender a dominar esos sentimientos tan potentes y usarlos a su favor. Lo explica en el libro Extra Life: 10 videojuegos que han revolucionado la cultura contemporánea. El terror tiene una potente capacidad de abstracción y de inmersión. Te atrapa y te mete en la experiencia aunque tú no quieras; algo que suele hacer Hideo Kojima en sus juegos. De hecho, las películas de zombis de George A. Romero han tenido una gran influencia en la creación del sentido de la jugabilidad de la serie Metal Gear.


Pero aunque el trabajo occidental de Romero le haya influido (historias en las que tampoco se explica de dónde procede el monstruo), hay algo que lo llevó a preferir a Junji Ito antes que a este director (además de que Romero esté muerto, claro): su gusto por el surrealismo japonés producto de su pasión por la lectura del novelista Kobo Abe, cuyos extractos de sus libros abren Metal Gear V y Death Stranding; una sensibilidad que también abunda en la obra de Ito.
Así que para el desarrollo de P.T., allá por 2014, a Hideo Kojima y a su colega Guillermo del Toro les pareció una idea estupenda contactar con Junji Ito para que aportara su visión, tan próxima per se a Silent Hill, para el Silent Hills de Kojima Productions. Es importante reseñar que Junji Ito ya conocía a Kojima desde hacía 20 años, como él mismo reconoció.


La espiral de Junji Ito es la espiral de P.T.


También confesó que cuando ambos lo abordaron para el proyecto, quiso excusarse diciendo que él no había tocado un videojuego en su vida; pero Kojima le respondió que no pasaba nada. Hablaron largo y tendido de Silent Hills y acabaron los tres cantando en un karaoke. Y lo cierto es que no pasaba nada. La famosa demo de P.T. tiene muchísimo de Junji Ito, y adelantaba lo que este maestro del terror surrealista japonés podría haber aportado para revitalizar una serie muerta. Porque si repasamos su obra y lo pensamos bien, la obra de Junji Ito es más Silent Hill que el propio Silent Hill.


En Uzumaki, Ito describe a un pueblo condenado por la maldición de las espirales. Una de las manifestaciones de esta maldición es el obsesivo retorno al inicio, la imposibilidad de escapar del miedo que habita en un sitio, haciendo de un lugar conocido algo escalofriante. Ese pasillo cíclico de la demo es una espiral que se vuelve terrorífica por recorrerla una y otra vez sin poder huir.


La puerta que se abre del baño es tan sobrecogedora y atractiva como una de las fisuras de El enigma de la falla de Amigara. Te atraen aunque sabes que dentro solo hay muerte. De nuevo en Uzumaki, hay una historia sobre el terror que puede provocar un bebé con consciencia y que no ha salido del útero por voluntad propia.


¿Dónde encajaría mejor la obra de Ito?


Además de estos parecidos, Junji Ito tiene una fabulosa colección de monstruos: los animales transformados en armas por los parásitos de Gyo, las cabezas flotantes de The Hanging Ballons que invitan a la gente al suicidio… así como una exquisita forma de transformar el escenario en un monstruo más.


Si os he de ser sinceros, lo que más eché de menos de la cancelación de P.T. fue no poder ver a Junji Ito en el corazón de un videojuego de terror. Hideo Kojima sería el perfecto interprete de sus manga a lo interactivo, pues ambos disfrutan de lo surrealista, de la inmersión de un modo muy particular y de ofrecer imágenes impactantes al jugador. Además, necesitamos que los autores de manga lleguen al videojuego de esta manera.


De todas formas, hay hueco para la esperanza. Si habéis jugado a Death Stranding y os habéis encontrado con el ingeniero, tenéis que saber que ese es el propio Junji Ito. Crucemos los dedos.


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