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Tom Cruise es casi un personaje de videojuego, y Misión: Imposible una oportunidad perfecta para demostrarlo

Tom Cruise es casi un personaje de videojuego, y Misión: Imposible una oportunidad perfecta para demostrarlo

Por  /  4 de julio de 2022       

Lo mismo es cosa mía, que ya tengo la cabeza muy "maleada", pero yo cuando veo una peli de Misión: Imposible no puedo evitar pensar que es un videojuego con una cinemática muy larga. Y es que su desproporcionada espectacularidad la hace una franquicia perfecta para una nueva serie de juegos.

Si Tom Cruise (en sí, el actor) en su estudiado e impostado histrionismo es ya un personaje de videojuego, no digo ya nada de Ethan Hunt, su personaje en la serie de películas de Misión: Imposible. Los lectores más "yayos" recordarán la serie de los años 60. Incluso aquella serie televisiva, con todas las limitaciones, tenía mimbres para hacer un videojuego. Pero es que en las películas esto es superlativo. Si casi parece que han pillado algunos de los momentos más espectaculares de los videojuegos de los últimos 25 años, los has pasado por una picadora y tras una cuidada destilación, han logrado la sublimación de la fórmula de "cosas que explotan y gente que salta por los aires y pelea con las acrobacias más ofensivamente imposibles (claro)".


No es que Misión: Imposible no haya tenido videojuegos. Saliendo de la primitiva era de los 80, con trabajos de estudios como Epyx Games, en 1990 Konami hizo un juego para NES tan olvidable como la segunda versión televisiva de la serie que adaptaba. La versión de DOS de 1991 no fue mucho mejor, y ya con la primera película estrenada, la de Brian De Palma, Infrogames intentó hacer para Nintendo 64 un título que quería parecerse en algo a ella. Spoiler: salió mal. Por hacer el repaso completo, en el 2000 Rebellion también lo intentó con un juego para GBA, y en 2003 Paradigm Entertainment lanzó Mission: Impossible – Operation Surma, que se esforzó por hacer algo interesante con un ojo puesto en las pelis y otro en los juegos de Splinter Cell.




La cosa es que Tom Cruise lleva 26 años jugándose el pellejo, y la pasta, para que cada nuevo estreno de una película de la serie Misión: Imposible resulte el más difícil todavía. Vistas todas las pelis, creo que ya solo le falta pelearse con un gorila en el espacio utilizando serpientes venenosas en llamas que disparan avispas por la boca. Exagero, claro, pero creo que existe una solución para ese problema. Veréis, personalmente me resulta imposible (ejem) ver la persecución de motos y coches de Misión: Imposible - Nación secreta y no ver la persecución de Uncharted 4, una de las mejores de la historia de los videojuegos. O ver la famosa pelea en el cuarto de baño de Mission Imposible: Fallout y no imaginarse al protagonista haciendo un "counter".



La serie de películas de Misión: Imposible es uno de los mejores ejemplos de la retroalimentación que existe a nivel visual entre cine y videojuegos. No lo digo yo solo, también lo afirma Christopher McQuarrie, el director de Misión: Imposible – Nación Secreta, que se inspiró en Uncharted 3 para una secuencia de la película. A Misión: Imposible 2 en su momento se le achacó por parte de la crítica cinematográfica el ser plana como un videojuego a nivel narrativo. Todos sabemos lo trasnochada y poco realista de semejante afirmación, pero también comprendemos que la película se trata de uno de los trabajos más olvidables de John Woo. Pero del obsceno festival de piruetas motorizadas y balísticas no podemos dejar de ver el reflejo de lo que los videojuegos ya estaban logrando poner en el año 2000 con los jugadores como protagonistas. Y eso es algo que los videojuegos tomaron del cine.


Misión: Imposible está a un nivel de espectacularidad que hoy solo encuentras en los videojuegosA partir de aquel momento, y con la espléndida Misión: Imposible III de J.J. Abrams la serie cinematográfica no ha dejado de mejorar, tomándose más en serio a sí misma. Pero lo hace sin olvidarse que la marca Misión: Imposible está ya vinculada a un nivel de espectacularidad que a día de hoy no se encuentra con mayor facilidad en ningún otro sitio que en los videojuegos. Y no hablo solo de las explosiones. ¿Qué aficionado no recuerda la fuga de la prisión rusa de Misión: Imposible - Protocolo Fantasma y no piensa que a día de hoy sería un nivel maravilloso en un videojuego? Un nivel en el que mezclar sigilo, combate y mecánicas en las que tienes que proteger a un NPC en medio del caos. Ojalá poder hacerlo con una canción de Dean Martin sonando de fondo, ¿verdad?.



Mencionaba antes que las películas de Misión: Imposible se enfrentan al difícil reto de superarse en cada nueva entrega. Con ocho películas a su espalda, y con un Tom Cruise que, por mucho que él se resista, no es ajeno al paso del tiempo, y teniendo en cuenta el nivel de calidad que a día de hoy un videojuego AAA pone en las pantallas domésticas, a lo mejor, la solución no está ya en el cine. Tal vez el mejor medio para continuar esta escalada de descerebrada espectacularidad sean los videojuegos, donde el límite de exageración gimnástica y pirotécnica está mucho, mucho más lejos.


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