Hablar de Cyberpunk 2077 es hablar de un juego que consiguió renacer de las cenizas de un desastre para convertirse en uno de los mejores RPG de su generación y una historia, como pocas se han visto en la industria, de redención. No en vano muchos empleamos la muletilla de "marcarse un No Man's Sky" para darle la vuelta a una situación que parece insalvable y salir no sólo arreglado, sino mejorado.
Cuando el DLC de Phantom Liberty se anunció no muchos teníamos confianza en que los desarrolladores de The Witcher 3 pudieran salvar el que había sido su proyecto más cacareado del momento; ni la presencia -tanto en el juego como en la promoción del nuevo contenido- de Idris Elba parecía ser garantía suficiente. Pero una línea de esa "promo", se acabaría convirtiendo en el mantra del juego y la confirmación de su resurrección, y lo mejor de todo es cómo los creadores del juego supieron jugar con ella para convencer a los aficionados.
"El juego está arreglado" y su doble sentido
El lanzamiento en 2020 de Cyberpunk 2077 no puede describirse sin usar la palabra "fracaso" en alguno de sus aspectos, ya fuese el jugable, el técnico, el gráfico... elige el que más manía te de. Pero en vez de agachar la cabeza y pensar en su siguiente proyecto, CD Projekt RED se arremangó y decidió no sólo corregir los fallos que plagaban a su juego, sino ampliarlo con buena parte de lo que se nos prometió más algunas sorpresas (aunque tuvieron que dejar otras en el camino).
El culmen de estos arreglos y correcciones fue el lanzamiento de la actualización 2.0 que acompañaba al único DLC del juego: Phantom Liberty. Con nuevas actividades e historia que se integraba en la campaña principal, uno de los principales reclamos para volver al juego lo encarnó el actor Idris Elba. Similar al efecto que produjo Keanu Reeves al ser co protagonista del juego base, el actor británico era la cara más visible de esta nueva expansión. Luego, era lógico que en el trailer de lanzamiento fuera él quien nos advirtiese de los riesgos de Night City en esta nueva versión del juego.
Con una premisa y jugabilidad que ponen el énfasis en el turbio submundo del espionaje en la ciudad donde transcurre el juego, Elba describía que debíamos ser cautos y estar atentos a todo. Pero lo mejor fue la "punchline" de ese trailer de lanzamiento del DLC: "El juego está arreglado (The game is fixed)". Esta frase encierra un doble sentido ya que, en inglés, "fixed" puede ser una acepción de amañado -lo cual casa con la línea argumental de buena parte del DLC-, pero los fans supieron identificar el elegante chiste; que el juego volvía a ser jugable y que ahora lucía y se jugaba mucho mejor en todas las plataformas en las que estaba disponible.
El No Man's Sky de CD Projekt RED
De la noche a la mañana las puntuaciones para el título se revisaron al alza. Aparte de las mejoras a nivel técnico -las cuales habían ido llegando de forma acumulativa pero con la versión 2.0 se completaron y fue cuando se añadieron más de ellas-, la estructura de la trama, opciones jugables y novedades en secundarias y actividades hacían parecer que Cyberpunk 2077 era ahora un juego completamente nuevo.
Solomon Reed, el personaje interpretado por Elba, fue también una cara visible y no se trataba de una presencia menor o que se hubiera incluido "ex proceso" para lavar la imagen de un juego que para muchos fue la gran decepción de 2020. En otras palabras, CD Projekt RED se había marcado un No Man's Sky, con justicia y haciendo uno de los mejores "chistes" en la industria; hecho con elegancia, clase, y que, como el juego que se salvó, entregó lo que se esperaba de él.
Via | Jeuxvideo.com
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