Se habla mucho de Polonia como uno de los focos más importantes del desarrollo europeo, y no sin razón. Hay decenas de estudios con hambre de éxito en el país, pero de allí no salió Warhorse Studios, sino de la República Checa y, curiosamente, de la saga Mafia. Tras su paso por la licencia de 2K Games, Daniel Vávra trató de reflejar su amor por el belicismo y la historia con Kingdom Come: Deliverance, un proyecto tremendamente ambicioso que, como alguien que siguió el RPG desde su paso por Kickstarter, no quedó plenamente reflejado en el producto final. Para bien o para mal, la presión llevó al estreno de un juego con bugs y problemas que lastraron los primeros meses del proyecto, pero ahora el estudio por fin puede estrenar su esperada versión nativa de PS5 y Xbox Series X|S —con ajustes en la versión de PC—. Ya la he jugado y tengo claras dos cosas: sí, es la mejor versión de un RPG tremendo, pero no debemos entenderlo como un remaster.
Esto es todo lo que incluye la nueva versión de Kingdom Come: Deliverance
Primero, lo obvio: ¿qué incluye la versión de nueva generación de Kingdom Come: Deliverance? Aunque lo he jugado en la consola de PlayStation, ambas comparten mejoras sobre el papel, y la primera de ellas es la resolución y la tasa de FPS. Si recordáis, al no tener versión nativa de la actual generación, tanto en PS5 como en Xbox Series se puede ejecutar una versión heredada de la generación previa, a 1080p en PS5 y 1440p en Xbox Series X|S —en este caso, la versión de Microsoft se ejecuta en base a la misma edición de One X, con resolución y frames desbloqueados—.
Dicho esto, la versión que tenemos hoy entre manos eleva la resolución al 4K, aunque escalado utilizando AMD FSR en una versión desconocida —Warhorse Studios no ha mencionado qué versión están usando, tampoco la calidad de la misma—, mientras que la tasa de FPS se desbloquea hasta alcanzar un máximo de 60 imágenes por segundo. No tenemos soporte para 120 Hz en ninguno de los dos casos, aunque la tasa de FPS tampoco es estable, ya lo veremos a continuación.
En paralelo, el resto de mejoras se centran en pulir los aspectos más pobres del juego original con ciertos cambios en el texturizado y, aunque no mencionado por Warhorse Studios, también la iluminación se ha visto actualizada. Además, hay soporte para nuevos idiomas como el japonés, pero no hay doblaje en español de España o latino. ¿Una oportunidad perdida? Puede, y sin duda le habría venido genial replicar el mismo trabajo hecho en su secuela, pero por eso no es lógico considerarlo un remaster, sino una versión mínimamente actualizada, porque la inversión en términos de adecuación ha sido mínima, que no mala.
El medievo europeo de Kingdom Come: Deliverance luce mejor que nunca
Es hora de hablar del juego en sí. Como he mencionado, he podido probar durante más de 20 horas la versión de PS5 del juego y la primera sorpresa llega en el propio menú de ajustes: lejos de haber cambios notorios, Warhorse Studios ha implementado una opción para ejecutar el RPG con un nuevo paquete de texturas. En este caso, y tras probarlo, la implementación es instantánea y permite disfrutar de la Bohemia medieval con un texturizado a 4K, pero también con pequeñas sorpresas, como cambios con respecto a las texturas del juego original —por ejemplo, el cuero de ciertas sillas de montar o las rocas— pensados para dotar al juego de mayor realismo.
Esto se nota principalmente en las caras y modelados de los personajes. El juego sigue estando varios escalafones por debajo de su secuela en términos de realismo y de captura facial —no hay cambios en el juego a un nivel más profundo que el texturizado o la iluminación—, por lo que la falta de concordancia entre la voz y la boca sigue estando presente como en el original. Además, el acabado no ha sido pulido del todo, pero los personajes tienen una mayor definición tanto en el rostro como en el vello y en la ropa.
En cuanto a la tasa de FPS, esta no es estable en ningún momento, pero tampoco lastra al juego como en su versión de lanzamiento. Atrás quedaron los bajones de fotogramas hasta los 21 FPS en consolas. La versión de nueva generación aguanta el tipo con una tasa que suele oscilar entre los 45 y 60 FPS, donde los mayores bajones tienen lugar en los escenarios más sobrecargados, especialmente en batallas multitudinarias o al comienzo, en Skalice. No obstante, como no hay grandes ciudades en esta primera entrega y los bajones no son pronunciados, el juego aguanta el tipo de forma muy consecuente.
Algo que no ha visto cambios es la distancia de dibujado, aunque sale beneficiada tanto del aumento de la resolución general, llegando a poder ver mejor los edificios o el paisaje en la lejanía, como de la calidad general de las texturas. Además, el antialiasing de FSR estabiliza la imagen general mejor que su versión de PS4. Sin saber qué versión del escalado es, sí puedo afirmar que usa TAAU, aunque por eso es que el aspecto general es algo más borroso en los árboles o en movimiento. Eso sí, el ghosting es prácticamente inexistente en esta versión.
Asimismo, tampoco tenemos soporte nativo para HDR —menos aún modo foto— en consolas, una oportunidad perdida, especialmente teniendo en cuenta que la iluminación sí ha visto mejoras. No sé hasta qué punto se llega a comparar con la versión actual de PC, que también estrena nuevos ajustes Ultra en su apartado gráfico, pero los haces de luz y la iluminación difusa a través de ventanas o resquicios ahora es mucho más impactante. Esto se debe a que implementa la Iluminación Volumétrica de la versión estándar de PC con una calidad media. Lo que está claro es que Warhorse Studios no trabaja la iluminación de forma dinámica como en su secuela, pero es un paso adelante enorme.
Por último, y no menos importante, hablamos de una versión lo más pulida posible y, al menos en mi partida, sin bugs difíciles de gestionar o de obviar, por lo que hablamos de la mejor versión posible de Kingdom Come: Deliverance. ¿Quizá podríamos haber pedido una versión aún mejor del juego original? Sí, pero no debemos olvidar que hablamos de una actualización nativa para PS5 y Xbox Series X|S, gratis si tienes el juego original en alguna de estas consolas o en PC. En caso de que no lo tengáis, Warhorse lanza hoy mismo, 13 de febrero, una edición Estándar y una Royal Edition por 29,99 y 39,99 euros, respectivamente —esta Royal Edition es la única que incluye todos los DLC del juego base—.
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