Una de las principales cualidades de Nintendo es su capacidad para presentar propuestas que, a primera vista, parecen sencillas, accesibles y fáciles de entender, para después darles sorprendentes capas de profundidad. Es algo que va más allá de los propios títulos, y se traslada al ámbito de la comunicación. Es realmente fácil presentar un producto como el próximo Hyrule Warriors: La Era del Destierro, Metroid Prime 4 o incluso un nuevo concepto como Donkey Kong Bananza. Las dudas que pueden generar no están tanto en sus planteamientos, como en los detalles o en la manera en la que se materializará esa promesa en el producto final. Sin embargo, ni siquiera dos horas de apasionada explicación de Sakurai han bastado para hacer llegar qué demonios es Kirby Air Riders a quien nunca lo ha jugado
Desde su anuncio, ha habido mucha confusión en torno a lo que nos ofrecerá la nueva aventura del bueno de Kirby. Y es que, tanto por su nombre como por sus primeras imágenes, es inevitable pensar que estamos ante un juego de carreras. Sin embargo, no fue hasta que lo probamos en la Gamescom que pudimos comprender qué teníamos entre manos, y es algo que hemos constatado en la prueba de la semana pasada: Kirby Air Riders es un juego de Masahiro Sakurai, con todo lo raro, técnico y detallado que puede implicar la dirección del creativo japonés.
Hemos podido jugar más de una hora a Pruebas Urbanas, su modo principal (no pretendo impresionarte, pero ganamos la mini-competición entre la prensa que tuvo lugar), además de probar muchos de sus minijuegos y pruebas, y tenemos muchas cosas claras: estamos ante uno de los juegos más locos y divertidos del catálogo actual de Switch 2, pero también ante uno que necesita ser experimentado para poder entenderse por completo. No se parece a nada que hayas jugado antes… salvo a su antecesor de Gamecube de hace más de 20 años.
¿Qué es Kirby Air Riders?
Kirby Air Riders no es un juego de carreras, aunque tiene un minijuego donde podemos competir de esta forma y usemos naves. Ese es el primer paso para acercarnos con la mentalidad adecuada a este lanzamiento. El segundo es comprender sus dinámicas, especialmente en el modo Pruebas Urbanas, que es su principal apuesta. Nintendo nos confirmó que hasta va a contar con un modo Historia con cinemáticas y lore propios, sin embargo, no hemos podido jugarlo, así que vamos a centrarnos en comentar únicamente el modo que definirá a este Kirby.
La profundidad que destila Kirby Air Riders desde su menú de selección es una de las señas de identidad de Sakurai
Las partidas de Pruebas Urbanas de Kirby Air Riders se dividen en dos partes: la fase de recolección, y la fase de minijuegos. Sin embargo, antes de lanzarnos al caos más absoluto, hay un paso con mucha más relevancia de lo que pudiera parecer, que es la selección de personaje. Cada corredor tiene un buen número de stats propias, así como particularidades en sus ataques; por ejemplo, Knuckle Joe y el Rey Dedede son personajes totalmente enfocados a destruir a nuestros rivales, que van a sobresalir en las pruebas de acción, pero tienen rangos de ataque muy diferentes, lo que va a favorecer que cojamos vehículos y potenciadores que se adapten a ello. Incluso habrá variaciones de color de algunos de los miembros del plantel, que también contarán con sus propias características numéricas. Esta selección determina hasta el tipo de partida que vamos a querer realizar más tarde. De hecho, son estadísticas que debemos tener en cuenta a la hora de escoger los vehículos del campo de batalla, que también cuentan con sus propias particularidades.
La profundidad que destila Kirby Air Riders desde su menú de selección es una de las señas de identidad de la presencia de Sakurai, y es que estamos ante un título exigente y técnico en su manejo y aprendizaje. Para empezar, el manejo de Kirby Air Riders es totalmente único; no tienes que acelerar, pues la nave siempre irá automáticamente a la máxima velocidad. Se juega tan solo con el joystick para la dirección y con dos botones, B e Y, que se reparten todas las posibilidades. Con el botón B derraparemos y bajaremos un poco la velocidad para salir disparados después según el tiempo que lo dejemos cargando (y el timing con el que lo soltemos), pero también nos servirá para devorar enemigos menores. El botón Y, por su lado, nos servirá para realizar nuestros ataques especiales, y cambiarnos de vehículo. Otro aspecto fundamental será el aterrizaje que hagamos cuando estemos por el aire, algo que será bastante frecuente. A pesar de lo sencillo que pueda parecer, dominar estas mecánicas y comprenderlas nos llevará tiempo, algo a lo que ayudan sus numerosos y pacientes tutoriales.
Una vez hayamos escogido a nuestro personaje, comenzará la fase de recolección del modo Pruebas Urbanas. En un enorme mapa lleno de secretos y recovecos, al más puro estilo Battle Royale, tendremos que armarnos de potenciadores de esas estadísticas que mencionábamos al principio; podemos afrontarlo, o bien recogiendo objetos de forma indiscriminada (para estar preparados ante cualquier posible mininuego que nos toque después), o bien apostar por una o dos estadísticas principales y enfocarnos en potenciarlas al máximo. Habrá cajas que contendrán mejoras de distintos tipos, pero también estarán sueltas por el mapa. También habrá muchos tipos diferentes de naves repartidas por ahí (incluso podemos bajarnos e ir a pie, aunque no es muy recomendable), e incluso en cierto momento podemos robárselas a los rivales. Mientras, nos cruzaremos y combatiremos, si así lo deseamos, con la CPU y el resto de jugadores humanos, que estarán haciendo lo mismo que nosotros (para penalizarles y ganar algunos potenciadores extra).
Algo muy interesante y divertido de este modo es que cada poco tiempo ocurren eventos aleatorios muy vistosos. Por ejemplo, en ciertos puntos del mapa pueden aparecer portales que llevan a mini-eventos, como carreras o combates contra jefes, sucesiones de portales con muchos potenciadores, personajes para perseguir por objetos especiales, que cambien el tamaño de todos los participantes, una lluvia de meteoritos… son muy variados y hacen que esta primera etapa se pase en un suspiro. En las partidas que nosotros jugamos, esta etapa duraba 5 minutos, aunque nos dijeron que la duración es totalmente personalizable. Eso sí, si hacemos que dure mucho, corremos el riesgo de coger demasiados potenciadores, y afecte directamente al manejo del piloto.
Kirby Air Riders puede ser uno de los juegos más locos y divertidos de Switch 2, pero uno que necesita ser experimentado
Una vez terminada la recolección, y tras ver cuántos potenciadores hemos cogido (así como qué estadísticas hemos mejorado más) todos los competidores irán a una pantalla con cuatro minijuegos a elegir. Habrá una gran cantidad de este tipo de pruebas, pero cada una favorecerá un tipo de acercamiento: habrá arenas de combate, donde prevalecerán los que hayan cogido más vitalidad o fuerza, pero también las habrá de precisión o velocidad. Había una pequeña competición de ver quién recogía más comida, o de ver cuántos puntos podíamos recoger en una caída libre. Nintendo promete también mucha variedad. El juego nos recomienda cuál es la más adecuada en base a nuestros números, pero la elección depende de nosotros; incluso es posible que no coincidamos con todos los jugadores, ya que cada uno escogerá la suya. Las pruebas, como habréis podido suponer, son todas una absoluta locura; bólidos que apenas se les puede seguir por la pantalla, pilotos que de un golpe son capaces de eliminar a otro rival… en este punto se pueden ver builds monstruosas.
Como mencionábamos antes, habrá más modos además de Pruebas Urbanas, como Historia o uno de carreras, donde será vital el manejo de los turbos y las aceleraciones (con acciones como el rebufo, los derrapes y aterrizajes perfectos o la derrota de enemigos), especialmente teniendo en cuenta que el vehículo acelera solo. También pudimos probar estas carreras, y son tan alocadas como el resto del conjunto. Están llenas de minions que vencer mientras corremos, y cada circuito tiene sus propios momentos cinemáticos e incluso un número de vueltas predeterminado. A pesar de que no llega a alcanzar las cotas de exigencia de referentes puros de las carreras, es una modalidad que nos resultó muy divertida y directa.
Se nos ha insistido mucho en la enorme cantidad de contenido que traerá el juego, en forma de desbloqueables y desafíos, pero también de modos, circuitos, mapas, etc. Aunque es un juego con potencial single player, su orientación principal es hacia el multijugador; en cada isla de Pruebas Urbanas puede haber hasta 16 jugadores (con 32 por sala, pudiendo repartirse), de los cuales 8 pueden conectarse en local, con la posibilidad de personalizar aspectos como la pantalla partida o la dificultad específica de cada rival CPU.
Todo lo que hemos podido jugar de Kirby Air Riders invita al optimismo. Una vez entiendes su propuesta, sus mecánicas y las posibilidades jugables, se vuelve mucho más interesante, y es cuando verdaderamente engancha. Tan solo tengo una pequeña pega que se me ha quedado en las dos ocasiones que he jugado, y es que es el jugador el que tiene que poner de su parte para generar pique con los rivales. A pesar de su fuerte orientación multijugador, en todo momento se siente como una experiencia muy individualista, en la que es muy fácil y satisfactorio sumergirse olvidándote de lo que hacen el resto, al menos hasta llegar a la última prueba. Incluso ahí, hay muchas donde la interacción con los rivales tampoco se favorece, ni es fundamental para ganar. Unido al hecho de que las salas se separan, queda la sensación de que la victoria es poco significativa, incluso dentro de una misma sala, de hecho, en este sentido, se sentía mucho más competitivo el modo de carreras. Nos comentaron la posibilidad de poder disputar Pruebas Urbanas por equipos, siendo así más fácil generar esa rivalidad, aunque fue algo que no pudimos probar.
Sin embargo, más allá de eso, Kirby Air Riders tiene todos los ingredientes de un gran lanzamiento de Nintendo: alegre, colorido, divertido y, sobre todo, único. Veremos cómo reacciona la comunidad cuando se lance el próximo 20 de noviembre, pero si os gusta el estilo del padre de Super Smash Bros., podéis darle una oportunidad a esta nueva locura en la que ha volcado una pasión que lleva cultivando tantos años.
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