Cargando...

Son los enemigos más letales en Skyrim, pero también tienen la historia más trágica de este universo de fantasía

Son los enemigos más letales en Skyrim, pero también tienen la historia más trágica de este universo de fantasía

Una serie de desafortunados acontecimientos hicieron que los Falmer pasaran de ser una de las razas élficas más poderosas a una desgraciada y letal 

Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
Son los enemigos más letales en Skyrim, y también tienen la historia más trágica de este universo de fantasía
alberto-moral

Alberto Moral

Editor - Guías
alberto-moral

Alberto Moral

Editor - Guías

Bethesda siempre ha cuidado mucho el trasfondo de sus juegos, y la saga The Elder Scrolls se lleva la palma. No en vano, con todas las entregas que han habido de estos RPG se podría escribir una obra similar en densidad y datos a El Silmarillion de Tolkien. Pero como toda buen universo, hay que dejar incógnitas y preguntas sin respuesta para que se alimente la leyenda y que nosotros, los fans, podamos elucubrar nuestras propias teorías. 

Hay una sobre la raza de los Falmer que es fascinante y aterradora a partes iguales, no por la naturaleza violenta y misteriosa de estos seres, sino por lo que hay detrás de ella: la contradicción inherente de que fueron "creados" como una raza sometida a otra -pese a que descendían de la raza más poderosa de todo Skyrim-, y se acabaron convirtiendo en los enemigos humanoides más letales del juego, casi mas que los propios dragones o los daedra. Ciegos y deformes, no hay guerreros más violentos que ellos en Skyrim, y con un poder abrumador.

Es un caso curioso porque, aparte de que su historia es trágica, uno no puede sentir sino lástima por la que en su día fue la especie más avanzada de esta parte del mundo de The Elder Scrolls. Pero también lo es porque demuestra que, si Bethesda los construyó con lo que os voy a contar aquí, uno no puede sino asombrarse y aterrarse de sus propios orígenes.

La historia de los Falmer, los Elfos de las Nieves

Antes de degenerar en la criatura ciega que conocemos, los falmer eran los Elfos de las Nieves, los primeros habitantes de Skyrim, con una sociedad tan avanzada que rivalizaba con la de los Altmer (los Altos Elfos). Su declive comenzó con la llegada de los Nords: Ysgramor lanzó contra ellos una guerra de exterminio que culminó en la Batalla del Moesring, donde murió el que estaba llamado a ser el gobernante de los falmer, el Príncipe de las Nieves. Los supervivientes, diezmados, huyeron bajo tierra y pidieron refugio a los Dwemer, sus parientes de las profundidades de la tierra, considerados aliados naturales por ser también elfos.

Ahí llegó la traición que definiría su destino. Los Dwemer no confiaban en sus huéspedes, y siempre los habían contemplado con envidia. Aunque inicialmente los acogieran, les obligaron a alimentarse de un hongo tóxico que los dejó ciegos. No fue un castigo puntual: integraron el hongo como parte permanente de su dieta, garantizando que la ceguera se heredara en todas las generaciones futuras. De huéspedes pasaron a siervos, y de siervos a esclavos.

Recurso Skyrim Falmer

Generaciones después de la esclavitud, los Falmer se rebelaron. La guerra que siguió, la Guerra del Crag, se libró enteramente bajo tierra durante décadas, sin que los Nords de la superficie llegaran nunca a enterarse. El conflicto terminó hacia el año 1E 700, cuando los Dwemer desaparecieron por completo. Los Falmer quedaron "libres", pero para entonces ya eran el reflejo más retorcido, oscuro, y feroz de lo que antaño fueron.

Los Dwemer no confiaban en sus huéspedes, y siempre los habían contemplado con envidia

De su origen, esta es la teoría más plausible que se puede formar, sin embargo conviene matizar que, dependiendo de la fuente que consultemos, los falmer fueron engañados, o aceptaron estas  condiciones voluntariamente para evitar su exterminio. La ambigüedad con la que se trata el tema es deliberada, y siempre ha sido una seña de identidad en todos los juegos, contada a través de crónicas parciales y poco fiables. Ahora bien ¿cómo se puede explicar igualmente, y pese al consumo del hongo tóxico, que estos "esclavos" de los Dwemer se rebelaran cuando su nueva dieta debería haberlos hecho más dóciles? Hay que mirar al mundo real para encontrar una explicación lógica.

La mezcla de los trabajos de Beliáyev con la instrucción jenízara

Para explicar esta "regresión", al menos la física, es necesario fijarse en el trabajo del genetista soviético Dmitri Beliáyev. En 1959 inició un programa de cría para zorros plateados basado en un único criterio: seleccionar para la cría a los individuos menos temerosos y menos agresivos hacia el ser humano. La intención era hacerlos más dóciles para domesticarlos y tenerlos de mascotas. Con solo ocho o diez generaciones, es posible crear una estirpe que no solo sea menos agresiva hacia los humanos, también busquen su contacto. 

Este fenómeno conocido como síndrome de domesticación tiene una lógica clara, y funciona como una ley casi universal en el mundo animal: seleccionar durante generaciones por sumisión y docilidad produce, como efecto colateral, fragilidad física y pérdida de capacidad agresiva. Pero eso no basta para explicar la transformación de los falmers, aunque sí su deterioro físico. Lejos de ser un pueblo dócil, físicamente es uno "disminuido" pero igualmente agresivo y peligroso. Lo cual nos lleva a la segunda parte de la receta para su degradación.

Zorro Plateado Este es el tipo de zorro que Beliáyev pretendía domesticar Imagen: Wikimedia Commons

Hay que irse más atrás en el tiempo, y concretamente a los imperios islámicos situados entre los siglos IX y XIX. Muchos de ellos, desarrollaron un sistema de esclavos militares conocidos popularmente como mamelucos o jenízaros. En esencia, eran niños o jóvenes capturados durante conflictos y entrenados para convertirse en soldados de élite al servicio de sus nuevos amos. Y de hecho esto casa más con la teoría del "origen" de los falmer actuales. Como los antiguos Elfos de las Nieves, los mamelucos llegaron a ser, según los cronistas de la época, tanto los soldados más leales como los más peligrosos posibles, hasta el punto de que en varias ocasiones se alzaron por encima de sus propios dueños y fundaron sus propias dinastías gobernantes en Egipto.

La combinación de estos modelos es lo que mejor explica por qué los Falmer son así de feroces y peligrosos

De hecho, se le atribuye al historiador Ibn Jaldún (S.XIV d.C) una frase que puede pecar de poca sensibilidad pero que tiene una lógica bastante sólida: la esclavitud, pese a ser una condición social degradante, encerraba en sí misma una suerte de bendición providencial, precisamente porque de ella surgían los soldados más leales y capaces del imperio. Este sometimiento extremo, combinado con un entrenamiento brutal y un desarraigo profundo por cualquier lealtad familiar o tribal no produce sumisión: produce una fuerza de combate que difícilmente un guerrero de cualquier casa noble (sea de un Imperio Islámico o no) podría hacer gala. 

Guerreros Mamelucos O Jenizaros Jenízaros del Sultán Murad (Batalla de Viena 1683) - Imagen: Wikimedia Commons

La combinación de estos dos modelos es lo que mejor explica por qué los Falmer que nos encontramos en Skyrim son así de feroces y peligrosos pese a, en teoría, haber estado sometidos durante generaciones a una atrofia física y psicológica inducida por el hongo tóxico. Y de hecho, cuando se alzaron sobre sus antiguos "amos" aprendieron de sus formas para reforzar su nuevo sociedad del inframundo de Skyrim.

Un cultura cruel aprendida de nuevo

Aunque los Falmer actuales deriven todos de la misma raza "esclavizada" y sometida, cuando se liberaron de sus cadenas, heredaron los sistemas de castas de los Dewmer -que a su vez son el reflejo fantástico del sistema de castas dentro de un ejército mameluco-: perdieron la vista, el lenguaje y buena parte de su cultura, pero se establecieron en castas como los comunes o los guardianes, conocidos como Cazadores de Chaurus. Esas bestias que montan, en su día también fueron remansos que mostraban una mayor mansedumbre, o que eran más dóciles.

Blackreach Skyrim

Sin embargo, y como dice el dicho de "todo se pega menos lo bonito", los Falmer emplearon las mismas artes que los Dewmer les aplicaron a ellos para construir su nueva idiosincrasia en torno a estas castas, siendo los Cazadores de Chaurus los más elevados dentro del escalafón. De su domesticación también sacaron no solo el sustento, lo convirtieron en su principal montura, y aprovechaban sus quitinas para fabricar sus características armaduras. Podríamos decir que la cadena de domesticación no se rompió con la desaparición de los Dwemer. Simplemente cambió de dirección.

Con todo, la diferencia entre los paralelos entre el mundo real y el que hay en The Elder Scrolls V está en lo que se seleccionaba. Beliáyev seleccionaba deliberadamente por docilidad, porque quería producir una mascota, y con los jenízaros y los mamelucos, se quería explotar el potencial bélico de sus presos. Los Dewmer quisieron aprovechar la mejor condición y sensibilidad a la magia de los Falmer, pero no anularlos completamente. Es una lógica que, aunque en los social y humanitario sea deleznable, tiene cualquier sistema de servidumbre: no te haces con siervos que no puedan hacer lo que tu no haría si lo necesitas. No obstante, los Dewmer calibraron mal la capacidad de adaptación de los Falmer, y los que acabaron siendo extinguidos fueron ellos, y su legado fue uno de los enemigos más brutales peligrosos que cualquier jugador del RPG de Bethesda deber lidiar cuando pone un pie en Blackreach.

En 3DJuegos | Hajime Isayama se burló de la sociedad japonesa en Ataque a los Titanes y su origen se encuentra en un cibercafé

En 3DJuegos | Japón pasó años obsesionado con un RPG occidental que lo cambió todo. Tanto que su industria dedicó años a hacer decenas de clones